Bloque 1. Estado y Nación
4. Estado Nación
4.2. Territorio
El territorio es el espacio físico donde se desenvuelve el Estado. Incluye el suelo, el subsuelo, el espacio aéreo y el espacio marítimo o fluvial si tuviese acceso a océanos o ríos. Parece fácil de determinar pero no es así, muchos de los conflictos bélicos en la historia de la humanidad se han originado por una disputa sobre un territorio. Por ejemplo, en 1982, la Guerra de Malvinas fue por la disputa del territorio de la islas que nos pertenecen legítimamente de acuerdo al Derecho Internacional, pero que el Reino Unido se niega a reconocer.
En la actualidad, la mayoría de los puntos del planeta pertenecen a algún país y no hay discrepancias al respecto. Para ello se han firmado múltiples tratados internacionales y se realizan, permanentemente, reconocimientos por parte de los diferentes países de la soberanía de determinado Estado sobre un territorio. No obstante, existen más casos de zonas en disputa como, por ejemplo, Gibraltar, Kosovo. Gibraltar queda en el sur de España y es un territorio apropiado por Gran Bretaña que implantó allí población inglesa, igual que en Malvinas y que España reclama como propio. El tema de Kosovo lo veremos en el punto 5.1 al hablar del caso de la ex Yugoslavia.
En otros casos, como el de las aguas internacionales, se ha decidido que sean de propiedad universal.
Los conceptos de frontera y límite internacional son fundamentales para establecer con precisión el territorio de un Estado o bien, para reconocer que se trata de un espacio en disputa.

Mapa político de América del Sur
Como podrás observar, en el mapa político de América del Sur se ven claramente los límites territoriales. A partir del mutuo reconocimiento establecido en diversos tratados internacionales, dichos límites demarcan los respectivos territorios que corresponden a los distintos Estados.
Sin embargo, una mención especial merece el tema de la cartografía. Te lo explicamos en el próximo subcapítulo 3.2 respecto de la representación del mapa de la Argentina.
La Antártida merece un párrafo especial por eso te hablamos de ella en otro subcapítulo, el 3.3.