Desafío 3: Cursar las materias
| Sitio: | Campus Claves Académica |
| Curso: | Claves para estudiar en la universidad - Enlace UBA |
| Libro: | Desafío 3: Cursar las materias |
| Imprimido por: | Invitado |
| Día: | sábado, 18 de abril de 2026, 06:52 |
Descripción
1. Presentación
Empezar la cursada
Llegó el momento de la primera clase… El desafío ahora es que puedas orientarte y manejarte en una institución diferente de la escuela secundaria y otros espacios educativos, con otros lugares, otras personas, otro funcionamiento y nuevas modalidades de trabajo y estudio. Te ofrecemos algunas claves para que puedas sentirte cada vez con más comodidad en este nuevo contexto.
1.1. Ubicarte en la facultad
Es importante que el primer día llegues con tiempo para ubicarte en la facultad, averiguar cuál es el aula en la que cursás y darte tiempo de “encontrarte” en este nuevo espacio. Incluso, podés acercarte unos días antes de la primera clase para ir conociendo el edificio.
Tal vez nunca entraste a este tipo de edificios universitarios, tal vez tu secundaria era mucho más chica y todas las personas que te cruzabas eran caras conocidas, pero ahora se abre todo un mundo nuevo. Simplemente recorré los espacios y observá las aulas, los patios, los bares, las personas, los carteles, los planos. ¡No te asustes! Los edificios de las universidades suelen ser muy grandes, pero en un par de semanas ya lo vas a conocer como a tu escuela, aunque a lo largo de la carrera siempre vas a ir descubriendo algún lugar que no habías visto.
Esto te va a permitir ir familiarizándote con estos nuevos espacios, que serán un lugar tuyo en los próximos años.
Los edificios de las universidades son algunos más grandes que otros. Asimismo, todos ellos pueden convertirse en tu futura casa de estudios y en tu próximo espacio para aprender, crecer y formarte.
1.2. Registrar la información importante y buscar orientaciones
En general, toda la información que necesitás para empezar a cursar está en el sitio web de la universidad o de la facultad, o en el campus virtual. Ubicar los espacios y la información relevante en estas plataformas es fundamental para orientarte.
Si estás empezando a cursar a distancia, entrá al sitio web con tiempo suficiente, antes de la fecha del inicio del cuatrimestre, para ubicar las distintas secciones y espacios del campus virtual. Buscá si hay guías o videos tutoriales que pueden ayudarte a que te orientes y a entender cómo funciona la cursada virtual.


→ Te proponemos que busques y te anotes: ¿dónde cursás la primera clase?, ¿en qué aula?, ¿con qué profesor? y ¿cuándo es la primera clase?
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| Registrá en un cuaderno o en la aplicación de notas de tu celular la información de las materias que cursás: día, horario, el nombre de la cátedra y del profesor, el aula y su ubicación. Seguramente, después te vas a aprender esta información de memoria, pero al principio está bueno tenerla anotada en un lugar al que puedas acceder fácilmente. |
Si no encontraste esa información online, seguramente exista una cartelera en la facultad donde podés consultar o alguna persona que trabaje en orientación a la que le podés preguntar: la oficina de bedelía, de informes, la recepción o el departamento de alumnos. Otra buena estrategia es consultarle a otro estudiante más avanzado si no sabés dónde encontrar la información que buscás.

Encontrar los puntos y espacios de referencia, y comenzar a conocer a las personas que transitan la facultad es muy importante para no sentirte perdido en estos primeros días de clase.
→ A continuación, te compartimos algunos testimonios de estudiantes universitarios que relatan cómo fue su primer día de clases en la universidad.
Hacé click en el audio y escuchá los testimonios.
1.3. Redes de estudiantes
Cursar y estudiar es más ameno cuando lo compartís con otros que están en tu misma situación. Averiguá si hay amigos o ex compañeros de la escuela secundaria que van a cursar la misma carrera u otra, pero que tiene las mismas materias al inicio. No importa si no son tus mejores amigos, pueden ser solo “conocidos”.
Es habitual que haya grupos en Whatsapp u otras aplicaciones para encontrarte con otros estudiantes de tu curso, de tu carrera o de tu facultad. Son espacios de intercambio importantes donde podés pedir recomendaciones, saldar tus dudas, compartir materiales (bibliografía, apuntes, resúmenes) y armar grupos para estudiar. Si te encontrás con otros que recién están empezando la cursada como vos, es probable que algunos de ellos te acompañen o te los cruces en diferentes momentos de toda la carrera.
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| En la primera clase, si no conocés a nadie previamente, acercate a una compañera o un compañero para averiguar si ya existe algún grupo de estudiantes al que sumarte. |
En las cursadas virtuales, también suelen existir grupos de estudiantes autogestionados que funcionan por fuera del campus virtual.


1.4. Canales de comunicación institucionales
Es habitual que existan espacios institucionales en el campus virtual o en las redes sociales para hacer consultas, donde además se sube información actualizada sobre la universidad.

En estos espacios institucionales tenés la garantía de que la información es oficial y confiable, lo que no siempre sucede en las redes de estudiantes (de las que hablamos en el punto anterior). Esto incluye fechas importantes, cambios en los horarios o información relativa a los exámenes. Asegurarte de seguir y consultar con frecuencia estos canales te permitirá mantenerte informado y evitar confusiones que puedan surgir de otras fuentes.
Es importante que, al dirigirte a tu profesora o a tu profesor a través de estos canales, seas claro en tu consulta e incluyas información clave: tu nombre, qué materia cursas, en qué día. Los profesores suelen tener varios estudiantes y cursos, por lo que brindar detalles específicos facilita que comprendan tu mensaje de manera rápida y efectiva.

→ ¿Qué te parece este mail de un estudiante a su profesor? ¿Qué información falta? ¿Cómo podrías hacerlo más claro?
En este mail faltaría agregar la materia y la fecha de la clase a la que refiere el alumno, para poder comunicarse efectivamente con el profesor.
2. Estar en clase
En esta sección te brindamos algunas estrategias y recomendaciones para aprovechar las clases.
2.1. La asistencia como requisito
La asistencia a clase es un requisito para regularizar la materia, o sea, estar en condiciones de aprobar, además de rendir los exámenes o entregar los trabajos obligatorios.
En el programa de la materia, en general, encontrás el porcentaje de asistencia mínimo que tenés que cumplir para aprobar. Por ejemplo, si una materia tiene 12 clases en total y el porcentaje de asistencia es el 75 %, eso quiere decir que tenés que asistir, por lo menos, a 9 clases (solo podés faltar a 3).

En los programas de educación a distancia, muchas veces la asistencia no es un requisito, pero en general hay un ritmo de cursada sugerido. Te recomendamos que vayas siguiendo esta secuencia que te proponen para no experimentar una sensación de agobio si dejás todo para el final. En este sentido, algunas investigaciones remarcan que distribuir los tiempos de estudio a lo largo de diferentes días es mucho más efectivo que estudiar todo junto en sesiones largas. En el Desafío 4 "Organizar el estudio", vamos a seguir abordando este tema.
2.2. Agendar las fechas importantes
Las materias además suelen tener un cronograma donde podés visualizar la cantidad de clases que tendrá la cursada y las fechas importantes, por ejemplo, el día de los exámenes parciales o finales, o la fecha de entrega de tareas o trabajos prácticos.
Si no encontraste esta información online en el sitio web o en el campus virtual es importante que en la primera clase puedas averiguar estas fechas importantes, o que le preguntes al profesor o algún compañero.

El uso de agendas o calendarios es una estrategia fundamental para organizarte no solamente para el tiempo que le destinás a la cursada o al estudio, sino también para que puedas cuadrar tu vida personal o laboral con los tiempos de la universidad, como vimos en el desafío 2, “Prepararse para cursar”.
Hay quienes prefieren usar las clásicas agendas de papel, mientras que otras personas encuentran más productivo usar las aplicaciones de calendario que vienen en el celular, como Google Calendar o iCal.
Estas aplicaciones te permiten agendar el día y horario de clase, y repetirlo todas las semanas hasta la finalización de la cursada. También te permiten programar tareas e ir completándolas, e introducir fechas importantes y recordatorios con alarmas.
Elijas la tradicional agenda o elijas una aplicación, llevar registro de las fechas importantes y organizar tu estudio en función de ellas será una estrategia muy importante para organizarte y llegar con los tiempos necesarios para estudiar y aprobar.
→¿Qué estrategias usás para registrar y organizar los tiempos de tus actividades?

2.3. La importancia de estar en clase
Además de ser un requisito para aprobar, ir a las clases en la universidad es una instancia crucial para desarrollar estrategias de estudio, y organizar los materiales y la información, para socializar con compañeros y docentes, y, sobre todo, para entender los contenidos que tenés que aprender.
Tratá de llegar temprano y quedarte hasta el final porque, en el inicio, el profesor suele introducir y estructurar cómo será la clase, y sobre el final, suele indicar las tareas, las actividades o los materiales para leer.
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| En la primera clase, preguntá y ubicá dónde comprar los materiales de estudio o, si están digitalizados, dónde encontrarlos. |
2.4. La atención y las distracciones
Vivimos en un mundo en el que estamos permanentemente expuestos a estímulos que captan nuestra atención, sobre todo, por el uso del celular presente en cualquier ámbito de nuestras vidas, casi como una extensión de nuestro cuerpo mismo. En las plataformas digitales, las redes sociales y los medios de comunicación, nuestra atención es comercializada (con likes, vistas, seguidores) y sus contenidos son cada vez más convocantes y llamativos.
¿Cuántas horas de pantalla marca tu celular?

Un fenómeno que experimentamos constantemente y está en pleno crecimiento en estos tiempos se relaciona con la necesidad permanente de chequear nuestras notificaciones y las actualizaciones de las redes sociales, de estar en el minuto a minuto de lo que está sucediendo en nuestro entorno. A muchos nos afecta, de manera más o menos consciente, lo que se conoce como “fomo” (fear of missing out), es decir, la necesidad de estar chequeando de manera permanente el celular para obtener las actualizaciones de todo lo que sucede, y sufrimos una sensación, a veces, agobiante de no querer “quedar afuera” de lo que pasa.
Nuestra atención tiende a estar dividida entre muchas tareas o muchas pantallas al mismo tiempo. Tenemos varias “pestañas” abiertas y concentrarnos en una sola requiere que hagamos un gran esfuerzo.
Así que si te cuesta concentrarte y te distraés con facilidad, no es un problema tuyo solamente, sino que nos afecta, en mayor o menor medida, a todos.

Pero el tiempo y la concentración que requiere el estudio son muy particulares. Prestar atención en clase, participar activamente, comprender un tema precisan que podamos sostener nuestra concentración durante períodos más largos de los que estamos acostumbrados en nuestra vida diaria, incluso más que el tiempo que te requería el estudio en la secundaria.
Además, la vida universitaria supone una mayor autonomía y mucho menor control por parte de los profesores en relación con cómo te organizás y cómo estás siguiendo las clases. Esto lleva a que también tengas que desarrollar estrategias propias para lograr focalizarte durante el tiempo que necesites dedicarle al estudio, que, además, no es el mismo tiempo para todos.
Una buena estrategia, aunque te cueste hacerlo, es apagar el celular o ponerlo en modo avión durante la clase ya que, aunque lo pongas en silencio, probablemente tengas la necesidad de chequear las notificaciones.

Te recomendamos lo mismo si estás cursando a distancia. Dejar el celular en una habitación diferente a la que estás estudiando te va a ayudar a concentrarte.
Es cierto que a mucha gente le facilita tomar notas en el celular o en la computadora, pero tenés que poner en la balanza si tener estos dispositivos disponibles no te distrae demasiado.
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| Si te cuesta dejar el celular, pero no querés apagarlo, podés desactivar las notificaciones, usar las funcionalidades que vienen con el celular o bajarte alguna app para bloquear las aplicaciones que te distraen por el tiempo que dure la clase. |
3. Participar en clase
Ahora te ofrecemos algunas recomendaciones y estrategias para participar en las clases.
3.1. Involucrarte con la clase
Poner atención a las explicaciones o a las actividades que proponen los docentes es crucial para entender los temas que se plantean. Ir siguiendo la clase te permite darte cuenta de si hay algo que no estás captando del todo: ese momento es la mejor oportunidad para que les consultes a los profesores tus dudas. A ellos también les sirve que los estudiantes participen para saber cómo van comprendiendo los contenidos.
Además, tal vez a algún compañero se le ocurre algo que vos no habías advertido y eso te ayuda a pensar otras cosas y a entender mejor. Anotate las preguntas y las respuestas, y animate a preguntar que muchas clases se hacen más llevaderas cuando te involucrás en los intercambios y debates.
A muchos estudiantes, sin embargo, les cuesta expresar su voz en público y prefieren mantener silencio durante los intercambios. Tal vez te sientas identificado con esto último, pero es muy importante que estar en silencio en clase no signifique que estés distraído o que no estés participando activamente. De hecho, una estrategia que utiliza casi la totalidad de los universitarios para mantener la atención, ir siguiendo los temas y tratar de integrar la información es tomar apuntes.
→ ¿Cómo te definirías como estudiante? ¿Te cuesta hablar en público y plantear tus dudas o ideas? ¿Sos de participar en los debates o preferís escuchar a los otros?
3.2. Tomar notas o apuntes

Ya sabés que el aprendizaje requiere atención y concentración. Tomar apuntes es una muy buena manera de lograrlo, de seguir las explicaciones y exposiciones de los profesores, de registrar lo que se trabajó en clase y poder así recuperarlo más adelante. Además, es una práctica fundamental del “ser estudiante universitario”.
Si estás cursando a distancia, podés tener clases sincrónicas (las clases que se dictan “en vivo”, por ejemplo, a través de videollamadas) o clases asincrónicas (es decir, los videos que suben los profesores que podés ver cuando lo necesites). En estas clases virtuales también es muy importante tomar apuntes porque es mucho más fácil concentrarse si lo hacés que si estás haciendo otra cosa o si solamente estás escuchando sin anotar.
3.3. Ventajas de tomar apuntes a mano
Hay muchísimas maneras distintas de tomar apuntes. Algunas personas prefieren hacerlo en un cuaderno, a mano, y otras prefieren hacerlo en la computadora o en el celular.
Las ventajas que tiene tomar apuntes digitales son que podés organizar las notas en diferentes archivos y carpetas en tu computadora o en la nube (Google Drive, ICloud, One Drive, por ejemplo) y que estas notas son, en general, más fáciles de organizar, recuperar y leer.
Sin embargo, algunas investigaciones sostienen que la toma de notas a mano es mucho más efectiva para comprender la información que se está exponiendo. Además de lo que ya te comentamos en relación con las distracciones inherentes al uso de dispositivos móviles, tomar apuntes a mano contribuye a memorizar mejor la información por el esfuerzo motor y cognitivo que requiere este tipo de escritura en comparación con el tecleado.
Cuando tomás apuntes a mano tenés la necesidad de sintetizar la información mientras escuchás y decidís rápidamente qué escribir. La toma de apuntes no suele ser literal, es decir, no se escribe exactamente lo que dice el profesor y tampoco podés escribir absolutamente todo lo que va diciendo. Este esfuerzo cognitivo de síntesis favorece la integración, la apropiación y la retención de la información.
→¿Cómo preferís tomar apuntes? ¿Qué ventajas y desventajas le encontrás a tu método?

3.4. Tips para tomar apuntes
Algunos tips para tomar apuntes:
- Llegar con preparación: es mucho más sencillo identificar qué información es relevante cuando llegás a la clase con preparación, sabiendo de qué va a tratar, habiendo leído la bibliografía o realizado las actividades previstas. Antes de la clase, volvé a leer los apuntes de la clase anterior o, si no estuviste, pedíselos a un compañero. Además, cuando tenés más conocimiento sobre el tema que se va a tratar, te va a resultar mucho más útil tomar nota porque vas a escribir con un propósito y las clases van a tener más sentido para vos. Esto es clave para comprender los temas.
- Tomar notas ≠ dictado: En la universidad, la mayoría de los profesores no dictan lo que hay que escribir en los cuadernos, sino que cada estudiante va decidiendo cómo y qué anotar. Entonces, tenés que poner atención a los énfasis que hace el docente, si organiza la relación entre las ideas, los contrastes que propone, si explica las causas, si repite una información varias veces. Es como ir encontrando las pistas en el discurso de tu profesora o profesor que indican que es muy importante que registres y recuerdes determinada información. Es fundamental también ir anotando tus dudas, preguntas o algo que dijo algún compañero y no sabías. Además, podés pedirle al docente que repita lo que no llegaste a anotar. Como tus notas las vas a leer en cualquier momento, es importante que aclares en el encabezado de tus apuntes la fecha y el tema que se está tratando. A veces no entendemos lo que anotamos y, en ese momento, pedirle a un compañero sus apuntes es una muy buena solución para compararlos y tratar de completar los propios.
- Utilizá ayudas visuales: Tus apuntes también pueden incluir cuadros, mapas conceptuales, flechas, esquemas, que te permitirán organizar, categorizar, relacionar la información y recuperarla más fácil. Esto también lo vamos a ver en el desafío siguiente.
- Usá abreviaturas: A diferencia de otras maneras de escribir, la toma de apuntes requiere de velocidad para ir siguiendo el ritmo de la clase y no perderte de algo importante. Muchas veces, no te alcanza el tiempo para elaborar frases completas. Como estas notas son solo para vos (tal vez para compartir con algún conocido, pero no son objeto de evaluación por parte del profesor) lo que más importa es que escribas rápido y, por supuesto, que entiendas después lo que escribís. Para eso es importante usar abreviaturas (aunque vos solo las comprendas) e ir acostumbrándote a usar siempre las mismas. Por ejemplo: xq (“porque”), xa (“para”), c/ (“con”), ppio ("principio”)...
- Hacé notas de tus notas: Los apuntes también te van a servir para estudiar (como veremos en el próximo desafío). No solo se usan para mantener la atención y entender lo que está explicando el profesor en el momento, sino que podés volverlos a leer después de la clase, subrayarlos, marcarlos con color, señalizarlos de alguna manera. Tenerlos a mano mientras leés la bibliografía, hacer acotaciones, ampliarlos, te va a ser muy útil cuando estás intentando comprender y memorizar un tema.

