El mundo de entreguerras
6. A modo de síntesis
En este bloque estudiamos los años que inauguraron el período conocido como “entreguerras”, un período de grandes convulsiones sociales, políticas y económicas signado por las consecuencias de la Gran Guerra y la crisis de las democracias liberales. Esta crisis, que se presentó también como la antesala de la Segunda Guerra Mundial, se expresó por medio de una polarización política, que enfrentó al comunismo y a numerosos grupos nacionalistas, muchos de los que reconfigurados y mediante diferentes estrategias llegaron al poder.
Por un lado, observamos que a lo largo de Europa se sucedieron levantamientos revolucionarios que, aunque reprimidos, pusieron en jaque las instituciones liberales y el sistema capitalista, Por otro lado, analizamos los regímenes autoritarios de ideología nacionalista que surgieron en Italia y en Alemania; en estos casos, sin cuestionar el sistema capitalista, los gobiernos se pronunciaron como antiliberales y anticomunistas. Asimismo, promovieron un Estado corporativo, que otorgaba una primacía central al estado frente al individuo. No se aceptaba ningún tipo de disidencia y la violencia fue un rasgo central del período. De esta manera, la coerción se instaló como práctica política al tiempo que quedó sin efecto la libertad de expresión y de asociación. Asimismo, una vez erradicado el pluralismo que caracterizaba a las democracias liberales a través de la coexistencia de diversos partidos políticos, se impusieron los Partidos Únicos que buscaban yuxtaponerse con el Estado.
Específicamente, con el caso alemán, advertimos también que los prejuicios étnicos y el antisemitismo fueron nodales de la ideología nazi, los judíos encarnaban todos los males de la sociedad, un tema que desarrollaremos en el siguiente tomo con el tema dedicado al holocausto. Otra característica de estos regímenes fue la importancia del expansionismo militar a fin de construir gobiernos imperiales, expresados en su simbología y discursos.
Además, estudiamos la Gran Depresión de 1930 que cuestionó las bases del sistema capitalista. Esto condujo a revisar las políticas económicas que predominaron hasta el momento, cuyos resultados se advierten en el fortalecimiento de estados interventores y planes como el New Deal que contemplaban, entre otras cuestiones, la necesidad de aplicar políticas sociales para proteger a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Por último, retomamos el caso de la Unión Soviética, en donde analizamos que para llevar a cabo la implementación definitiva de una sociedad socialista tampoco faltó una represión extrema y una serie de desvíos que desvirtuaron aquella utopía revolucionaria de 1917.