Bloque 2 - La llegada del radicalismo

7. Segunda presidencia de Yrigoyen y el golpe militar de 1930

El 12 de octubre de 1928 Yrigoyen asumió la presidencia en el marco de un gran festejo popular. Sin embargo, el triunfo no fue vivido del mismo modo por sus adversarios políticos y buena parte de la opinión pública. En las provincias no leales al presidente, muchos eran los que recordaban las intervenciones decretadas; entre los conservadores circulaba una profunda desconfianza; en las filas del ejército también creció el descontento y no eran pocos los militares que lo acusaban de demagogo. 

Para los curiosos, compartimos la primera campaña electoral realizada en registro fílmico:La obra del gobierno radical 1916-1922

   Fuente: Instituto Nacional Yrigoyeneano

Además, la actividad sindical y política aumentó sobre todo después de 1917 cuando en Rusia los bolcheviques instalaron el primer gobierno obrero y comunista. La creciente popularidad de Yrigoyen robusteció las desconfianzas contra el líder, el radicalismo y la democracia. Aquellos temores no tardaron en transformarse en intentos de desestabilización. En 1927, por ejemplo, se formó la Liga Republicana, agrupación que reunía a jóvenes que buscaban sumar presiones para derrocar a Yrigoyen y su democracia de masas. A su juicio, el gobierno popular ponía de manifiesto una severa alteración de las “jerarquías tradicionales” y esta situación debía ser subsanada a partir de la eliminación del principio de soberanía popular. 

En el ejército el diagnóstico sobre el yrigoyenismo era similar. Los radicales habían demostrado ser casi invencibles en las urnas, con lo cual muchos militares dejaron de confiar en la ley Sáenz Peña. Otros simpatizaban con la Italia de Mussolini porque había podido canalizar a las masas en un sistema político basado en la representación de los grupos empresariales, profesionales y obreros con lo cual había despejado la acción de los sindicatos y partidos de izquierda. Otros, por su parte, miraban con admiración la dictadura instalada en España por Primo de Rivera porque había combinado el autoritarismo con la tradición hispánica y la influencia de la Iglesia.

Surgió así una nueva derecha, diferente de la representada por los antipersonalistas de Alvear y los conservadores, la cual despreciaba no solo a Yrigoyen sino a la democracia como sistema que permite la participación de los sectores medios y populares.

La situación del gobierno empeoró a partir de 1929 por efecto de la crisis económica mundial. En las elecciones legislativas de 1930, el partido de Yrigoyen disminuyó en un 25% sus votos, comparado con las elecciones de 1928. En los meses que siguieron sus opositores fueron más y la poderosa prensa de la época colaboró para debilitar el gobierno. 

 

El 6 de setiembre de 1930 un golpe militar liderado por el general José Félix Uriburu y apoyado por un grupo del ejército, obligó a Yrigoyen a renunciar quien fue arrestado y trasladado a la isla de Martín García casi hasta su muerte.