Bloque 3. Derechos Humanos
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En esta sección venimos presentando a mujeres y hombres de destacada participación en la vida ciudadana. En este caso vamos a compartir aspectos destacados de la trayectoria de Adolfo Pérez Esquivel, un renombrado activista y artista argentino, conocido por su lucha incansable en defensa de los derechos humanos, la paz y la justicia social. Recibió el Premio Nobel de la Paz en 1980 por su defensa incansable de los derechos humanos y su lucha pacífica por la justicia social.
Adolfo Pérez Esquivel

Adolfo Pérez Esquivel, recibe el Premio Nobel de la Paz en 1980. Foto de archivo
Una de sus célebres frases dice:
"La lucha por los Derechos Humanos es una lucha sin fronteras".
- Adolfo Pérez Esquivel nació el 26 de noviembre de 1931 en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
- Desde muy joven, Pérez Esquivel se involucró en movimientos y organizaciones que buscaban erradicar la desigualdad y la opresión en la sociedad.
- Estudió en la Escuela de Bellas Artes y comenzó su carrera como escultor y pintor, pero pronto decidió utilizar su arte como una herramienta para transmitir mensajes políticos y sociales.
- En la década de 1950, se unió al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, donde tuvo un papel activo en la lucha por los derechos de los campesinos y los pobres. Este fue solo el comienzo de su compromiso y dedicación a la defensa de los derechos humanos.
- En 1974, fundó el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) en Argentina, una organización dedicada a la promoción de la no violencia, la resolución pacífica de conflictos y la defensa de los derechos humanos.
- A lo largo de su carrera, Pérez Esquivel ha liderado numerosas acciones y campañas para denunciar la violencia, la represión y la injusticia en Argentina y en otros países de América Latina. Es reconocido internacionalmente por su valioso aporte a la promoción de la paz.

Adolfo Pérez Esquivel y representantes de los Derechos Humanos dirigiéndose a la Casa de Gobierno, 30 de marzo de 1982
Fotografía: Silvio Zuccheri
Hasta el día de hoy, Adolfo Pérez Esquivel continúa su trabajo como defensor de los derechos humanos, siendo una voz y una figura inspiradora para aquellos que luchan por un mundo más justo y equitativo. Su legado es un recordatorio constante de la importancia de la no violencia como una herramienta efectiva para lograr cambios duraderos y significativos en la sociedad.