La contabilidad como herramienta

4. Desafío 3: La información contable para tomar decisiones

Después de unas semanas registrando sus ingresos, gastos y deudas, Sami sentía que tenía un poco más de control sobre su emprendimiento. Sin embargo, todavía había algo que no terminaba de cerrarle...

Tenía todo anotado en su cuaderno: ventas, facturas pendientes, gastos de ferias. Pero cuando necesitaba buscar un dato, tenía que revisar hoja por hoja.

En ese momento, recordó haber visto a una de sus compañeras de feria con una planilla muy organizada. Sin dudarlo, tomó el celular y le escribió:

Sami:¡Hola, Vale! ¿Cómo andás? Quiero mejorar cómo registro los ingresos y me acordé de tu planilla super ordenada. ¿Me contás cómo la organizás?

Vale: ¡Hola, Sami! Todo bien, ¿y vos? Yo uso una planilla separando ingresos, gastos y deudas. Lo bueno es que podés imprimirla y llevarla a la feria para ir anotando todo ahí.

Sami: ¡Genial, gracias! La armo y después te cuento cómo me fue.

Vale: Dale, cualquier cosa avisame y te la comparto.

Esa noche, Sami anotó en su lista de tareas en grande:

“Armar una planilla para agilizar y organizar mi contabilidad”.

En contabilidad, esa forma de organización tiene un nombre: sistema contable.

Un sistema contable es, precisamente, el conjunto organizado de normas, procesos, registros y herramientas que permite identificar, clasificar, registrar, resumir y comunicar la información económica y financiera de una persona o entidad, con el objetivo principal de generar información útil para la toma de decisiones.

El sistema contable organiza y transforma datos económicos y financieros en información clara y confiable. Y esa lógica es la misma que usamos, aunque de forma más intuitiva, cuando ordenamos nuestras finanzas personales.

Con un sistema contable, lo que antes parecía un montón de números confusos y aislados se convierte en información útil, que revela la verdadera historia detrás de esos números y nos da confianza para tomar decisiones, y así mejorar y avanzar.

De esta manera, vemos que, en contabilidad, lo más importante no son los números en sí, sino lo que esos números significan. Es como cuando leemos: no importan solo las palabras, sino la historia que esas palabras nos relatan.

A partir de la planilla que armó Sami, calculá cuánto dinero le queda realmente después de pagar los gastos y las obligaciones.

Día de la fecha: 02/02/2026

Categoría

Detalle

Monto

Ingresos

Venta de 4 remeras a $ 5000 c/u

a completar por el estudiante

Gastos

Compra de packaging

$ 6000

Obligaciones (deudas)

Pago al proveedor por la compra de telas

$7500

Resultado

Ingresos - (gastos + obligaciones)

a completar por el estudiante

Así, vemos que si Sami no llevara este registro tendría dificultades para saber realmente cuánto gana con su emprendimiento, o si puede pagar el próximo puesto de la feria, o si puede ahorrar. Llevar un registro de ingresos, gastos y obligaciones no es solo cuestión de aritmética: es tomar el control de nuestras decisiones y saber hacia dónde queremos ir. Cuando registramos cada movimiento de manera ordenada, los números pasan a ser nuestros aliados y se transforman en una herramienta que nos ayuda a actuar con seguridad y a planificar lo que viene.

Ahora sí, con el sistema contable listo, Sami se siente más segura para planificar la próxima feria, revisar sus gastos y pensar en cómo hacer crecer su emprendimiento. Pero sabía que aún faltaba algo: aprender a usar toda esta información para proyectar el futuro y tomar decisiones inteligentes.