Los inicios del siglo XX
| Sitio: | Campus Claves Académica |
| Curso: | Historia del siglo XX - Enlace UBA |
| Libro: | Los inicios del siglo XX |
| Imprimido por: | Invitado |
| Día: | sábado, 18 de abril de 2026, 13:44 |
1. Introducción
Estudiar este período histórico también es relevante porque nos invita a pensar sobre los fundamentos del mundo contemporáneo: fueron años de expansión del capitalismo como sistema mundial, del desarrollo del liberalismo político y de los regímenes parlamentarios, años de avances en la democratización de la política, de lucha del movimiento obrero, entre otras interesantes cuestiones.
Nos vamos a detener particularmente en las causas a corto, mediano y largo plazo de la Primera Guerra Mundial, para luego desarrollar la dinámica del conflicto bélico en el frente y en la retaguardia. Por último, vamos a examinar los antecedentes de la Revolución Rusa y sus principales características una vez alcanzado el poder, al tiempo que proponemos reflexionar sobre sus derivas autoritarias y represivas, sin olvidar por ello muchas de las experiencias creativas que orbitaron en sus inicios. En este sentido, nuestro objetivo también es recuperar la actuación de diversos actores sociales más allá del papel relevante que tuvo el Partido Bolchevique.
2. La Gran Depresión y el Imperialismo
Para iniciar, les proponemos entonces, un breve recorrido por los principales aspectos económicos, sociales y políticos de fines del siglo XIX, a fin de analizar el cambio de centuria. Comencemos por el plano económico: es sumamente relevante señalar la crisis de alcance mundial que se inició hacia 1873. Esta supuso un límite al desarrollo de una economía capitalista de numerosos Estados europeos en los años previos, que habían continuado la vía de la industrialización iniciada por Gran Bretaña, entre mediados y fines del siglo XVIII.
Comencemos.

——————
La primera crisis capitalista
¿En qué consistió la crisis mundial iniciada en 1873?
Se trató de la primera gran crisis económica de tipo moderno, ya que su origen no obedeció a un contexto de escasez, sino por el contrario, a un exceso de producción, a la saturación de los mercados y la imposibilidad de vender los productos, con la consiguiente caída en los precios de los bienes industriales y los alimentos y la baja de las ganancias. Por estos motivos, una de las explicaciones posibles, la caracteriza como una crisis de beneficios o de rentabilidad.
¿Qué cambios generó la crisis en los principales Estados europeos?
Para evaluar las distintas respuestas a la crisis, es importante partir del impacto que tuvo ésta para dos sectores: el agrícola y el empresario. El primer sector fue tan golpeado por la crisis que suscitó la preocupación de muchos contemporáneos que temían a potenciales rebeliones campesinas. Por ello, en respuesta a esa posibilidad y con el objetivo de descomprimir el descontento social fueron fomentadas principalmente dos soluciones: las migraciones masivas atlánticas y la cooperación. La primera alcanzó a quienes no tenían tierras o a quienes tenían tierras muy pobres y la segunda se orientó a quienes tenían explotaciones viables para su crecimiento y por ese motivo recibieron préstamos al tiempo que se configuraron algunas cooperativas para sustentar la producción y enfrentar la competencia.
La crisis impactó en el desarrollo del capitalismo industrial, consolidando algunas transformaciones que se venían dando previamente en la producción. En el marco de la denominada Segunda Revolución Industrial, algunos países fueron ocupando un lugar predominante a nivel industrial, por ejemplo, Alemania y Estados Unidos, en detrimento de la industria británica (si bien Gran Bretaña continuó ocupando un lugar destacado como exportador de capitales).

Fábrica de municiones Krupp (1861), en Alemania
(Fuente: Atlas de historia crítica y comparada. Una visión heterodoxa desde la Revolución Industrial hasta hoy, Benoít Bréville y Dominique Vidal (comp.), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Intelectual, 2016)
Por un lado, algunos Estados europeos como, por ejemplo, Francia y Alemania ejercieron cada vez más políticas de intervención en las economías de sus respectivos países, llevaron a cabo estrategias para evitar la competencia de productos importados, como la aplicación de medidas de proteccionismo selectivo o neoproteccionismo. Esto implicó un gran cambio con respecto a la etapa precedente, en la cual primaban los principios del libre cambio. Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que Gran Bretaña continuó desarrollando una política librecambista. Por otro lado, muchas pequeñas y medianas empresas quebraron. Se produjo una concentración económica: la existencia de pocas y grandes empresas en cada sector de la economía. En este sentido, la crisis dio paso a la existencia de cárteles y trusts. A su vez, los cárteles, y sus vínculos cada vez más estrechos con las entidades bancarias dieron paso al capitalismo financiero.
Durante la Segunda Revolución Industrial, se produjo un gran desarrollo científico y tecnológico: por un lado, la utilización de nuevas fuentes de energía: eléctrica y motor de combustión interna (a base de petróleo y no carbón). Cabe destacar la importancia del ferrocarril como polo de atracción para la actividad económica. Por otro lado, a partir de 1880, una serie de inventos revolucionaron la vida de la población, y su implementación y utilidad perduran hasta nuestros días: la lamparita eléctrica, los primeros teléfonos, el automóvil y el cine, entre otros.
Los y las invitamos a disfrutar de la primera película , el corto que realizaron los hermanos Lumiere en 1895.
¿En qué consistió el sistema conocido como taylorismo?
La crisis capitalista de la década de 1870 también trajo aparejados cambios en la forma de producción de los bienes, es decir, en la forma de organizar el trabajo. De este modo, pasó a implementarse el sistema conocido como taylorismo (debido al ingeniero Taylor), según el cual el trabajo industrial se dividía en tareas cronometradas (es decir, medidas en tiempo con un cronómetro), que realizaban grupos de trabajadores. Cada trabajador y trabajadora efectuaban una tarea sencilla y alienante (por ejemplo, colocar un tornillo), por lo que perdían el control del proceso productivo, del que formaban parte.
La organización científica del trabajo, los intentos por racionalizar la producción, la medición del tiempo y el ritmo de trabajo, tenían el objetivo de incrementar la producción y estandarizarla, eliminando tiempos muertos. El taylorismo se complementaría ya en el siglo XX con el fordismo, que incluyó la cadena de montaje en el proceso industrial. La misma implicaba que el tiempo para realizar la tarea estaba regulado, ya no por un cronómetro, sino por una cinta que transportaba el producto, deteniéndose delante de cada trabajador unos breves instantes en los que debía realizar su trabajo. Es en este momento cuando surge la separación entre trabajadores de cuello y blanco y cuello azul.
Las y los invitamos a ver otro breve fragmento de la película Tiempos modernos de Chaplin, en la cual se observa la jornada laboral de un trabajador, sujeto al ritmo de la cadena de montaje.
2.1. El Imperialismo
¿Por qué denominamos Imperialismo a la etapa abierta luego de 1880?
En los años siguientes a la gran depresión de 1873, las principales potencias europeas, Estados Unidos y Japón, llevaron a cabo un proceso de expansión colonialista sobre África y Asia. Ello implicó el control económico y político de dichos Estados (las metrópolis) sobre los territorios denominados (las colonias). El imperio británico fue el más amplio, extendiéndose por vastas regiones del globo, y luego seguían Francia, Bélgica, Holanda, Italia, Alemania, Japón y Estados Unidos. A las colonias formales se añadían las colonias informales (dominación sólo económica). A este fenómeno se lo conoce como el Imperialismo.

Fuente: Atlas de historia crítica y comparada. Una visión heterodoxa desde la Revolución Industrial hasta hoy, Benoít Bréville y Dominique Vidal (comp.), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Intelectual, 2016.
Si bien las potencias europeas ya ejercían cierto control de las costas africanas y asiáticas (a través del comercio y del sistema de factorías), hacia 1880 se emprendió la conquista de los territorios internos, ejerciendo una dominación total sobre los territorios coloniales. Todo este proceso implicó una gran violencia y represión sobre la población nativa de las colonias. A su vez, el “reparto del mundo” generó una división internacional de trabajo, rivalidades y competencias entre las diferentes potencias, como veremos más adelante. En la siguiente imagen, podemos advertir cómo los representantes de diversas naciones se reparten el globo (como si fuera una torta), mientras que uno de ellos (Alemania), es impedido para apropiarse de su parte (aludiendo a la tardía apropiación de colonias por parte de Alemania).

Fuente: Wikipedia
¿Cómo podemos explicar la expansión imperialista europea? ¿A qué causas obedeció dicha expansión?
Existen diversas interpretaciones por parte de los historiadores, como también analistas de la época. Por un lado, algunos trabajos ponderan la prevalencia de los objetivos políticos y militares para explicar la expansión imperialista de Europa, por ejemplo, la búsqueda del control de zonas estratégicas, o bien, objetivos de tipo ideológicos: exaltar un orgullo imperial en sus naciones, para, entre otros motivos, reducir los conflictos sociales internos. Así, la expansión industrial y de los Estados era considerada una demostración de la fuerza de la nación. En este sentido, el nacionalismo fue uno de los argumentos de la expansión imperialista: la misma estimulaba un sentimiento de superioridad étnica (por sobre los pueblos sometidos), y era vista como una misión civilizadora sobre los pueblos considerados "atrasados". El capitalismo era concebido, entonces, como símbolo del progreso y de la civilización. Los/as invitamos a leer el siguiente fragmento del secretario de Asuntos Coloniales de Gran Bretaña, en el cual se advierten algunas de estas cuestiones:

Por último, con respecto a las interpretaciones sobre el imperialismo, es importante destacar que aquellas que ponderan las motivaciones económicas de las potencias, o bien, las razones de índole político-ideológico colocan la mirada en Europa, es decir, parten de las decisiones y motivaciones de las potencias para explicar la expansión imperial. En contraposición con dicha postura, algunos trabajos consideran sumamente importante hacer hincapié en el rol de los grupos locales de las colonias, y en el colaboracionismo de las élites nativas de África y Asia con los funcionarios imperiales europeos, para entender cómo se produjo la dominación colonial.
2.2. Cambios políticos y sociales en los sistemas políticos
¿Qué cambios a nivel político se dieron en este período?
En estos años se produjo un avance de la democratización en los sistemas políticos liberales de los Estados europeos. Tengamos presente que hasta este período, el derecho de votar no era universal para todos los hombres y las mujeres, sino que estaba limitado a varones pertenecientes a determinados sectores sociales, y se obtenía en virtud de la riqueza o de la instrucción educativa alcanzada.
Entonces, a partir de 1880, se produjo una democratización progresiva de la política, que quiere decir que el derecho a votar se fue extendiendo a todos los ciudadanos. Dicho proceso se produjo en un contexto de demandas de vastos sectores sociales, de tensiones y también de temores por parte de las clases dirigentes, las cuales consideraban peligrosa la extensión de los derechos políticos, ante la eventual inclinación electoral del movimiento obrero por los partidos socialistas, que cuestionaban el orden económico capitalista. Pese a ello, hacia 1914, los Estados europeos habían avanzado en la democratización de la política, alcanzando el sufragio universal masculino.
¿Y las mujeres?
La lucha del movimiento feminista por la obtención del derecho al voto de las mujeres fue reprimida por muchos años y hubo que esperar varios decenios para ver cumplido su reclamo, ya en el siglo XX.
- Parate en la flecha y avanzá en el carrousel
¿Vieron la película Las sufragistas (2015)?
Es una película que aborda la demanda del derecho al voto femenino en Gran Bretaña, y pueden comprender dos cuestiones centrales: primero, cómo las mujeres desarrollaron una conciencia de clase, es decir, cómo se vieron a sí mismas en tanto mujeres trabajadoras, a partir de la experiencia y de la explotación sufrida en el ámbito laboral y doméstico y, segundo, sobresale la lucha de una de las líderes más reconocidas: Emmeline Pankhurst.
Paralelamente a dicho proceso, los Estados fomentaron el sentimiento nacionalista entre sus ciudadanos. Así, se buscó cubrir un vacío que había dejado la política liberal racional, alentando la lealtad emocional de la sociedad hacia la Nación, a través de símbolos (por ejemplo, el himno nacional), exaltando tradiciones, una historia en común. En este sentido, se buscaba reafirmar la identidad nacional de los ciudadanos con derecho a voto, por sobre la identidad de clase (obrera), como veremos a continuación.
¿Qué cambios se produjeron en la sociedad?
El ambiente social, profundamente afectado por los efectos de la industrialización, por el aumento de los trabajadores y trabajadoras, fue muy receptivo a las ideas socialistas de Marx y Engels, que arrojaban esperanza en la resolución de los conflictos con los capitalistas y el Estado.

Carlos Marx 1818 - 1883
Federico Engels 1820- 1895
En la segunda mitad del siglo XIX, los trabajadores comenzaron a organizarse, a través de sindicatos y partidos políticos, logrando mejorar paulatinamente, a lo largo de los años, sus condiciones laborales. En 1889, se conformó la Segunda Internacional de Trabajadores, que abogaba por la organización de la clase trabajadora a nivel internacional, en pos de una revolución socialista que derribara al capitalismo.

El Cuarto Estado, pintura de Giuseppe Pellizada Volpedo
No obstante, conforme algunas reformas favorables a los trabajadores se alcanzaban en algunos Estados europeos (a nivel laboral y la obtención del derecho al sufragio masculino), el movimiento obrero se dividió entre quienes abandonaron la idea de revolución, y apostaban por la vía reformista hacia el socialismo (es decir, votando en las elecciones por partidos socialistas que, una vez en el gobierno, dieran paso al Socialismo), de defender las mejoras laborales obtenidas, y aquellos que continuaban sosteniendo la necesidad de una revolución para generar cambios en la situación del trabajador y la trabajadora.
¿Cómo impactó el inicio de la Primera Guerra Mundial, en el movimiento obrero?
La Segunda Internacional se disolvió tras su inicio, ante el predominio de un marcado sentimiento nacionalista entre la mayoría de los diputados socialistas y en vastos sectores del movimiento obrero, por sobre la identidad internacionalista, de clase (de unidad de todos los obreros del mundo, sin importar la nación), esencial para la revolución socialista. Como veremos más adelante, al calor de los sucesos revolucionarios en Rusia y tras años de sangrientos combates bélicos, el fervor nacionalista fue menguando en los combatientes y en la sociedad, dándose inicio a un período revolucionario en Europa.
3. La Primera Guerra Mundial (1914-1918)
En este capítulo daremos cuenta de las causas del conflicto bélico, para luego desarrollar la dinámica de la Primera Guerra Mundial en el frente y en la retaguardia. Por último, nos centraremos en sus consecuencias.
——————
El sistema de alianzas
Como hemos visto, los últimos años del siglo XIX, se vieron caracterizados por el proteccionismo económico de los Estados y la competencia imperialista entre ellos, por la búsqueda y la consolidación de zonas de influencia que les aseguraran mercados y materias primas. La política internacional se caracterizó por la denominada “paz armada”.
¿Cómo se caracteriza la llamada "paz armada?
Los Estados se vieron embarcados en una carrera armamentista, y destinaron un gran presupuesto a gastos militares, ante las amenazas que representaban los demás Estados y frente al temor a ser superados militarmente por las demás potencias. Se creó un sistema de alianzas entre ellas que consistía en una estrategia diplomática para lograr cierto equilibrio en la competencia entre naciones, preservando la paz. Se buscaba salvaguardar los intereses nacionales e imponer obstáculos en la expansión de las naciones rivales. En virtud de las alianzas entre Estados, los firmantes se comprometían a defenderse mutuamente ante agresiones externas. Por un lado, la Triple Alianza, entre Alemania, el Imperio Austro-Húngaro e Italia (luego se alteraría su ubicación en el sistema de alianzas) y, por otro lado, la Triple Entente, integrada por Inglaterra, Francia y Rusia.
Entre 1905 y 1913, una serie de crisis internacionales pusieron en jaque la paz en Europa. Sin embargo, en 1914, la tensión suscitada entre Austria-Hungría y Serbia, quebró el frágil equilibrio entre las potencias. El acontecimiento desencadenante ocurrió el 28 de junio de 1914, en Sarajevo, tras el asesinato del heredero al trono del imperio Austro Húngaro, Francisco Fernando y su esposa, a manos de un grupo nacionalista serbio. Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia, y Rusia sostuvo una postura en defensa de Serbia. Tras lo cual, el sistema de alianzas se activó, dando inicio a la Primera Guerra Mundial.

Asesinato del archiduque heredero de Austria-Hungría, Francisco Fernando y de su esposa por Gavrilo Princip, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo (coloración digital). Fuente: Atlas de historia crítica y comparada. Una visión heterodoxa desde la Revolución Industrial hasta hoy, Benoít Bréville y Dominique Vidal (comp.), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Intelectual, 2016.
—————
Las causas del conflicto
¿Cuáles fueron las causas que desencadenaron la Primera Guerra Mundial, en 1914?
En general, un grupo de historiadores, considera que la competencia imperialista, especialmente entre Inglaterra y Alemania, principal país industrial de la Europa continental, sumado al sistema de alianzas, desembocaron en el estallido bélico. La guerra es entendida como un resultado de la competencia económica de las potencias, durante la etapa imperialista del capitalismo. Sin embargo, algunos historiadores dan otras explicaciones del inicio de la Primera Guerra Mundial. Una explicación más bien política -enfocada en el sistema de alianzas- considera evitable el conflicto. Desde esta perspectiva, las decisiones de los políticos y de los diplomáticos fueron fundamentales y hubieran podido evitar el conflicto, que no se consideró como el resultado inevitable del proceso previo.
3.1. Los años bélicos
Tras el inicio de la Gran Guerra, como la llamaron sus contemporáneos, en general, había consenso en que su duración sería relativamente breve. No obstante, se extendió hasta 1918 y tuvo un saldo de víctimas fatales impensado para sus contemporáneos. Era una guerra novedosa en muchos sentidos, si tenemos en cuenta el grado de violencia que se evidencia en el número de soldados muertos y sobrevivientes mutilados, y sobre todo, de bajas civiles.
A lo largo de los años, la guerra se dirimió en dos frentes de batalla, el occidental y el oriental. En el frente occidental, se estableció el sistema de trincheras que se convirtió en una maquinaria mortífera nunca antes vista. Las trincheras eran grandes surcos construidos por los soldados para defenderse de los ataques del adversario. De esta manera, se establecían líneas paralelas de fortificaciones subterráneas, formadas en general por medio de una hilera de sacos de arena, desde las cuales millones de soldados se enfrentaban y vivían en condiciones infrahumanas.
Las y los invitamos a ver el trailer del documental "Jamás llegarán a viejos" de Peter Jackson, 2018, donde se pueden apreciar imágenes originales del conflicto bélico (concretamente, de soldados británicos), y las condiciones de vida en las trincheras. Estas filmaciones están conservadas en el archivo del Museo Imperial de la Guerra (Londres) y fueron remasterizadas para el film.
¿Sabías que el artista alemán Otto Dix peleó en la Primera Guerra Mundial y realizó una serie de grabados y pinturas con el objetivo de denunciar las atrocidades de la guerra? Dix es uno de los representantes de la corriente vanguardista conocida como “Nueva Objetividad”; obras como La trinchera y La Guerra expresan la tragedia y el desgarro sufrido por los soldados en el frente occidental. Como veremos en el segundo bloque, en los años treinta, bajo el nazismo, estas y otras obras serán censuradas y clasificadas como “arte degenerado”.
En 1917, dos acontecimientos cambiaron el curso de la guerra. En primer lugar, la Revolución Rusa produjo la caída del régimen zarista, como veremos con más detenimiento en el apartado siguiente. Dicha situación dejaba un vacío en el frente oriental, en detrimento de Francia e Inglaterra. No obstante, en segundo lugar, el ingreso a la guerra Estados Unidos, en dicho año, que redundó en un enorme aporte para la Triple Entente de soldados y recursos bélicos, que inclinó la balanza, y determinó la derrota de Alemania y Austro-Hungría en la guerra, con importantes consecuencias que veremos en el siguiente bloque.
La guerra implicó un quiebre con respecto al mundo previo, a la confianza en el crecimiento económico, el progreso y los valores liberales. Fue una guerra novedosa en muchos sentidos, si tenemos en cuenta el grado de violencia que se evidencia en el número de soldados muertos y sobrevivientes mutilados, y sobre todo, de bajas civiles. En el siguiente gráfico podemos apreciar una comparación de las pérdidas humanas que sufrieron las distintas naciones beligerantes.

Fuente: Atlas de historia crítica y comparada. Una visión heterodoxa desde la Revolución Industrial hasta hoy, Benoít Bréville y Dominique Vidal (comp.), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Intelectual, 2016
4. Rusia: la Revolución en 1917
La Revolución de 1917 constituye uno de los acontecimientos más relevantes del siglo XX porque fue la primera revolución en contra del sistema capitalista que triunfó. Ese deseo por cambiar el mundo -forjado por medio de diversas voces que se alzaban a favor de la igualdad social, en las revoluciones burguesas del siglo XIX y, especialmente, en los episodios que rodearon a la Comuna de París (1871)- se ponía en marcha en Rusia. Esto era todo un desafío porque había llegado el momento de ofrecer una alternativa al capitalismo para erradicar la opresión padecida por la mayoría de la sociedad: los campesinos y los obreros. Asimismo, este proceso despertó de inmediato una profunda polarización política entre sus defensores y detractores en todo el mundo; y las esperanzas que suscitó en una gran parte de la comunidad internacional culminó en una decepción frente a sus derivas.
Muchas preguntas, tratemos de responderlas: ¿cuándo y por qué se desencadenó la Revolución rusa?,¿cómo era la sociedad rusa y cuál era su inserción en el mundo desde el punto de vista social, económico y político? En relación con ello, ¿cuáles fueron las principales causas que llevaron al proceso revolucionario?, ¿cuáles fueron las principales transformaciones y sus derivas en relación al objetivo inicial?, ¿cuándo podemos decir que se cierra el ciclo revolucionario? Numerosos son los interrogantes en torno a este suceso, diversas son sus interpretaciones y muchos son los aspectos que debemos considerar al momento de responder estas u otras preguntas.
——————
La sociedad rusa antes de la revolución
Rusia era un imperio plurinacional que poseía extensos territorios gobernados por un zar, Nicolás II, y la nobleza. Esta sociedad se caracterizaba por una autocracia autoritaria y represiva; es decir, el gobierno se basaba en la voluntad de una sola persona sin ningún organismo que limite su poder. La mayoría de la población estaba compuesta por campesinos que vivían en condiciones muy precarias y se organizaban de manera comunitaria al asumir ciertas responsabilidades de manera colectica, como el pago de impuestos, y la repartición de tierras.

Fuentes: Fotos de Segey Prokudin-Gorsky, en la Rusia prerrevolucionaria
En cuanto a su economía, si la comparamos con la modernización llevada a cabo por las potencias europeas del centro, Rusia estaba rezagada porque, a pesar del proceso de industrialización iniciado a mediados de 1850, su papel como exportadora de materias primas (trigo y centeno) la situaba en un lugar periférico (véase la división internacional del trabajo en el apartado Imperialismo). No obstante, gracias a las grandes inversiones extranjeras, a la abolición de la servidumbre en 1861 y a las Reformas de Stolypim en 1906 -tras la Revolución de 1905- hacia fines del siglo XIX y principios del XX, su avance fue considerable. Prueba de ello era el aprovechamiento del petróleo, la expansión de la industria metalúrgica y la extensión que alcanzó el tendido ferroviario, entre otros factores.
Esa modernización que se profundizó en los primeros años del siglo XX estuvo atada también a la recepción de créditos extranjeros y el consecuente endeudamiento que redundó en una mayor presión fiscal sobre el campesinado. A su vez, el avance industrial significó el desarrollo de una burguesía y el aumento de obreros que trabajaban en las ciudades bajo una explotación extrema y en condiciones que apenas permitían su subsistencia. Entonces, lo que tenemos que tener en cuenta para comprender por qué se inició la revolución en Rusia es que: como consecuencia de la modernización se produjo una importante alteración social y política que cambió el curso de la historia.
En el plano político se configuró una tradición revolucionaria, la más sobresaliente representada por los “populistas”, que dio luz, en el siglo XX, a la socialdemocracia (Partido Obrero Socialdemócrata Ruso), luego dividida entre los partidos menchevique, bolchevique y socialista revolucionario (eseritas). La aspiración socialista los aunaba a todos, aunque cada uno de ellos tenían plataformas y estrategias diferentes al momento de pensar cómo transformar el orden social.
——————
La Revolución de 1905
¿Viste la película el "Acorazado Potemkin" realizada por el célebre cineasta Sergei Eisenstein en 1925? Trata acerca de un acontecimiento histórico de gran tensión social y de la oposición radical al zarismo en distintos sectores de la sociedad y fuerzas políticas, que inclusive desató la sublevación de los marinos en el Acorazado Potemkin, que se narra en le film. Te contamos lo que sucedió. Debajo el poster de la peli.

1905 fue un año clave: la derrota rusa frente a la guerra que mantuvo con Japón entre 1904-1905 incrementó el hambre, la miseria y el descontento de los campesinos y obreros quienes, unos meses después, se manifestaron en una serie de huelgas y una movilización con el objetivo de realizar una serie de peticiones al zar. Esa movilización, conocida como el “Domingo sangriento” fue fuertemente reprimida, lo que derivó en una gran tensión social y oposición radical al zarismo en distintos sectores y fuerzas políticas. Inclusive se desató la sublevación de los marinos en el Acorazado Potemkin, un acontecimiento que dio luz a la película homónima realizada por celebérrimo cineasta Sergei Eisenstein en 1925. Los burgueses y liberales también levantaron su voz por medio del Partido Demócrata Constitucional (kadete). El desenlace de esta insurrección dio como resultado importantes transformaciones políticas que implicaron el establecimiento de una monarquía constitucional limitada y la actuación de la Duma, órgano depositario del poder legislativo. Pero uno de los elementos más novedosos de este proceso fue surgimiento de soviet o consejo de obreros de Petrogrado: una forma de organización que se consolidó como una “asamblea obrera” para la toma de decisiones sobre diversos temas o problemas, y que se presentó, como se verá, como un componente nodal, pues si bien esta revolución fue derrotada sentó las bases para la revolución triunfante de 1917. En este sentido, esta movilización diversa ha sido caracterizada por los historiadores como una revolución de “carácter mixto”, fundamental para comprender los sucesos posteriores.

——————
La revolución de 1917
¿Cuándo y cómo se inició el proceso revolucionario de 1917?
Para analizar por qué y cómo se desencadenó la revolución de 1917 es imprescindible, como señalamos, abordarla como parte del proceso iniciado con la Gran Guerra; pues si tenemos en cuenta la crisis que atravesaba Rusia debemos destacar que en un contexto de guerra esta se profundizó y se visibilizó en el plano político, económico y social. En primer lugar, tenemos que tener en cuenta que la debilidad del Estado y la “desacralización” del zar -ya expresada con la Revolución de 1905- se incrementó frente al atraso económico que se hizo evidente en la contienda. Concretamente, el deficiente equipamiento militar situó a esta nación en condiciones desfavorables frente a los rivales, ocasionando así una gran destrucción material y una sucesión de derrotas que desmoralizó al ejército. En segundo lugar, es importante resaltar que la escasez de alimentos, los problemas de transporte que interrumpieron el abastecimiento de bienes básicos y el aumento de precios, impactaron sobre la retaguardia, cuyas penurias fueron difíciles de soportar.
Dos momentos fueron trascendentales: la revolución que se produjo en febrero, que buscaba la derrota del zar y la consolidación de una democracia liberal, y la revolución de octubre, que surgió como consecuencia de la radicalización socialista que ya había emergido en los meses previos. Comencemos con los acontecimientos de febrero.

A propósito del Día Internacional de la Mujer, el 23 de febrero, una gran cantidad de mujeres salió a las calles de Petrogrado para protestar en favor de sus derechos sin imaginar que esta movilización impulsaría una serie de huelgas y manifestaciones bajo la consigna “pan, paz y tierra”. En pocos días, la insurrección se esparció por toda la ciudad y el zar no dudó en ordenar su represión. Sin embargo, varios regimientos desobedecieron la orden, un hecho inaudito en la historia.
Como se ha señalado, la Revolución rusa se gestó en las calles a partir de una movilización popular que no tenía una dirección centralizada. Frente a esta insurgencia que ya era irrefrenable, el zar abdicó, la revolución se aceleró y, en febrero, surgió una situación de “doble poder”. ¿Por qué hablamos de un “doble poder”? Porque, por un lado, se estableció un Gobierno Provisional, dirigido por el príncipe Lvov, basado en el poder de la Duma y representado por una mayoría liberal, y, por el otro, se consolidó el Sóviet de Petrogrado, legitimado por obreros, soldados y socialistas de diversas procedencias. De esta manera, el poder era disputado por distintas fuerzas políticas.
El socialista Alexander Kérensky fue una de las figuras más sobresalientes del período en tanto se constituyó como el encargado de conciliar entre el Gobierno y el Sóviet. Cabe destacar que los soviets de obreros, soldados y campesinos se propagaron a lo largo del territorio ruso, mientras uno de los principales líderes bolcheviques, Vladimir Ilich Lenin, promovía en sus Tesis de abril la consigna “todo el poder a los soviets”, desafiando así al Gobierno Provisional.
Ciertamente, el proceso revolucionario se radicalizó. Prueba de ello fue el papel destacado que ejercieron los comités de fábricas. Estas organizaciones, de base obrera cuyo objetivo excedía el reclamo de una jornada laboral de ocho horas o el establecimiento de sus propios estatutos, demandaban el control obrero y la autogestión, resistiendo de esta manera limitaciones impuestas por el Gobierno y trazando el camino hacia la producción socialista. En este sentido, es posible afirmar que este proceso fue protagonizado por un pueblo que, guiado por la utopía de la emancipación de la humanidad se resistía a seguir los pasos de la democracia parlamentaria y el gobierno constitucional proclamados por el Gobierno Provisional.
Frente a estos cambios, los contrarrevolucionarios intentaron realizar un golpe de Estado bajo el mando del general Kornílov que fracasó, al tiempo que aumentaba el poder de los bolcheviques y declinaba el poder del ministro Kérensky, quien no pudo garantizar las reformas exigidas y la finalización de la guerra. Esta situación política, que se exacerbó con una crisis económica persistente, allanó las condiciones para la insurrección de octubre que culminó con la toma del Palacio de Invierno y el triunfo bolchevique.
Con el desplazamiento de Kerensky se estableció un Consejo de Comisarios del Pueblo, dirigido por Lenin e integrado por Trostky y Stalin, desde el cual se instrumentaron una serie de medidas. En primer lugar, era imperioso detener el avance del ejército alemán y negociar una salida de la guerra que garantizara la paz. Con dicho objetivo, y a pesar de haber proclamado un pacto justo y democrático, se firmó el tratado Brest-Litovsk (1918), que aceptaba condiciones muy duras, como el pago de indemnizaciones y la renuncia de territorios. Casi en simultáneo, se afrontó también el problema de las tierras con su distribución entre campesinos, se proclamó el control obrero en los comités de fábrica, lo que suponía supervisar la producción y su distribución, y se nacionalizó la banca, entre otras medidas.
Estas primeras decisiones despertaron una polarización política que desencadenó una guerra civil, entre el Ejército Rojo y el Ejército Blanco (entre los defensores y opositores de la revolución) durante los años 1919 y 1921. Les proponemos observar el siguiente afiche de El Lissitzky, uno de los artistas más destacados de la vanguardia rusa, que representa dicho enfrentamiento:

El Lissitzky, Golpea a los blancos con la cuña roja, litografía de 1920. Museo Estatal Central de Historia Contemporánea de Rusia, Moscú
En el marco de la Guerra Civil se implementaron una serie de medidas a corto plazo cuyo objetivo era salvaguardar el proyecto socialista en un contexto en el que primaba la escasez de recursos. Para ello, el Estado se proponía eliminar el libre comercio y controlar el consumo por medio de un programa conocido como “comunismo de guerra” (1918-1921), el cual dio paso a una administración centralizada que supeditó la economía a las necesidades de la guerra. En consonancia con esta concentración de la autoridad, se creó el Supremo Consejo de la Economía Nacional (VSNJ), que, si bien reconocía el control obrero en las empresas, tenía la facultad de fijar normas generales a los fines de organizar la producción.
Entre las medidas más sobresalientes que se llevaron a cabo podemos destacar: la nacionalización de todas las fábricas, el trabajo obligatorio y las requisas de granos. Estas medidas no estuvieron exentas de resistencias, lo que se observa, sobre todo, en relación a la violencia que trajo aparejada la requisa de granos. Sus rechazos y oposiciones se manifestaron en el escaso atractivo de inversión en el campo (hubo una significativa reducción de la superficie sembrada), en la emergencia de un mercado negro y en una serie de revueltas que llevaron a reorientar la política económica.
Una vez que el Ejército Rojo logró imponerse a las fuerzas contrarrevolucionarias, en 1921, era imperioso promover nuevas medidas económicas por medio de un nuevo programa que dinamizara la economía. Así surgió la Nueva Política Económica (NEP). Basado en una economía mixta (privada y estatal), este programa suponía una liberalización capitalista parcial. ¿Qué significaba esto? Que, una vez entregada un porcentaje de su producción al Estado (impuesto en especie, luego en dinero), el campesinado estaba autorizado a vender otra parte en el mercado. En sintonía con esta medida, la industria estaría en condiciones de aumentar su capacidad de producción vendiendo maquinarias, herramientas y bienes de consumo a los campesinos. El objetivo era que en el mediano plazo se generaran excedentes que permitieran un gran desarrollo de la industria pesada. De esta manera, se legalizó el comercio privado interno, conservando el monopolio del comercio externo en manos del Estado.
Ahora bien, en simultáneo con estas concesiones es importante destacar que se consolidó la disciplina del Partido Bolchevique hacia adentro de su estructura y hacia toda la población, al tiempo que se erradicaban las disidencias; un rasgo que, como veremos en el próximo bloque, se profundizaría bajo el estalinismo.
——————
La mujer en tiempos de la revolución
Como señalamos, el inicio de la Revolución rusa comenzó con la manifestación del Día Internacional de la Mujer y desde ese momento se fortalecieron muchas demandas que perduran hasta la actualidad. Para aquellas mujeres, la obtención de sus derechos formaba parte de la liberación política de Rusia. Durante la revolución, se crearon unidades militares compuestas solo por mujeres, que fueron un apoyo muy importante para muchos soldados desmoralizados. Se calcula que participaron alrededor de 5.000 mujeres.

Mujeres de la Revolución rusa de 1917
Durante el proceso revolucionario, la lucha por el sufragio universal dio paso a una gran cantidad de peticiones: la igualdad de derechos laborales (igual salario por igual trabajo sin distinción de sexo, sumado a las licencias por maternidad, descansos para las lactantes, etc.), la legalización del aborto y del divorcio. La primera Constitución de la República Soviética, aprobada en 1918, concedió varios de estos derechos. Sin embargo, como veremos, hacia 1930 se produce un gran retroceso respecto de los derechos alcanzados, pues su carácter revolucionario fue rechazado no sólo por los sectores más tradicionales de la sociedad sino también por el propio Partido Comunista.
Algunos grupos más radicalizados lucharon por la abolición de la familia tradicional y la irrupción de una revolución sexual. Una figura relevante fue Alexandra Kollontái, militante bolchevique que luchó incansablemente por la emancipación de las mujeres en la Unión Soviética por medio de diversas labores, como la creación de escuelas de formación y participación política, cuyo objetivo principal era impulsar la alfabetización de las mujeres. No obstante, este proyecto fue cerrado en los años treinta y acusado de “desviaciones feministas”, pues sus prédicas no fueron bien vistas, sobre todo, al defender el “amor libre”.

Las y los invitamos a escuchar un breve fragmento que expresa algunas ideas de esta líder revolucionaria:
Asimismo, estos cambios, que incitaban una profunda transformación cultural, se expresaron en una diversidad de diseños artísticos elaborados por las corrientes vanguardistas rusas, entre las que sobresalió el Constructivismo, cuyo propósito era promover un lenguaje colectivo y útil a los fines de la construcción socialista. En consonancia con las ideas revolucionarias señaladas, algunas de sus producciones creativas rechazaban cualquier diferencia sexual como podemos observar en los vestuarios proyectados y confeccionados por Varvara Stepánova y Lyubov Popova. Sus diseños se caracterizaban por el predominio de formas geométricas que ponían en cuestión el lugar otorgado al cuerpo de las mujeres como objeto de deseo. Ambas artistas, a través de sus diseños, querían simbolizar el nacimiento de una nueva generación que impugnara toda diferencia sexual.
¿Vemos un ejemplo? El diseño de Lyubov Popova para la obra de Vsevolod Meyerhold, El cornudo magnánimo (ver la imagen) nos permite observar cómo esta artista creaba trajes para los personajes femeninos semejantes al overol, ropa característica del trabajo masculino. A partir de esa similitud, Popova se distanciaba de modelos femeninos enaltecidos por la burguesía (ropa ajustada para resaltar las partes del cuerpo) y promovía el igualitarismo al diluir los estereotipos sexuales.

Fuente: Lyubov Popova, diseño de Traje de producción para el Actor N° 5 de la puesta de El cornudo magnánimo, de Vsevolod Meyerhold (1921. Gouche, tinta y collage sobre papel)
5. A modo de síntesis
Por otro lado, dimos cuenta del conflicto bélico y cómo el mismo implicó un quiebre “civilizatorio” con respecto a los años precedentes. Todo el sistema político liberal, económico y social fue puesto bajo la lupa, al calor de la primera revolución socialista triunfante de la historia: la Revolución Rusa. Sus causas, las ideas que alentaron el proceso revolucionario, el rol de los revolucionarios rusos y sus obras, las medidas de gobierno llevadas a cabo, todo ello impactó en los Estados europeos, alentando la propagación de los estallidos revolucionarios en países agotados por la guerra (los vencedores y especialmente, los vencidos).
6. Bibliografía del bloque
- Aróstegui, Julio, Buchrucker, Saborido, Jorge (dir.) (2012), El mundo contemporáneo. Historia y problemas, Buenos Aires, Biblos.
- Baña, Martín y Stefanoni, Pablo (2017), Todo lo que necesitás saber sobre la Revolución Rusa, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Paidós.
- Brunetau, Bernard, (2006), El siglo de los genocidios, Madrid, Alianza.
- Carr, Edward (1999), La revolución rusa. De Lenin a Stalin, 1917-1929, Madrid, Alianza.
- Clark, Christopher (2014), Sonámbulos, Barcelona, Galaxia Gutenberg.
- Hobsbawm, Eric, (2007), La era del imperio, Buenos Aires, Crítica.
- __, (1991), Naciones y nacionalismo desde 1780, Barcelona, Crítica.
- __, (1997), Historia del siglo XX, Barcelona, Crítica.
- Traverso, Enzo, (2002), La violencia nazi: una genealogía europea, Buenos Aires, FCE.
7. Autoevaluación
Para realizar la autoevaluación y ponerte a prueba, podés hacer clic en este enlace.
|
Si no tenés un usuario creado en este campus no podés hacer las autoevaluaciones. Te dejamos las instrucciones para poder realizarlas:
|