La expansión del proceso de industrialización: 1830 - 1870
4. La industrialización se expande a Europa continental
4.1. Francia
¿Cómo se caracterizó el proceso de industrialización en Francia? En torno a dicho interrogante, se suscitaron numerosos debates historiográficos, centrados en el ritmo del desarrollo industrial, si el mismo implicó un retraso con respecto al caso inglés, entre otros aspectos.
Les proponemos iniciar el recorrido deteniéndonos en los factores que influyeron en el desarrollo de la economía francesa, entre finales del siglo XVIII y el siglo XIX. En primer lugar, debemos dar cuenta de algunas variables que favorecieron al desarrollo económico de tipo capitalista. Nos referimos a las condiciones propicias del legado de la Revolución francesa y del período napoleónico, vinculadas a la estructura jurídica e institucional. Así, a partir de 1789, las medidas de los revolucionarios conllevaron cambios radicales que sentaron las bases para el desarrollo de tipo capitalista: tras la abolición de los derechos señoriales y de los privilegios de la nobleza y el clero, se estableció la igualdad jurídica de todos los hombres. Al lema revolucionario “Libertad, Igualdad, Fraternidad” debemos sumar el derecho sagrado a la propiedad privada, que sentaba las bases, sin dudas, para un desarrollo de tipo capitalista. También se establecieron los principios básicos del liberalismo económico, pues al desplazar el régimen de las corporaciones, de los gremios, que paralizaban la iniciativa individual, se incentivó la libertad para producir, para trasladar hombres, mercancías y capitales. Asimismo, se eliminaron las aduanas internas y los peajes en suelo francés, creando un mercado interno unificado que propiciaba el libre desarrollo del comercio y de la economía en general. Todas estas reformas legislativas y otras medidas tendientes a favorecer el desarrollo de una economía capitalista (garantía legal para la libertad contractual, reconocimiento de las letras de cambio y la sociedad anónima, entre otras) fueron unificadas en el Código Napoleónico (1804), el cual institucionalizó los principios revolucionarios.
Código Napoleónico. Fuente: www.bridgemanart.com
En segundo lugar, también deberíamos considerar algunas variables que obstaculizaban el desarrollo de la economía francesa, entre ellas: la evolución demográfica, la insuficiencia de recursos naturales (el escaso carbón, por ejemplo), entre otros. A su vez, es importante destacar que la evolución de la población rural francesa fue muy diferente al caso inglés. Recordemos que en Gran Bretaña, merced al proceso de cercamientos de tierras, la población rural fue despojada gradualmente de sus parcelas, conformando así un ejército de reserva de mano de obra en las ciudades. En Francia, el proceso fue muy distinto: durante la Revolución francesa, la venta de tierras eclesiásticas y de los nobles emigrados posibilitó la compra por parte de muchos campesinos y su permanencia en el área rural en tanto pequeños propietarios.
El peso de la vida rural de la Francia decimonónica ha quedado retratada en un conjunto de obras del pintor francés Jean Francois Millet (1814-1875). Les compartimos algunas de ellas.
Fuente: https://juanmuro52.wordpress.com/2011/04/19/el-pintor-campesino
La estabilidad de la población campesina en el área rural es indicada por algunos autores como un factor negativo para el proceso de industrialización en suelo francés, el cual adquirió otros rasgos durante gran parte del siglo XIX, centrado en la producción artesanal urbana y no en las grandes fábricas.
Las industrias más florecientes de Francia durante gran parte del siglo XIX fueron las de artículos de lujo (sedas, porcelanas), cuyos orígenes se remontan a la producción artesanal de los gremios del Antiguo Régimen. Se trataba de un tipo de industria diferente a la inglesa, centrada en productos de alta calidad. En las siguientes ilustraciones podemos apreciar el trabajo de los denominados canuts, trabajadores/as de la seda, en talleres de Lyon:

Fuente: By Jules Férat/ Frederick William Moller - http://traboule.free.fr/historique.html, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2996661

Fuente: https://fabricadelamemoria.com/tejiendo-la-seda-de-la-historia-los-canuts/
Revisión de la noción de “retraso” francés
La noción de retraso se esgrime a partir de un ejercicio comparativo con la industrialización inglesa; es decir, comparado con el caso inglés, el proceso inglés habría sido tardío y lento. Pero ¿existe una vía única hacia la industrialización? ¿el caso inglés era necesariamente el modelo a imitar? Frente a estos interrogantes, muchos historiadores advierten la existencia de múltiples caminos hacia el desarrollo industrial. En el caso de Francia, se habría tratado de una forma de industrialización alternativa, gradual: iniciado en las últimas décadas del siglo XVIII, centrado en la industria rural a domicilio (del lino y el algodón) y luego afianzándose en el sector artesanal urbano, tuvo alternancia de períodos de aceleración y desaceleración del crecimiento. Por ejemplo, entre 1815 y 1860 la industrialización estuvo centrada en las formas de producción tradicionales, con mecanización reducida y un alto empleo de mano de obra.
En síntesis, en el caso francés, a diferencia de Inglaterra, no hubo una etapa de despegue identificable y, según algunos historiadores, se trató de una industrialización sin “Revolución Industrial”, donde primó hasta aproximadamente la década de 1870 el denominado “dualismo industrial”. Este refiere a la coexistencia de formas tradicionales e innovadoras de producción, muchas veces complementarias.