La contabilidad como herramienta

3. Desafío 2: Contabilidad y finanzas


Sami estaba en su taller doblando remeras cuando sonó el celular. Era un audio de Tomás, un compañero de la feria, que vendía objetos de cerámica.

¡Hola, Sami! Te hago una consulta. Yo anoto lo que vendo y lo que compro, pero después no sé si eso ya es contabilidad o si necesito algo más…

Sami se quedó pensando: ¿llevar un registro era suficiente para administrar el dinero de un emprendimiento?

Para asegurarse, Sami empezó a investigar en internet y encontró algunas respuestas.

La contabilidad es una disciplina social, es decir, un conjunto de conocimientos que nos ayuda a estudiar, registrar y entender las actividades económicas de una entidad, es decir, de una persona, empresa o institución. A través de la contabilidad se pueden conocer los movimientos de dinero, bienes y deudas (lo que entra y sale) y también el estado general de la entidad en un momento determinado. Su principal objetivo es organizar y gestionar mejor los recursos con los que se cuenta.

Las finanzas, en cambio, son una disciplina que estudia cómo se administra el dinero. Analiza los ingresos y gastos, las inversiones y la financiación. Su propósito es la planificación y la toma de decisiones adecuadas que permitan alcanzar objetivos económicos proyectados optimizando el uso del dinero y evaluando los riesgos.

Las finanzas se apoyan en la información que brinda la contabilidad para analizar la situación económica y patrimonial de una entidad, proyectar flujos de fondos de dinero, evaluar inversiones, tomar decisiones de financiamiento y medir el impacto financiero de esas decisiones.

  • La contabilidad se ocupa de registrar y mostrar lo que pasa con el dinero y los recursos.
  • Las finanzas toman esa información para planificar, decidir y proyectar el uso eficiente de los recursos.

En pocas palabras: la contabilidad permite registrar y ordenar; las finanzas permiten decidir y proyectar.

Este descubrimiento le dio a Sami más confianza: ahora sabía que cada anotación que hacía no era un simple garabato, sino la base para tomar decisiones más inteligentes en su emprendimiento.

Ahora sí, más segura, Sami le respondió el audio a Tomás:

¡Hola, Tomi! Mirá, te lo explico fácil. La contabilidad se ocupa de registrar lo que pasa, de llevar el orden… Por ejemplo, de anotar cuánto vendimos en la feria y cuánto gastamos en la producción. Pero, además, tenés que poder usar esos datos para tomar decisiones. Por ejemplo, pensar si con lo que tenés vas a poder pagar el puesto de la feria del mes que viene o si te conviene pedir un crédito para producir más. Eso sería las finanzas.

Identificá en el listado de abajo qué situaciones corresponden a la contabilidad y cuáles a las finanzas:

(ítem de selección múltiple: cada situación aparece como una tarjeta y debajo hay dos opciones: contabilidad o finanzas)

  1. Sami registra en una planilla todas las transferencias que recibió en el mes.
  2. Tomás calcula si con lo que vendió alcanza para pagar el alquiler del puesto de la feria.
  3. Una amiga de Sami le prepara un informe con los ingresos y gastos de su emprendimiento.
  4. Sami analiza si pedir un crédito le permitirá producir más y ganar más a futuro.