¿Héroes o villanos?

Sitio: Campus Claves Académica
Curso: Filosofía - EnlaceUBA
Libro: ¿Héroes o villanos?
Imprimido por: Invitado
Día: domingo, 15 de febrero de 2026, 12:04

1. Ética según el mundo de los superhéroes

—————

Pensar el bien y el mal desde los cómics

Las historietas o cómics son producciones culturales que combinan ilustraciones y textos para narrar una historia. Existe una gran cantidad de géneros de cómics: humor, misterio, histórico, etc. Sin embargo, el género más popular por lejos son las historietas de superhéroes, que desde hace décadas domina la venta del mercado comiquero. El nacimiento oficial de los cómics de superhéroes se suele ubicar en la década de 1930 con la publicación de Ogon Bat en Japón (1931), Mandrake el Mago (1934), Superman (1938) y Capitán Marvel (1939) en Estados Unidos.

De izquierda a derecha, Ogon Bat, Mandrake el mago , Superman y Capitán Marvel

Los superhéroes más populares, como Batman, Spiderman, la Mujer Maravilla o Iron Man, pertenecen a dos grandes empresas de cómics, Marvel y Detective Comics, esta última mejor conocida por sus siglas DC. Estos personajes escaparon de las viñetas y hoy protagonizan películas, series de televisión, videojuegos y muchas producciones ligadas a la cultura pop.

Crossover de Marvel y DC

Ahora bien, ¿qué es un superhéroe? El prefijo súper del término remite a las capacidades extraordinarias que tienen estos individuos: desde gran inteligencia o acceso a tecnología avanzada, hasta poderes sobrehumanos de distinto origen (capacidad de volar, superfuerza, supervelocidad, etcétera). La parte de héroe es la que termina de definir el concepto y resulta interesante desde el punto de vista filosófico. Si nos ponemos a pensar qué hace que un individuo sea un héroe, seguramente pensaremos en sus acciones o sus valores, como grandes hazañas, la protección de los inocentes y la lucha contra la injusticia. También consideraremos otras características, como la bondad, la valentía o la honestidad y el desinterés de los héroes. En este sentido, los héroes y las heroínas sin duda son modelos de moralidad: son individuos superiores que encarnan valores apreciados por las sociedades, como el bien y lo correcto.

Capitán América

¿Por qué decimos que las historias de superhéroes resultan interesantes para la filosofía? Revisar los cómics clásicos de superhéroes nos permite pensar qué acciones constituyen actos heroicos, aquellas acciones que nos hacen ser buenas personas. Asimismo, nos ayuda a reflexionar sobre las antípodas de la bondad, es decir, la maldad. Cabe preguntarse en filosofía qué es el mal, qué rasgos caracterizan a los villanos y por qué alguien decidiría hacer el mal. Con los desarrollos más recientes de las historias de superhéroes, en los que se presenta una mayor humanización de los personajes de los cómics, aparecen otras cuestiones intelectualmente interesantes, como la discusión entre el altruismo y el egoísmo, disputas acerca del deber y la responsabilidad, las hegemonías morales y culturales. Todas estas cuestiones pueden englobarse en una disciplina filosófica que se llama ética.

Peter Parker/Spiderman 

——————

Ética, el estudio filosófico de la moral

La ética es una disciplina filosófica, al igual que la ontología, la epistemología o la antropología filosófica, que se caracteriza por intentar responder a preguntas tales como qué es el bien, qué debo hacer, por qué debo hacer x y no y. No es necesario ser filósofos para juzgar las acciones ajenas y las nuestras a partir de las categorías de bien y mal. Diariamente nos guiamos por estos discursos y sus preceptos: la moral. Si bien ética y moral suelen utilizarse como términos intercambiables en las charlas ordinarias, existe una distinción técnica en el ámbito filosófico.

Por moral se suele denotar un conjunto de creencias, normas, tabúes, valores, convenios y otros elementos afines que los miembros de una comunidad aceptan como válidos y a partir de los cuales se determinan las buenas y malas acciones, las honorables y las vergonzosas, las correctas e incorrectas. Si bien las distintas morales nos hablan del bien y del mal, por lo general no incluyen una consideración explícita acerca de los criterios o fundamentos de las valoraciones que ofrecen. Esto significa que la moral no necesariamente es crítica: una persona puede respetar una ley moral sin nunca haberse detenido a pensar las razones de por qué lo hace. La religión o las costumbres de una sociedad son distintos ejemplos de morales.

La ética, en cambio, consiste en una disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral. Su tarea es fundamentar, explicar y criticar las prácticas y normas morales. No nos dice directamente qué debemos hacer, aunque dedicarnos a ella seguramente tendrá consecuencias en nuestro estilo de vida. No obstante, se trata centralmente de una teoría acerca de una práctica, el comportamiento moral de un individuo o un colectivo. Por ello, se plantea cuestiones teóricas, generales y abstractas. En sintonía con lo anterior, el filósofo argentino Ricardo Maliandi en su libro Ética: conceptos y problemas define la ética como "un esfuerzo sistemático por explicitar el saber que ya posee todo ser racional dotado de voluntad, un saber que resulta, sin embargo, imposible de expresar sin el recurso de la terminología filosófica".

——————

Mapa interactivo del mundo de los cómics

Los invitamos a explorar las zonas de la siguiente página de cómic que hace de mapa interactivo. Cada viñeta corresponde a un capítulo del bloque. Los capítulos contienen reflexiones de filosofía moral que toman como disparador algún elemento del mundo de los superhéroes y los supervillanos. Por ejemplo, el primero de ellos está dedicado a Spiderman y el problema del deber moral desde la perspectiva del filósofo Immanuel Kant. Apoyen el cursor en los íconos "¡POW!" en cada una de las viñetas para descubrir qué propone cada zona.

¿Qué zona vas a explorar primero?
Dentro de cada viñeta hay un botón interactivo que te guiará en los capítulos.

——————

Lista de zonas

(Zona 1) Con un gran poder viene una gran responsabilidad: el deber en la ética de Kant

(Zona 2) ¿Tenía razón Thanos?: el dilema del utilitarismo

(Zona 3) Poison Ivy: la filosofía de la ecología profunda

(Zona 4) La Mujer Maravilla: las críticas de los feminismos al patriarcado

(Zona 5) La persecución a los mutantes: el llamado del otro

(Zona 6) La ignorancia de los villanos: el intelectualismo moral

(Zona 7) Autoevaluación

2. Con un gran poder viene una gran responsabilidad: el deber en la ética de Kant

——————

Historias de origen de los superhéroes

La historia de origen es un ingrediente indispensable en la invención de un superhéroe. Explica cómo los justicieros obtienen poderes extraordinarios y frecuentemente también de dónde provienen los rasgos de carácter o personalidad que lo vuelven único. Por ejemplo, Superman es un alienígena del planeta Kriptón que bajo la luz del Sol amarillo de nuestra galaxia puede volar, tiene superfuerza y es invulnerable, entre otras cualidades. Pero, por otra parte, fue un bebé huérfano, el último sobreviviente de su mundo. Fue criado en la Tierra por el matrimonio Kent en el pequeño pueblo de Smallville del estado de Kansas. Sus padres adoptivos le inculcaron valores de justicia, humildad y generosidad. Estos valores, junto a sus habilidades especiales, hacen que Superman sea quien es.

Bebé superman

Superman de pequeño, escapando de Kriptón antes de su destrucción

——————

Los orígenes de Spiderman

Es común que estas historias de origen tengan un argumento trágico. Esto mismo vemos en el caso de Spiderman, cuya historia nos servirá de excusa para reflexionar sobre el concepto moral de deber desde la perspectiva del filósofo prusiano Immanuel Kant (1724-1804).

Spiderman

El origen que su creador Stan Lee le confiere al Asombroso Hombre Araña en su primera serie individual de 1963 es resumidamente el siguiente. Peter Parker era un estudiante de secundaria de Brooklyn que un día fue picado por una araña radioactiva. La picadura le otorgó habilidades arácnidas. De pronto, Peter tenía una fuerza sobrenatural y podía trepar paredes, hacer largos saltos acrobáticos y presentir los peligros. Al poco tiempo de adquirir estos dones decidió usarlos con el fin de ganar dinero en luchas clandestinas y luego en la televisión bajo la identidad secreta del Hombre Araña. Cuando salía de un estudio de televisión luego de una presentación, dejó escapar en los pasillos a un delincuente que estaba siendo perseguido por un policía. El oficial naturalmente le cuestionó a Spiderman por qué no lo detuvo, en especial si no le hubiese costado ningún esfuerzo. A lo que responde: “Lo lamento, amigo. Ese es su trabajo. Estoy harto de que me tomen por tonto. Desde ahora en adelante sólo me ocuparé del número uno, o sea, de mí”.

Su soberbia tendrá consecuencias nefastas en las siguientes páginas de la historieta. Su tío Ben, quien lo crió con mucho amor, como si fuese su propio hijo, es asesinado por el mismo maleante que Peter dejó escapar. Es en ese momento que el héroe comprende que un gran poder supone una gran responsabilidad y decide de ahora en más usar sus habilidades sólo para hacer el bien. Así nace el Asombroso Spiderman que todos conocemos.


Spiderman descubre que fue responsable de la muerte de su tío Ben

——————

El dilema del deber y las inclinaciones según Kant

El filósofo Immanuel Kant

Si analizamos filosóficamente su historia de origen, advertimos que Spiderman personifica el gran dilema moral de elegir entre la satisfacción de los deseos personales y el cumplimiento del deber. Este tipo de dilema es fundamental en la ética formulada por Kant.

En su libro Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785), afirma que la voluntad humana, esto es, la facultad de querer y perseguir fines, puede estar motivada por dos instancias distintas en el ser humano: las inclinaciones y el deber. Para Kant, las inclinaciones corresponden a los deseos privados del individuo y se las puede tildar de egoístas en el sentido de que ponen como primer beneficiario al yo (en latín, ego). A modo de ejemplo, Peter elige por inclinación cuando decide usar sus poderes para hacer dinero. Igualmente, actúa por inclinación en los momentos que pasa tiempo con su novia Mary-Jane Watson o disfruta de una tarde de sol en Long Island. A partir de esto, Kant señala que los sujetos humanos tienen una fuerte tendencia a perseguir la satisfacción de sus inclinaciones, algo que comparten con el resto de las especies animales, cuyo comportamiento está por completo regido por el instinto natural de perseguir el placer y evitar el dolor.

Por otro lado, sin embargo, uno puede querer algo o realizar algo por deber o por respeto del deber. Para Kant, las acciones realizadas con la intención de respetar el deber son las únicas que podemos considerar moralmente buenas. Cumplir el deber es obedecer un mandato que los seres racionales se imponen a sí mismos, porque consideran que conduce a una vida moral. En las ocasiones en las que Peter se pone el traje del Hombre Araña y sale a ayudar a los ciudadanos neoyorquinos sin esperar nada a cambio, incluso muchas veces en detrimento de su vida privada, está actuando por deber. Para él y otros héroes, el deber es un llamado que deciden responder, no en busca de un beneficio personal, sino porque es lo que cualquiera debe hacer en su lugar.

——————

La razón, origen de la ley moral

Ahora bien, ¿cómo sabe Spiderman qué debe hacer? ¿Cómo sabe él que está actuando correctamente cuando decide ayudar a alguien siendo asaltado? Según Kant, todas las personas tenemos un conocimiento acrítico de lo que está bien y lo que está mal. Con la ayuda de la filosofía podemos explicitarlo y ponerlo en palabras.

Existe una ley moral racional que nos solicita respetarla de manera incondicional o categórica, es decir, su cumplimiento no debe estar condicionado a nada por fuera de ella. En este sentido, puede pasar que hagamos lo que se debe hacer pero porque buscamos algún beneficio ulterior, como, por ejemplo, donar públicamente dinero a una organización de caridad con el objetivo de mejorar nuestra reputación, pero en esos casos no estaríamos actuando moralmente. Kant denomina actos conforme al deber a esta clase de acciones correctas pero con segundas intenciones y considera que no poseen valor moral, son neutras.

——————

¿Cómo saber qué debemos hacer?

Kant escribió:

“Qué he de hacer por lo tanto para que mi querer sea moralmente bueno; para eso no necesito una penetrante agudeza que sepa calar muy hondo. Sin experiencia con respecto al curso del mundo, incapaz de abarcar todos los acontecimientos que se concitan en él, basta con que me pregunte: “¿Puedes querer también que tu máxima se convierta en una ley universal?”. De no ser así, es una máxima reprobable, no por causa de algún perjuicio inminente para ti o para otros, sino porque no puede cuadrar como principio en una posible legislación universal, algo hacia lo que la razón me arranca un respeto inmediato aun antes de pasar a examinar en qué se basa (una indagación que le corresponde al filósofo), si bien llego a entender al menos que se trata de una estimación del valor, el cual prevalece largamente sobre todo cuanto es encarecido por la inclinación; la necesidad de mi acción merced al puro respeto hacia la ley práctica es aquello que forja el deber, y cualquier otro motivo ha de plegarse a ello, puesto que supone la condición de una voluntad buena en sí cuyo valor se halla por encima de todo.”

Immanuel Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

La posibilidad del ser humano de representarse y consecuentemente respetar la ley moral proviene de su naturaleza racional. En la doctrina kantiana, la razón no es sólo una facultad intelectual, sino también práctica. Tal como dice la cita de arriba, la razón en su función moral nos manda actuar de tal modo que queramos que la máxima de nuestra acción se vuelva ley universal o de la naturaleza. Esto quiere decir que uno debe considerar qué sucedería si lo que estoy haciendo fuera una obligación para todo el mundo. Por ejemplo, si yo decido mentir, el mandato moral me obliga a pensar qué pasaría si todas las demás personas no dijeran nunca la verdad. Si no quisiéramos ese escenario o, en otras palabras, si nuestra voluntad entrara en contradicción consigo misma al querer dos cosas contrarias, entonces sabemos a nivel racional qué es lo que uno debe hacer y lo que no. Este es el núcleo de la propuesta ética de Kant. 

——————

Pregunta Para seguir filosofando

¿Cuáles son los deberes morales que uno debe cumplir? ¿Son distintos a los que posee un superhéroe como Spiderman? ¿De dónde vienen estos deberes: de fuera de nosotros (heteronomía) o de nosotros mismos (autonomía)? ¿Están de acuerdo con Kant cuando asocia la razón con la ley moral?

3. ¿Tenía razón Thanos?: el dilema del utilitarismo

——————

Superhéroes y decisiones heroicas

Cuando nos adentramos en el mundo de los superhéroes, es común verlos lidiar con situaciones difíciles en las que deben tomar decisiones. Esto sucede porque el trabajo de salvar vidas frecuentemente plantea la pregunta sobre qué vida salvar. Veamos, por ejemplo, lo que le pasa a Spiderman en la siguiente escena:

El dilema del Duende Verde en Spiderman (2002)

La decisión que le impone el Duende Verde a Spiderman es realmente cruel y perversa. El héroe debe elegir entre salvar a Mary-Jane, el amor de su vida, o al grupo de niños dentro del teleférico. Para nuestra tranquilidad, Spiderman logra salvar a todos. Al fin y al cabo es un género de película destinada al público general y en este género sólo suele haber finales felices. Sin embargo, en una posible versión más realista la decisión hubiese sido genuina: o bien se salva a la doncella en peligro, o bien a los niños inocentes. No hubiera habido tercera opción, un verdadero dilema moral. ¿Cuál hubiera sido la decisión correcta? ¿Qué nos puede decir la ética sobre este tipo de elecciones? ¿Existe algún criterio objetivo que asegure la decisión por la mejor opción, es decir, por la opción moralmente buena?

——————

Cálculos sobre el bien

Seguramente uno piense: Bueno, dudo mucho de que en mi vida me tenga que enfrentar a dilemas como el del Duende Verde y Spiderman”. Probablemente sea cierto. Nadie tiene que enfrentarse a supervillanos que pongan en la línea de fuego a gente inocente. Sin embargo, las decisiones éticas son más comunes de lo que uno pensaría, no es necesario que haya vidas en riesgo en escenarios dramáticos. Pensemos en ejemplos factibles. Imaginemos que estamos a cargo del presupuesto del gobierno. En la distribución, bien podemos disponer de un montón de dinero para renovar la infraestructura de un hospital o destinar ese capital a mejorar las condiciones edilicias de cinco colegios. Ambas son buenas acciones, asumimos, y son igualmente importantes. ¿Qué deberíamos hacer como políticos que quieren lograr la mejor acción posible?

OLCreate: E4J Spanish Unidad 3: El reto de la transferencia: 3.2  Utilitarismo

Jeremy Bentham (izq.) y John S. Mill (der.)

El problema anterior puede plantearse de la siguiente manera: ¿cómo determinamos en general cuáles consecuencias son buenas y cuáles malas? Existe una doctrina filosófica que propone una solución, el utilitarismo.

El utilitarismo evalúa la moralidad de las acciones a partir de los resultados o consecuencias de esas acciones, se trata de una postura ética consecuencialista. Fue elaborada en Inglaterra entre los siglos XVIII y XIX por Jeremy Bentham (1748-1832) y John Stuart Mill (1806-1873). Estos pensadores propusieron que un acto será correcto si con él se obtiene la mayor utilidad o bien posible para el mayor número de personas. Ahora bien, ¿qué es esta utilidad o bien? Bentham define el bien o utilidad o felicidad de la siguiente manera:

"Por utilidad se significa la propiedad de cualquier objeto, por la cual éste tiende a producir beneficio, ventaja, placer, bien o felicidad (todo esto en el presente caso se reduce a lo mismo) o (y otra vez se refiere todo a lo mismo) por la cual éste tiende a prevenir que ocurra el accidente, el dolor, el mal o la infelicidad de la parte involucrada cuyo interés se considera"

Jeremy Bentham, Una introducción a los prinicipios de la moral y la legislación

Siguiendo lo que decíamos, el utilitarismo es una doctrina ética que persigue la maximización del bien, entendido este como lo definió Bentham. Si buscar buenas consecuencias es lo mismo que buscar el bien, actuar para obtener las mejores consecuencias será actuar de la mejor manera posible. En términos utilitaristas, cada vez que no sepa cómo actuar, debo preguntarme: ¿cómo puedo obtener el mayor bien o utilidad para la mayor cantidad de personas posible? Siguiendo los planteos de Bentham y Mill, esto se logra a través de un cálculo, el felicific calculus o cálculo de la felicidad. Se trata de un procedimiento que permite determinar el grado de utilidad de una acción específica a partir de la consideración de distintas variables:

Si aplicásemos el felicific calculus al ejemplo que discutimos más arriba, deberíamos considerar cuál de las opciones aporta la mayor utilidad para la mayor cantidad de gente posible. En ambos casos tenemos varias consideraciones a tener en cuenta, tal como indica el cálculo utilitarista. Una vez que logremos incorporar esas consideraciones a nuestro cálculo, la decisión quedará clara como el agua.

——————

Thanos en el tranvía ético

La propuesta del utilitarismo parece resolver varias cuestiones éticas de una manera bastante certera. Después de todo, ¿qué hay más preciso que un cálculo? Sin embargo, no todo son rosas en el campo del consecuencialismo. Uno de los cuestionamientos más conocidos al utilitarismo es el dilema del tranvía, propuesto por la filósofa Philippa Foot (1920-2010).

La cuestión del dilema del tranvía plantea una decisión que resulta sencilla para el cálculo utilitarista, pero, al mismo tiempo, levanta sospecha de que algo anda mal. ¿Es moralmente correcto matar a una persona para salvar a otras cinco? Un utilitarista hecho y derecho dirá que sí. No obstante, ¿qué pasaría si cambiásemos un elemento del anterior escenario? Imaginemos que no hay ninguna bifurcación y sólo una vía con cinco personas a punto de ser atropelladas. A su vez, supongamos que estamos sobre un puente con una persona muy robusta, capaz de detener el tranvía con su cuerpo a costa de su vida. ¿Seríamos capaz de arrojarla con nuestras propias manos con el objetivo de salvar a los cinco del camino? Desde el punto de vista de las consecuencias, el dilema y su solución continúan siendo los mismos: matar a una persona para salvar a otras cinco. La moralidad de esta acción se nos presenta cada vez más dudosa y el felicific calculus no nos parece tan aceptable como antes pensábamos.

Variante del dilema del tranvía

Este es el momento perfecto para presentar aquí a Thanos, el máximo utilitarista. Thanos es un personaje creado en 1973 por Jim Starlin y uno de los más grandes villanos de los cómics de Marvel. Se trata de un alienígena del planeta Titán, un nihilista y enamorado de la destrucción y la muerte (de hecho, su nombre Thanos es una deformación de Thánatos, el nombre del dios griego de la muerte). En la historia del personaje, Thanos logra reunir seis artefactos de inmenso poder, las gemas del infinito, las cuales le dan la capacidad de cambiar la realidad a voluntad.

Thanos con las gemas del Infinito

En el Universo Cinematográfico de Marvel, Thanos presenta un perfil algo diferente. No tanto nihilista ni destructor, Thanos está profundamente preocupado por el problema de la superpoblación del universo: mientras la población crece multiplicándose, los recursos de subsistencia, en las mejores de las condiciones, aumentan poco a poco, siempre detrás de la población. La situación que preocupa a Thanos en las películas es la infelicidad y devastación que suceden cuando la población es mayor a los recursos para sobrevivir, algo que inevitablemente sucederá. ¿Qué propone Thanos a esta situación? Escuchémoslo en sus propias palabras:

Escena de Avengers: Infinity War (2018)

Podemos considerar que la solución de Thanos es una versión radicalizada del dilema del tranvía: usar el poder de las gemas del infinito para eliminar a la mitad de la vida en el universo y así asegurar que la otra mitad pueda sobrevivir en prosperidad. ¿Una locura, no? Sin embargo, si consideramos la mirada utilitarista en esta cuestión, el plan de Thanos no resulta del todo descabellado. La maximización de la felicidad es clara como motivación de las acciones de Thanos, su propuesta es claramente consecuencialista. Donde todos ven un supervillano, Thanos se considera a sí mismo un salvador.

Thanos chasquea los dedos y elimina a la mitad de la población del universo

Thanos chasquea los dedos y elimina a la mitad de la población

El consecuencialismo de Thanos es un claro ejemplo de la máxima que dice “el fin justifica los medios” ¿Es esto moralmente malo? ¿Es verdaderamente Thanos un villano? Solemos categorizar a los personajes que sostienen este pensamiento como malos o villanos. Esto es porque la figura del héroe se vincula con otras éticas como la deontología, que es una ética que se rige por principios morales rígidos, como nunca considerar la vida humana como un medio (algo que Thanos claramente incumple con su plan de exterminio universal). Sin embargo, dentro de las consideraciones del utilitarismo, el cálculo del bien producido por nuestras acciones es el que determina la corrección de las mismas.

Por supuesto, el caso de Thanos es extremo y todos coincidimos en que hay algo intrínsecamente inmoral en la propuesta de eliminar a la mitad de la población del universo. Sin embargo, no es raro que se presenten dilemas similares al del tranvía en la vida cotidiana, sobre todo en escenarios médicos o políticos que requieren decisiones difíciles que probablemente se resuelvan en base a un cálculo utilitarista. ¿Te acordás del duro aislamiento que decidió el gobierno en 2020 para evitar la enfermedad y muerte de parte de la población por la pandemia de COVID-19?

——————

Pregunta Para seguir filosofando

El cálculo utilitarista se presenta como una buena solución moral, objetiva y precisa. Sin embargo, ¿cómo realizamos el cálculo? ¿Qué elementos tengo en cuenta? ¿Con qué criterio mido la utilidad? Para practicar un poco esto, ¿te interesa jugar a los dilemas morales?

4. Poison Ivy: la filosofía de la ecología profunda

 —————

El maniqueísmo del universo de los superhéroes

El mundo de los superhéroes está claramente dividido entre aquellos que luchan por el bien y aquellos que lo hacen por el mal. De un lado están los héroes, del otro los villanos. Batman protege Gotham, mientras el Joker elabora planes de robos, asesinatos y masacres. Desde este punto de vista, el mundo de los superhéroes es maniqueo. El adjetivo maniqueo proviene de maniqueísmo, una doctrina religiosa del siglo III d.C. fundada por un sabio persa de nombre Mani. El culto maniqueo suponía la creencia de una eterna lucha de dos principios opuestos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas. Cuando afirmamos que existen personas buenas y personas malas, sobre todo si consideramos estas determinaciones morales como intrínsecas, esenciales o naturales, adoptamos una clara concepción maniquea.

The best Batman and Joker stories of all time | GamesRadar+

Batman contra Joker

Muchos han señalado que el gran problema con el maniqueísmo es su simplismo, pues, ¿es posible declarar que alguien es absolutamente bueno o completamente malo? Los guionistas de historietas de superhéroes han tomado conciencia de este inconveniente en las últimas décadas. No es raro ver en algunas historias cómo un personaje que nació siendo villano se complejiza y se transforma en lo que se conoce como un antihéroe. Un antihéroe es un héroe con defectos, vicios, lejos de la perfección moral que se espera de él. Es el caso patente de Poison Ivy o Hiedra Venenosa del universo de enemigos de Batman. Aunque se siga rechazando sus métodos violentos, el fin de sus actos de ecoterrorismo son hoy revalorados. Al fin y al cabo, ella busca salvar la flora del medioambiente de la contaminación producida por la industria humana.

——————

Poison Ivy, una supervillana convertida en antiheroína

Poison Ivy fue creada en 1966 por Robert Kanigher y Sheldon Moldoff para antagonizar con el dúo dinámico de Batman y Robin. Su nombre real es Pamela Isley y es doctora en biología botánica. A causa de unos experimentos con toxinas que se realizan con ella, adquiere los poderes de controlar las plantas de la Tierra, pero también pierde la cordura y se vuelve una supervillana. En sus primeras apariciones encarnaba el perfil clásico de femme fatale. Este término francés, que se traduce en español por mujer fatal, hace alusión al estereotipo de una mujer hermosa, misteriosa y seductora que usa sus encantos para llevar a los hombres a su perdición. Últimamente, el personaje fue abandonando sus rasgos sexistas originales, como se puede comprobar a partir de la apariencia y personalidad que adopta en la serie animada Harley Quinn estrenada en 2019. Los escritores del programa además han decidido resaltar su costado ambientalista, no como el resultado de un delirio patológico, sino como una preocupación genuina por la naturaleza. Podemos encontrar puntos en común entre sus ideales y los de la ecología profunda.

Poison Ivy en Batman: la serie animada de 1992 (izq.) y Poison Ivy en Harley Quinn de 2019 (der.)

——————

Ecología Profunda

La ecología profunda es una filosofía ambientalista fundada en la década del sesenta por el pensador noruego Arne Næss (1912 – 2009). Es producto de la toma de conciencia en aquella época de los daños irreparables que la hiperproducción y el hiperconsumo estaban provocando al planeta Tierra (por ej. el efecto invernadero y la ruptura de la capa de ozono). Esta filosofía propone principalmente comprender, apreciar y resguardar el valor inherente de todos los seres vivos más allá del valor instrumental asignado por la humanidad en la satisfacción de sus necesidades. Así pues, desde su punto de vista, un árbol no es valioso porque de él se obtiene madera para construir una casa o un animal de granja vale algo porque “nos ofrece” alimento, sino que ellos tienen un valor en sí mismo en cuanto organismos únicos que componen la riqueza y diversidad de la naturaleza.

El movimiento de la ecología profunda critica severamente la visión antropocéntrica que adoptan sobre todo las sociedades occidentales. Esta visión ubica al ser humano como especie superior con derecho a hacer uso indiscriminado del resto de los seres vivos. Filósofos modernos como Francis Bacon (1561-1626) o René Descartes (1596-1650) son precursores de esta ideologías con la que Poison Ivy estaría muy en desacuerdo. A modo de ilustración, la desforestación de la selva amazónica para el uso del suelo en el desarrollo de la industria ganadera está justificada en última instancia por la primacía de la humanidad. Desde 1970 se han perdido más de 800 mil kilómetros de selva, dañando profundamente la biodiversidad de la zona. La ecología profunda propone adoptar una nueva visión holística del mundo. Esto implica entender que la supervivencia de cualquier parte depende del bienestar del todo. Esta visión es ecocéntrica en vez de antropocéntrica.

 

A la izquierda, visión ecocéntrica. 

A la derecha, visión antropocéntrica.

——————

Profundo versus superficial

El adjetivo profundo en el nombre de este movimiento proviene de su contraposición con lo que Næss denominó ecología superficial. La ecología superficial comprende las políticas, las empresas y las medidas del llamado desarrollo sustentable que buscan paliar las consecuencias negativas de la modernización, pero sin revisar sus bases ideológicas. El objetivo primario de esta ecología superficial es encontrar maneras innovadoras de continuar el desarrollo capitalista industrial global evitando poner en peligro la vida y el estilo de vida de las personas, o, por lo menos, de ciertas personas. Así, ante la desaparición de las reservas de combustibles fósiles, como el petróleo, algunas empresas automovilísticas diseñan autos eléctricos. Surge la duda de si este cambio es para proteger el medioambiente o para evitar una caída de sus ganancias en el futuro próximo. Næss alerta que en general las acciones de la ecología superficial o el desarrollo sustentable están dirigidas a preservar el bienestar de las personas adineradas y favorecen a los países desarrollados capitalistas. La ecología profunda, por su parte, no sólo se preocupa por la biodiversidad y el medio ambiente, sino que también tiene en consideración cuestiones económicas, sociales y políticas.

——————

Pregunta Para seguir filosofando

Pese a sus métodos terroristas, ¿podemos seguir diciendo que los objetivos de Poison Ivy son malvados? ¿Qué sucede si los revisamos a partir de los principios de la ecología profunda? ¿No es momento de redimirla y considerar que tiene una lección ética que ofrecernos?

5. La Mujer Maravilla: las críticas de los feminismos al patriarcado

—————

Wonder Woman, la primera superheroína

Las historietas de superhéroes tienen su origen en Estados Unidos durante el mes de abril de 1938 con el debut de Superman en Action Comics #2. Esta fecha inaugura lo que se conoce como la Edad de Oro de los superhéroes, época durante la cual surgen personajes icónicos como el mencionado Superman, Flash, Aquaman y Batman en la pionera editora DC Comics. Hoy en día ocupan un lugar central en la industria del entretenimiento: protagonizan películas, series de televisión y videojuegos que consumen personas de todas las edades. En los albores de la industria del comic, apareció una superheroína que se destacaba por sobre el resto, debido a que encarnaba una clara denuncia al hecho de que el universo de superhéroes era –¿sigue siendo?, nos preguntamos– un universo de varones, donde se reproducen prejuicios sexuales de la sociedad. Ella es Diana de Temiscira, mejor conocida como Wonder Woman o Mujer Maravilla.

Wonder Woman/Mujer Maravilla

——————

Romper las cadenas de los estereotipos sexistas

La Mujer Maravilla es un personaje de DC Comics cuya primera aparición fue en el n.º 8 de All Star Comics en 1941. Fue creada por el psicólogo William Moulton Marston y dibujada por el artista Harry George Peter. Moulton era un proclamado feminista y en varias entrevistas señala que la creación de la Mujer Maravilla no hubiese sido posible sin la colaboración de sus compañeras, Elizabeth Holloway Marston, psicóloga y abogada, y Oliva Byrne, con quienes conformaban una relación poliamorosa. Su intención era ofrecer una modelo para las jóvenes lectoras que rompiese con el molde sexista de las historias de superhéroes. Hasta entonces los personajes femeninos ocupaban generalmente el papel estereotipado de damiselas en peligro, remontable a la literatura caballeresca (Cantar de Mio Cid, Cantar de Roldán, etc.). El caso ejemplar de los comics es la periodista Lois Lane, interés amoroso de Clark Kent/Superman, quien número tras número debía ser rescatada de distintos peligros por el Hombre de Acero. A diferencia de Lois Lane, la Mujer Maravilla era una amazona con poderes superhumanos. Según la mitología griega, las amazonas eran un pueblo de mujeres guerreras que residían en la ciudad de Temiscira. En sus primeras aventuras Diana solía caer cautiva de villanos, era a menudo maniatada o encadenada. Sin embargo, no necesitaba de ayuda de un hombre para liberarse, a diferencia de otros personajes femeninos del género. De esta manera, evitaba devenir la víctima de malévolos o el trofeo de un héroe varón: Diana se salvaba a sí misma con sus propios recursos. Además, procuraba no recurrir a los golpes para solucionar el conflicto de la trama, sino que prefería, siempre que fuese posible, usar medios pacíficos para salvar el día, como el diálogo. Esto no era muy común en sus compañeros con capa. Cabe añadir el dato importante de que en su versión actual cumpla el papel de diplomática en la Asamblea de la ONU.

——————

Los superhéroes bajo la lupa de la teoría feminista

La Mujer Maravilla ha sido y aún es un estandarte cultural del feminismo. El feminismo es una teoría política y un movimiento social que lucha contra la desigualdad de género. Busca erradicar todo tipo de discriminación contra las mujeres y géneros disidentes (por ejemplo, transgéneros, no binarios). Ha establecido en las últimas décadas fuertes lazos con la comunidad LGTBIQ+ y la teoría queer, teoría interdisciplinar que revisa críticamente las nociones de sexo, género y orientación sexual a la luz de las experiencias de identidades históricamente disidentes. Cabe señalar aquí que existen versiones aggiornadas de la Mujer Maravilla en el siglo actual que la presenta como lesbiana y bisexual.

Rotas las cadenas patriarcales

El feminismo ha denunciado que la mayoría de las sociedades en la historia de la humanidad han adoptado sistemas patriarcales. El patriarcado es un concepto que cobra gran relevancia en los años sesenta con el feminismo radical a partir de obras como La dialéctica de los sexos (1970) de Shulamith Firestone (1945 – 2012) y Políticas sexuales (1970) de Kate Millett (1934 - 2017). Designa un sistema de relaciones sociales, culturales, políticas y económicas de poder que establece la superioridad del varón por sobre la mujer, de modo tal que el hombre habitualmente tiene acceso a más derechos, privilegios y ventajas.

Kate Millett (izq.) y Shulamith Firestone (der.)

Si los superhéroes no son pura invención ficticia como decíamos en la introducción de este bloque de ética, sino que representan características de la sociedad en que viven sus autores y consumidores, entonces la falta de inclusión femenina en los equipos de superhéroes es un reflejo de la ausencia de presencia femenina en puestos jerárquicos de la sociedad, como el gobierno, la gerencia o la propiedad. Es llamativo que la Mujer Maravilla es la única superheroína de la Sociedad de la Justicia de América, uno de los primeros equipos de héroes de historietas fundado a comienzo de la década del cuarenta. Lo que resulta más alarmante es que la condición excepcional de Diana como única representante de su género no cambió en lo más mínimo en la conformación de la Liga de la Justicia de la película de 2017. 

——————

Sociedades y ligas de superhéroes

La Sociedad de la Justicia en All Star Comics #3 (invierno 1940-1941)

La Liga de la Justicia en la película Liga de la Justicia (2017).

—————

Breve encuesta sobre la presencia de mujeres en altos cargos políticos

——————

Simone de Beauvoir y la desnaturalización de los sexos

Las feministas estadounidenses se dedicaron a desentrañar la dimensión política del sexo, que frecuentemente pasa inadvertida a los ojos de mucha gente. Esta invisibilización se debe en gran parte a la consideración del género como algo natural, ubicándolo a la par de aquello que algunos discursos médicos y sociales denominan sexo biológico. Este último corresponde a los genitales (pene o vagina), el sistema endocrino productor de hormonas (testosterona o estrógeno) y la información codificada genéticamente en el par 23 de cromosomas (XY o XY). La superposición del sexo y el género hace que se tome como natural que ser mujer no es sólo tener útero, lo que significa gozar de un cuerpo con capacidades gestantes, sino también ser sensible, dependiente, sumisa, débil o irracional (rasgos tradicionalmente asignados a la feminidad) y ocupar funciones de cuidado del espacio doméstico y de los integrantes de la familia como los niños, las personas mayores y los enfermos.

Una gran inspiración para autoras como Millet y Firestone fue sin duda El segundo sexo (1949), escrito por la filósofa francesa Simone de Beauvoir (1908 - 1986). Beauvoir buscaba en su ensayo retratar la condición femenina de su época y a lo largo de la historia. Sostenía que las mujeres han existido a la sombra de los hombres, de suerte tal que el ejercicio autónomo de su libertad depende hoy en día de la emancipación del yugo masculino. La mujer se ha comprendido siempre a partir del hombre, como objeto y alteridad, mientras que el varón era el sujeto absoluto. Sin ir más lejos, en el mito judeocristiano de la Creación, Eva, la primera mujer, es creada a partir de una costilla de Adán, el primer varón.

Simone de Beauvoir

Una de las principales hipótesis de Beauvoir en El segundo sexo está sintetizada en la célebre frase: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Con ella Beauvoir quería expresar que ser mujer no es algo natural, sino el resultado de un proceso de socialización de personas con cuerpos femeninos. Este proceso comienza en la infancia, cuando se le otorga a las niñas un muñeco de bebé para jugar, mientras que a los niños se les regala espadas o herramientas de construcción. Los papeles sociales de género empiezan así a ser interorizados, incluso a un nivel psicológico en cuanto proceso de alienación –la alienación significa aquí pensarse a sí mismo desde lo que opinan los demás.

—————

Paradigma de masculinidad

Ahora bien, una consecuencia lógica de reconocer al género femenino como construcción cultural es hacer otro tanto con el masculino. Podemos proclamar que no se nace varón, se llega a hacerlo. Sin embargo, en la actualidad reina un paradigma de virilidad o masculinidad que suele ser inculcado socialmente. En los cómics de superhéroes, ese paradigma está encarnado en el personaje de Superman. Los invitamos a dar vuelta la siguiente carta para ver las características típicas que se esperan de una persona socializada bajo este paradigma de varón.

6. La persecución a los mutantes: el llamado del otro

—————

Mutantes y orgullosos

Dentro del mundo de los cómics encontramos un grupo de superhéroes muy especial, los X-MenEl siguiente video es la presentación de la aclamada serie animada de los X-Men de la década de los 90, que marcó la infancia y la adolescencia de muchos millennials. Sin embargo, la franquicia existe desde mucho antes. 

Los X-Men fueron creados en 1963 por Stan Lee, legendario escritor y dibujante de la editorial Marvel. La originalidad de estos superhéroes es que eran un grupo de mutantes. Este término denota una sub-especie de humanos que a causa de una mutación genética gozan de características y habilidades sobrehumanas. Dado que estos cambios en su genoma son azarosos, existe en esta ficción una gran diversidad de mutantes. La siguiente imagen informa acerca de los atributos especiales de los miembros de una de las formaciones del equipo.

Generalmente, se piensa que ser diferente por tener poderes resulta algo fantástico. Sin embargo, los X-Men enseñan que no es tan así. Además de combatir contra distintas amenazas para salvar el mundo, se ven obligados a luchar por ser reconocidos y aceptados. Esto se debe a que la mayoría de ellos son  rechazados fuertemente por la sociedad, ya sea porque se los discrimina por su apariencia física (ej. Nightcrawler) o peligrosos (ej. Rogue). Tal es el temor y el odio de algunas personas hacia los mutantes que llegan a formarse movimientos fanáticos anti-mutantes que buscan la persecución, detención y exterminio de la población mutante. Esto nos recuerda mucho a agrupaciones reales que fomentan actos y discursos discriminatorios de odio, como el Ku Klux Klan en Estados Unidos.

Protesta anti-mutantes

—————

¿Y por casa cómo andamos?

En la historia de la humanidad encontramos innumerables ejemplos similares de situaciones de discriminación, violencia y opresión hacia minorías por parte de grupos mayoritarios y/o privilegiados. A modo de ilustración, consideremos la discriminación contra la población afroamericana en Estados Unidos y el genocidio llevado a cabo por los nazis contra los judíos en la Segunda Guerra Mundial. Incluso, es necesario admitir que no se ha erradicado aún la discriminación a extranjeros, personas de sexualidades disidentes y personas con discapacidad. ¿Por qué nos encontramos en esta situación? ¿Qué es lo que genera que algunas personas ataquen o desprecien a quienes ven como diferentes? ¿De dónde surge el rechazo, el temor, la intolerancia o el odio al otro?

Para comprender tanto la discriminación que se presenta en el mundo de los X-Men como la que vivimos en el mundo real, vamos a echar mano a las ideas de Emmanuel Levinas (1906-1906), filósofo judío y franco-lituano. Según Levinas, el pensamiento occidental se ha caracterizado por sostener una primacía del Mismo desde sus orígenes allá en la Antigüedad griega. La contracara de esto fue el rechazo de lo Otro, es decir, de la diferencia. ¿Qué significa esto? Que en Occidente hemos construido una forma de pensar basada en lo Uno, la Identidad y el Ego, de tal suerte que intentamos aniquilar o asimilar todo lo extraño a estos principios. Reducir lo Otro a lo Mismo es caer en una visión incompleta del ser, negar su multiplicidad, según el punto de vista de Levinas.

Siguiendo esta lógica, cuando nos encontramos con un extraño, nuestra primera conducta será asimilarlo a nosotros mismos, buscar la identificación. ¿Y qué sucede cuando esa identificación no es posible? ¿Qué sucede con el prójimo que es radicalmente distinto a mí? Lo Otro que se resiste a la asimilación se presenta como una amenaza para el Ego, un peligro para lo Mismo. Así surge la negación de lo Otro en la forma de la discriminación, el sometimiento, la dominación del otro, llegando incluso a su forma radical, el exterminio.

Emmanuel Levinas

—————

Del "amor a la sabiduría" a la "sabiduría del amor"

Ante la situación de discriminación y persecución de una sociedad que rechaza a aquellos que son diferentes, varios de los personajes mutantes del universo de los X-Men querrán combatir el fuego con fuego. Se trata de los terroristas, como Magneto, que proclaman la superioridad mutante e incita a la destrucción de los homo sapiens. Otros personajes buscarán alcanzar el reconocimiento y la aceptación sociales a través de medios pacíficos. Entre ellos, se destaca el fundador de los X-Men, el Profesor X.

Charles Xavier es un mutante con poderes telepáticos. Puede leer pensamientos, revisar recuerdos y generar ilusiones. Siendo él mismo un mutante, fundó una academia para albergar a jóvenes mutantes y enseñarles a conocer, aceptar y entrenar sus habilidades. Su interés es lograr una integración pacífica y armoniosa de mutantes y humanos, por lo que educa a sus alumnos a disponer de sus poderes para la defensa de los débiles.

El Profesor X

La filosofía de la Alteridad de Levinas nos sirve para entender mejor la propuesta del Profesor X. Levinas nos invita a repensar el sentido de la filosofía para que pueda reintegrar en su interior la lógica de lo Mismo y de lo Otro. Desde la Antigüedad hemos concebido a la filosofía como “amor (filo) a la sabiduría (sofía)”, por lo que el pensamiento occidental se ha dedicado principalmente a buscar el conocimiento, una filosofía preocupada por lo que las cosas son. Sin embargo, Levinas advierte que el conocimiento es una estrategia de apropiación, de dominación, otra manera de reducir todo a lo Mismo y de negar lo Otro. Las consecuencias de esto ya las conocemos. Por el contrario, el lituano nos propone considerar a la filosofía como “sabiduría del amor”, una filosofía abierta al otro, a la diferencia, una filosofía que es fundamentalmente una ética, porque se funda en nuestro vínculo con el otro.

Si bien el Profesor X tiene la esperanza de que en algún momento humanos y mutantes vivan en paz y en igualdad, esta igualdad tiene que respetar la otredad del prójimo. ¿Qué significa esto? Que la coexistencia debe reconocer y abrazar la diferencia entre humanos y mutantes, es decir, que los humanos no son mutantes y los mutantes no son humanos, y eso está bien. Esta es la propuesta ética de Levinas: el reconocimiento del otro debe ser un amor al otro en cuanto otro.

¿Por qué en calidad de otro y no de igual? Porque esto último sería considerar al otro como otro yo, y eso es reducirlo a lo Mismo, entender al otro en mis propios términos y con mis propias medidas. El reconocimiento del otro debe fundarse en el reconocimiento de la Alteridad absoluta.

¿Por qué amor y no tolerancia? Porque la tolerancia esconde una consideración negativa: se tolera un dolor, un hedor, una imagen desagradable. Tolerar al otro es conservarlo en la esfera de lo despreciable que se acepta, mientras que amarlo es abrazarlo como constitutivo de mi propio ser.

La importancia del otro en la filosofía de Levinas también fundamenta esta idea del “amor al otro”. El otro es aquello que no soy yo y que hace posible el surgimiento del yo, es decir, no hay yo sin el otro. Pero esta relación entre yo y el otro no es una relación de conocimiento, es una relación ética, de responsabilidad: yo existo porque otro me cuidó, me nombró. La famosa frase de Descartes “Pienso, entonces existo”, se reemplaza en la filosofía de Levinas por “Soy amado, soy nombrado, entonces soy”.

—————

Los Morlocks: el huérfano, la viuda, el extranjero

La ética de la Alteridad de Levinas, a diferencia de la filosofía occidental tradicional, no tiene como base el ser, sino la relación: nuestra libertad se define a partir de la suma de las relaciones que tenemos con los demás. Ahora bien, ¿qué sucede con los individuos que son carentes de estas relaciones? ¿Qué pasa con los abandonados, los desplazados, los marginales?

En el mundo de los X-Men, encontramos un grupo de mutantes que vive a la sombra de la sociedad, los Morlocks. Estos personajes tienen apariencias "deformes" o mutaciones peligrosas, por lo que son objeto de miedo y disgusto de la sociedad. Viven ocultos en las alcantarillas y túneles abandonados, lejos de los humanos y de otros mutantes que tienen la ventaja de poder pasar desapercibidos, dado que sus mutaciones no son físicamente identificables a primera vista (ej. Cyclops con lentes de sol). En este estado de inadaptación y abandono, los Morlocks son la representación de lo Otro absoluto según las ideas de Levinas.

Los Morlocks, habitantes de las alcantarillas

Los Morlocks son equiparables a tres figuras que el filósofo toma de la Torá y otros textos sagrados: la viuda, el huérfano y el extranjero. Estos personajes simbolizan al otro en su desnudez, vulnerabilidad e indigencia. Son figuras que no pueden camuflar ni mentir su miseria. El encuentro con individuos carentes como los Morlocks me descubren delante del otro al mismo tiempo como más y menos que él:

  • como menos, porque el rostro del otro me recuerda mis obligaciones y me juzga, es decir, cuestiona el modo como yo actúo en el mundo y me recuerda mis deberes;
  • como más, porque frente al otro me doy cuenta de que cuento con variedad de recursos y, por lo tanto, soy capaz de responderle.

Esta es la responsabilidad total del otro, que surge como demanda del otro y que no puedo demandar yo recíprocamente. ¿Por qué? Porque la reciprocidad es algo que exijo de otro yo, es otra manera de apropiarse del otro. Por este motivo, por esta responsabilidad total del otro y no recíproca, la ética de Lévinas es una ética del amor del prójimo, una ética del cuidado, una ética de la caridad.

7. La ignorancia de los villanos: el intelectualismo moral

——————

La dificultad de definir el mal

En los cómics no habría superhéroes sin sus inseparables contrapartes: los supervillanos. Ellos son su antítesis, es decir, la negación de todo lo que representan los héroes, dado que, en vez de salvar el mundo, buscan destruirlo o dominarlo. Sin embargo, resulta importante intentar determinar qué es lo que hace que alguien sea o se vuelva un villano más allá de la oposición con sus némesis.

Para definir a los villanos apelamos a la noción del mal: es decir, un villano es un individuo que hace el mal sistemáticamente. Esto nos conduce a una nueva pregunta de orden filosófico: ¿qué es el mal? Solemos responder esto de manera casuística, esto es, dando un listado de casos que sirven de ejemplos de actos molos: mentir, asesinar, robar, ser egoísta, dañar, etc. Sin embargo, si nos detenemos a pensar un poco más en estos actos, descubrimos que en ciertos contextos algunas de estas conductas no son necesariamente malas. Ante una emergencia, por ejemplo, incumplir la ley puede ser aceptable; ante una amenaza a la propia vida y la de los demás, nos parece correcto recurrir a la violencia para la defendernos. Por lo tanto, estos casos no representan absolutamente (esto es, para cualquier situación) actos malvados.

 

Supervillanos y villanas de D.C. - Sus historias, motivos y poderes son sumamente variados

Más allá del problema de no poder identificar actos absolutamente malos, hay una cosa que podemos tomar por segura: bueno y malo son conceptos opuestos y relativos. Ya hemos dicho algunas cosas sobre la oposición. Respecto de la relatividad, cabe señalar que es una noción que puede interpretarse de dos maneras. En un primer sentido, el mal es relativo al bien y viceversa en la medida que cada uno no puede definirse por sí mismo sin apelar a su contrario, al igual que sucede con los fenómenos de la luz y la sombra: para que haya oscuridad es necesario que existala luz. En un segundo sentido, la bondad y la maldad de los actos podrían ser relativos al juicio que hace un sujeto de ciertas acciones. Esto tiene por consecuencia que no existirían el bien y el mal absolutos, sino que serían conceptos relativos a cada sujeto.

El segundo sentido es propio de la doctrina filosófica denominada relativismo moral, sostenida originalmente por Protágoras de Abdera (485 - 411 a.C.), quien fue uno de los miembros destacados del movimiento de los sofistas en la antigua Grecia. Protágoras decía que sólo existen opiniones respecto de lo que es bueno y lo que es malo, y que todas las opiniones tienen igual valor, por lo que las acciones buenas y malas dependerán del sujeto que las juzgue. Bajo el relativismo moral, podríamos defender a los villanos más viles porque cualquier acción se podría justificar. Quiénes son héroes ahora y quiénes villanos dependerá de cómo presentemos a los héroes y cómo presentemos a los villanos. ¿Te imaginás ser abogado del Guasón o el Cráneo Rojo?

Protagoras

Busto de Protágoras

——————

Villano por ignorancia

Sin duda el relativismo moral nos coloca en una posición incómoda. De hecho, fue una de las mayores preocupaciones de otro filósofo de la Antigüedad, Sócrates (470 - 399 a.C.), quien junto a su discípulo Platón (427 - 347 a.C.) discutieron con los sofistas sobre este asuntos y otros afines. Ellos plantearon que el Bien es un valor absoluto, al punto de considerar que la idea del Bien existe por sí misma y constituye la entidad más perfecta. Dado que en el pensamiento de Sócrates y Platón el Bien existe objetivamente, las acciones serán buenas o malas en función de un criterio objetivo, que es la conformidad o no de estas acciones con la idea del Bien. Con esta propuesta evitamos el relativismo y recuperamos una distinción clara entre héroes y villanos, pero a su vez encontramos otra postura ética con sus particularidades: el intelectualismo moral.


Sócrates (izq.) y Platón (der.)

El intelectualismo moral sostiene que sólo obra bien quien conoce el bien. De este modo, la moralidad termina siento una cuestión de sabiduría. Sócrates y Platón creían que hace falta cultivar el intelecto por medio de la práctica filosófica, no sólo para volverse uno más sabio, sino también para convertirse en buena persona.

Ahora bien, ¿cómo juzgaremos a los supervillanos desde esta postura filosófica? El intelectualismo moral tiene una particular mirada acerca de los malhechores, y es que así como actuar bien es conocer el bien, actuar mal es consecuencia de la la ignorancia. Esto implica que los villanos no cometen sus fechorías por mala voluntad, es decir, por un deseo perverso de destrucción y desorden, sino que, en realidad, piensan erróneamente que están haciendo lo correcto.

En la siguiente imagen encontramos un grupo de famosos villanos con sus objetivos. Cada uno busca algo positivo, pero desafortunadamente yerran al no comprender que sus fines personales no coinciden con el verdadero bien.

——————

Aristóteles y la virtud

La postura del intelectualismo de Sócrates y Platón zanja la cuestión del relativismo y nos propone un criterio objetivo para juzgar las acciones humanas. No obstante, perdimos en el camino el concepto de villano, que bajo la postura del intelectualismo moral se confunde con la del ignorante del bien. Si basamos las acciones éticas en el conocimiento del bien, nos resultará difícil responsabilizar a los villanos de sus actos, simplemente porque siempre podemos sostener que no saben lo que hacen.

Supervillanos de Marvel

Frente a esta dificultad del intelectualismo, Aristóteles (384 - 322 a.C.), discípulo de Platón, sostiene otra postura ética: la ética de la virtud o del carácter. Lo primero que va a señalar al intelectualismo de sus predecesores es que no basta con el conocimiento del bien para obrar bien, sino que además es necesario querer obrar bien formar un hábito de ello Siguiendo esta línea, la buena voluntad y el carácter de la persona constituyen puntos cruciales de las acciones morales. A su vez, cree que es un error identificar la virtud de los buenos individuos con el conocimiento únicamente. En ese sentido, Aristóteles considera que el conocimiento es una virtud, dado que existen otras virtudes. De entre ellas, le presta principal atención a una virtud práctica de la voluntad: la prudencia.

La virtud de la prudencia resulta central en las consideraciones aristotélicas acerca del bien y del mal. ¿Por qué? Aristóteles consideraba que el mal es el vicio, lo opuesto de la virtud, y que los vicios pueden presentarse por dos vías, el defecto y el exceso. Por ejemplo, el valor es una clara virtud, mientras que la temeridad (su exceso) y la cobardía (su defecto) son sus vicios. Lo mismo sucede en el caso de la honestidad, con la mentira (defecto) y la falta de tacto (exceso) como sus vicios. La prudencia es la virtud que se obtiene al habituar nuestra voluntad a buscar el justo medio entre el exceso y el defecto. A diferencia del conocimiento del intelectualismo moral, esta virtud se practica y se ejercita hasta formar el hábito de actuar correctamente.

Profesor Hulk como justo medio entre Hulk y Banner

El Profesor Hulk puede ser visto como el justo medio entre Hulk y el Dr. Banner

——————

Pregunta Para seguir filosofando

Con el modelo de las virtudes y los vicios de Aristóteles, podemos abordar nuestra categorización de los personajes de los cómics en héroes y villanos a partir de considerar si son virtuosos o no. Sin embargo, luego de discutir el relativismo, el intelectualismo y la ética de la virtud, podemos preguntarnos: ¿Realmente quieren el mal los villanos? Si desconocen el bien, ¿pueden ser considerados malos ellos mismos? Si conocen el bien, ¿qué los lleva a seguir el camino del mal, un mal hábito o una mala voluntad?

8. Autoevaluación

Los y las invitamos a realizar la autoevaluación de este bloque ingresando en este enlace.

Si no tenés un usuario creado en este campus no podés hacer las autoevaluaciones.

Te dejamos las instrucciones para poder realizarlas:

  1. Hacé clic en este enlace para registrarte y crear tu usuario. Se te abrirá en una pestaña nueva, pero es muy importante que no cierres esta pestaña con las instrucciones para que puedas seguir los pasos correctamente.

  2. Una vez que hayas completado tus datos de registro, recibirás un mail para confirmar la creación de tu usuario.

  3. Una vez confirmada la creación de tu usuario, regresá a esta pestaña y completá el registro con tus datos en este enlace. Volvé a esta pestaña y actualizala con la tecla F5. 

  4. Una vez actualizada la pestaña, hacé clic en este enlace y matriculate al curso con la clave EnlaceUba.

  5. Una vez que te hayas matriculado al curso, regresá a esta pestaña y ya podrás realizar cualquier autoevaluación de este curso.

9. Tu opinión es clave