Desafío 5: Aprobar los exámenes
| Sitio: | Campus Claves Académica |
| Curso: | Claves para estudiar en la universidad - Enlace UBA |
| Libro: | Desafío 5: Aprobar los exámenes |
| Imprimido por: | Invitado |
| Día: | sábado, 18 de abril de 2026, 06:57 |
Descripción
1. Presentación
Llegó el momento de la evaluación... Estuviste estudiando y seguramente te genera cierta curiosidad y ansiedad saber cómo van a ser los exámenes, si estás encarando bien el estudio, si en el momento podrás resolver la situación... El desafío ahora es poder atravesar las evaluaciones exitosamente. Te damos algunas pistas para que llegues preparado y seguro a la situación de examen.
2. Conocer el régimen de evaluación
Lo primero es averiguar cómo es el régimen de evaluación de la materia. Hay dos situaciones distintas.
- Materias “con examen final” obligatorio: tenés que aprobar las evaluaciones parciales para aprobar solo la cursada y luego rendir el examen final para aprobar la materia. En general, las materias de duración cuatrimestral tienen dos evaluaciones parciales y el piso mínimo de aprobación es de 4 puntos.
- Materias “con promoción directa”: si obtenés una nota alta en las evaluaciones parciales, ya aprobás la materia y no tenés que rendir examen final. Esta nota mínima para “promocionar” la materia, según los casos, puede ser 7 puntos en cada uno de los exámenes o un promedio de 7 puntos entre ambos. (Por ejemplo, 6 y 8 puntos, o 5 y 9, que dan un promedio de 7 puntos.) En cambio, si aprobás las evaluaciones parciales, pero no alcanzás el piso mínimo para la promoción directa, tenés que rendir obligatoriamente un examen final para aprobar la materia, igual que en el primer caso.
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Si se da la situación de que no aprobás alguna de las evaluaciones parciales o de que no hayas podido asistir a la toma de examen (por enfermedad u otras razones), en general hay una instancia de “recuperatorio”, es decir, otra fecha para rendir un examen similar a aquel que no aprobaste o en el que estuviste ausente. Para rendir el examen final, tenés más de una oportunidad y distintas fechas. |
El régimen de evaluación puede ser diferente en cada universidad y, dentro de una misma universidad, puede variar en cada materia. La información sobre la forma de evaluación seguramente figura en el programa.
Te mostramos a continuación un ejemplo del régimen de evaluación de una asignatura de la carrera de Geografía de la UBA. En este caso, el régimen de evaluación corresponde a la promoción directa y puede realizarse cumplimentando algunas de las dos opciones que ofrece.

3. Averiguar cómo son las evaluaciones
Hay distintas formas de evaluar. En las materias de primer año, lo más habitual es que los exámenes sean escritos. En el caso de exámenes finales, puede tratarse de un examen oral, pero no es frecuente. En las materias de las carreras de diseño o arquitectura, puede haber evaluaciones de producciones de los estudiantes.
Es importante que sepas cómo va a ser la evaluación para no tener sorpresas el día del examen y para que puedas prepararte en función de las tareas que tendrás que resolver.
Veamos las características de los distintos tipos de evaluación.
Las formas de evaluación
Te vamos a mostrar ejemplos para que imagines la respuesta (si es muy amplia) o intentes responder (si es más acotada) y puedas experimentar, a modo de juego, los distintos tipos de resoluciones. Todas se basan en un texto breve que está abajo. Leelo rápidamente para poder entender en qué consiste cada tipo de consigna.
Hacé clic en la imagen para acceder al texto
3.1. Exámenes escritos de respuesta abierta
Estos exámenes se componen de unas pocas preguntas o consignas (en general 3 o 4). La elaboración de la respuesta exige relacionar conocimientos, organizar la información y expresarla por escrito.
Para la respuesta, tenés cierto margen de libertad. Las respuestas de distintos estudiantes pueden variar en cuanto a extensión, profundidad, organización de la información, los temas o autores de la bibliografía que incluyen, etc., y ser igualmente correctas. Pero esta libertad puede llevarte a pensar que cualquier texto que escribas sobre el tema es una respuesta válida. Tené en cuenta que los profesores van a corregir tu respuesta con una pauta de lo que tiene que contener. A veces, los criterios de corrección se explicitan previamente, a veces hay que inferirlos de las pautas que dan los docentes para los exámenes.
Según el grado de elaboración de la respuesta requerida, las preguntas o consignas pueden ser:
Cuestionario
Son consignas o preguntas que pueden ser resueltas en un párrafo breve (3 o 4 renglones).
¿Cuáles son las diferencias entre las plantas y los animales?
Examen de respuesta amplia
Consignas o preguntas que demandan tareas más complejas y exigen un desarrollo más amplio para respuestas. Pueden orientarse al trabajo conceptual en torno a un tema.
Explicá la importancia de la “biodiversidad”, qué factores la afectan y cómo puede protegerse.
Demandan la utilización de un marco teórico o metodológico para el análisis de una situación o el planteo de una propuesta.
Proponé un ejemplo de una situación de amenaza a la biodiversidad. Explicá las actividades que ponen en peligro ese ecosistema y qué medidas podrían tomarse.
3.2. Exámenes escritos de respuesta cerrada
Estos exámenes se componen de preguntas o consignas que tienen una única respuesta correcta. En algunos casos, solo tenés que seleccionar la respuesta correcta y no se requiere un esfuerzo de formulación; en otros, tenés que producirla vos, pero es una respuesta muy acotada (un término, una expresión o un símbolo). Como son preguntas o consignas acotadas, se resuelven más rápidamente, pero hay más cantidad que en un examen de respuesta abierta.
Algunos estudiantes consideran que estos exámenes son más fáciles que los de respuesta abierta porque no requieren que se redacte; hay que tener en cuenta, sin embargo, que exigen leer con mucha atención los enunciados porque a veces la respuesta depende de detalles.
En general, estos ítems se utilizan para evaluar el dominio de datos, conceptos, principios teóricos, establecimiento de relaciones y aplicación de reglas y procedimientos a situaciones conocidas. Pero, en ocasiones, incorporan una situación determinada (un cuadro estadístico, una imagen, el relato de una situación, etc.) y las consignas o preguntas se refieren a ese material. En este caso, las preguntas o consignas pueden solicitar un análisis, una solución, etc.
A continuación, describiremos y ejemplificaremos las consignas de respuesta cerrada más habituales.
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Ítems de selección |
Ítems de producción |
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Items de elección múltiple
Los ítems de elección múltiple (o multiple choice) tienen distintos elementos:
-
Una pregunta o una afirmación para completar que presenta el problema por resolver
-
Alternativa de solución correcta
-
Alternativas de solución incorrectas o “distractoras” (en general, son 3 o 4).
La tarea es identificar la alternativa de respuesta correcta. En algunos casos, hay que elegir la mejor respuesta.
Items Verdadero-Falso
Consisten en afirmaciones similares a las de cualquier comunicación habitual oral o escrita. La tarea es establecer si cada uno de esos enunciados son verdaderos (“V”) o falsos (“F”). A veces, tienen forma de pregunta en lugar de afirmaciones, y en ese caso hay que completar “Sí” o “No”.
Si están bien elaborados, no serán fragmentos textuales de las clases o de la bibliografía, sino frases en la que esté modificada la redacción o enunciados que plantean inferencias, para poder evaluar si los estudiantes comprenden el contenido.
Al igual que los ítems de elección múltiple, las afirmaciones pueden referirse a un material determinado (valores químicos, datos estadísticos, un caso, etc.)
Items de apariamiento o emparejamiento
Consisten en listas de elementos que se deben relacionar entre sí a partir de algún criterio; por ejemplo, símbolos con términos, sucesos históricos con fechas, instrumentos con trabajos, hipótesis con datos empíricos, etc. En general, el criterio para relacionar los elementos se explicita en la consigna.
La tarea consiste en elegir las uniones correctas entre los elementos de cada lista. El número de elementos de las listas puede ser desigual para que la última opción no puedas resolverla “por descarte”. En algunos casos, a un elemento de una lista solo le corresponde un elemento de la otra; pero, en otros, a un elemento de la primera lista puede corresponderle más de un elemento de la otra. Esto puede estar explicitado en la consigna o tal vez no, y tenés que advertirlo.
Habitualmente, estos ítems se presentan bajo la forma de dos o más columnas y los elementos de cada lista se unen dibujando líneas entre ellos.
Identificá a qué grupo pertenecen los siguientes animales. Uní con una flecha el nombre del animal con el nombre del grupo que corresponde.
Pero también pueden tener otro formato. Por ejemplo, los elementos de cada lista pueden estar identificados con una letra y un número, y la relación se marca escribiendo en una celda la letra y el número de los elementos que se asocian.
Identificá a qué grupo pertenecen los siguientes animales.
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Animal |
Grupo |
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A. Anfibio |
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B. Ave |
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C. Reptil |
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D. Artrópodo |
Al costado de cada número, escribí la letra correspondiente.
O pueden presentarse en un cuadro, en el que los elementos que se deben relacionar aparecen en la primera columna y en la primera fila; la relación se establece haciendo marcas en las celdas correspondientes.
Identificá a qué grupo pertenecen los siguientes animales vertebrados. Podés descargar la tabla acá y marcar con una X el casillero correspondiente para cada animal. Te mostramos un ejemplo con los primeros dos.
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Peces |
Anfibios |
Reptiles |
Aves |
Mamíferos |
Poríferos |
Cnidarios |
Anélidos |
Moluscos |
Equinodermos |
Antrópodos |
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Pingüino |
X | ||||||||||
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Coral |
X | ||||||||||
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Erizo |
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Araña |
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Esponja de mar |
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Pejerrey |
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Lombriz |
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Rana |
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Murciélago |
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Iguana |
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Caracol |
Preguntas clásicas o de respuesta breve
Son preguntas o consignas que demandan una respuesta corta y unívoca: una palabra, expresión, cifra, símbolo, etc.
Al igual que otros ítems, pueden referirse a un material que se presenta: texto, gráfico, datos estadísticos, imágenes, etc.
¿Cómo se denominan los animales que se alimentan tanto de plantas como de carne de otros animales?
Mensaje para completar
Consisten en afirmaciones “cortadas” que hay que completar. Las afirmaciones no necesariamente están relacionadas entre sí.
¿Cómo se clasifican los animales de acuerdo con su alimentación? Completá las afirmaciones de abajo.
Las afirmaciones pueden referirse a un material que se presenta: texto, gráfico, datos estadísticos, imágenes, etc.
A veces, el mensaje para completar puede tomar la forma de un gráfico o cuadro para rellenar.
En el cuadro de abajo aparecen animales y los grupos a los que pertenecen. Podés descargar la tabla acá y completar los casilleros vacíos.
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Animal |
Grupo |
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Pingüino |
Aves |
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Anfibios |
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Erizo |
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Mamíferos |
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Esponja de mar |
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Moluscos |
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Lombriz |
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Equinodermos |
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Murciélago |
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Antrópodos |
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Caracol |
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Peces |
Texto lacunar
Presenta un párrafo en el que el texto tiene espacios en blanco que deben completarse. De ahí el nombre, porque la apariencia es la de un texto con “lagunas”. Se parece al mensaje para completar, pero en este caso las afirmaciones están relacionadas.
¿Cuáles son las clasificaciones de los animales según su alimentación? Completá los espacios en blanco.
3.3. Exámenes orales
En este caso, las consignas se resuelven oralmente en un formato de conversación con el evaluador. A partir de una consigna o pregunta inicial, el estudiante o la estudiante inicia la respuesta y el docente puede plantear nuevas preguntas en función de los temas que se van desarrollando.
La situación de interacción con el evaluador suele generar ansiedad a quien rinde porque:
- La respuesta debe ser más rápida que en un examen escrito. En el examen escrito podemos tomarnos un tiempo para pensar antes de comenzar a escribir. En el examen oral tenemos otra persona enfrente esperando a que comencemos y nos puede dar temor que el silencio se interprete como falta de conocimiento. Pero tené presente que podés hacer pausas durante el examen para elaborar un esquema mental de respuesta, incluso armar un esquema o listado de ideas antes de comenzar a hablar.
- La posibilidad de repreguntas del docente durante la respuesta limita el control sobre la propia respuesta. Las repreguntas en general son para que completes o corrijas algo de lo que venías diciendo, para que hagas una relación con otro tema, etc. Estas preguntas en realidad ayudan porque, a diferencia de los exámenes escritos, podés hacer ajustes sobre la marcha.
Pero es cierto que estos exámenes pueden resultar más exigentes para estudiantes con menos facilidad o experiencia en la expresión oral. Los exámenes orales en general se utilizan en instancias de examen final y son poco frecuentes en materias de primer año. En ocasiones son un complemento de otras formas de evaluación, por ejemplo:
- Se entrega un trabajo escrito y luego hay un “coloquio” oral sobre ese trabajo. En este caso las preguntas serán solo sobre el contenido del trabajo previamente presentado.
- Se entrega una producción y luego hay una “defensa” de ese trabajo. En este caso, el estudiante explica el trabajo y las preguntas apuntan a la justificación de las decisiones que tomó.
3.4. Exámenes de desempeño
Estos exámenes presentan tareas que se resuelven mediante acciones. El evaluador o la evaluadora observa para ver si se ajustan a ciertos criterios. Por ejemplo, cuando se quiere determinar si la persona sabe ejecutar una destreza deportiva o puede manipular un instrumento o manejar un equipamiento.
En ocasiones se evalúa el desempeño no a través de acciones desarrolladas “en vivo”, sino a través de una producción ya realizada por un estudiante que involucra ciertas acciones. Por ejemplo, un dibujo, una maqueta, un video, un programa informático.
Elaborá un video con una campaña de concientización sobre la importancia de la biodiversidad.
En la universidad, esta es una forma de evaluación más habitual en las materias de los últimos años de las carreras, cuando hay materias orientadas más directamente al ejercicio profesional. Pero puede suceder que algunas carreras tengan en el primer año materias que involucran desempeños prácticos. Por ejemplo, las carreras de arquitectura y de diseño suelen tener desde el inicio materias de formación en las tareas de dibujo de conocimiento proyectual.

3.5. Las consignas de evaluación
Las consignas de evaluación
Además de los instrumentos de la modalidad de evaluación, tenés que saber de antemano qué tipo de tareas tendrás que resolver. Cada consigna o pregunta plantea un tema y también una tarea. Cada tarea implica distintos procesos mentales para resolverla.
Los estudiantes suelen prestar atención al tema del enunciado y no siempre a qué deben elaborar. Los verbos que aparecen en las consignas, si están bien redactadas, te darán pistas sobre lo que tenés que hacer; cuando se trata de preguntas tenés que inferir de la pregunta la tarea a realizar.
Te contamos los principales tipos de tareas que habitualmente se piden en las consignas. Estas tareas van avanzando en complejidad en función del grado de elaboración personal que tenés que llevar a cabo a partir de la información que manejás. (Para los ejemplos, vamos a seguir utilizando el mismo material sobre los animales, pero te aclaramos que los últimos tipos de tareas exceden un poco la información dada).
Reproducir información: un dato, una definición, un conjunto de conceptos relacionados, leyes o principios. Las consignas incluyen verbos como “mencionar", “desarrollar”, “explicar”, “definir”.
Por ejemplo:
¿Cómo se denominan los animales que se alimentan tanto de plantas como de carne de otros animales?
Esta pregunta solo demanda recordar un término.
Elaborar la información disponible: en este caso, las consignas piden “hacer algo” con la información disponible.
- Interpretar, inferir, sacar una conclusión a partir una descripción o planteo teórico.
- Identificar semejanzas y diferencias entre dos perspectivas acerca de un asunto.
- Anticipar las consecuencias que podrían derivarse de un planteo teórico o un principio.
- Extrapolar, traducir a otro lenguaje: un enunciado de una situación a una fórmula matemática, una melodía a la notación musical.
Por ejemplo:
¿Qué relaciones podés establecer entre la posibilidad de movilidad de los animales y la alimentación? ¿Qué diferencias hay con las plantas?
Esta pregunta te pide inferir una relación entre dos características de los animales: ser consumidores de alimentos (plantas u otros animales) y la posibilidad de los animales de moverse para conseguirlos (a diferencia de las plantas, que tienen la posibilidad de elaborar sus propios alimentos).
Aplicar la información a una situación: usar un procedimiento para resolver un problema o reconocer un ejemplo de un concepto.
Por ejemplo:
Elegí un animal. Averiguá dónde vive, cómo es su cuerpo, cómo respira, de qué se alimenta. En función de esas características, identificá a qué grupo pertenece.
Esta consigna te pide utilizar las características que conocés sobre los distintos grupos de animales para clasificar un nuevo ejemplo.
Analizar un material: identificar supuestos, hipótesis, relaciones, principios organizadores, causas, consecuencias en una situación nueva (información económica, datos estadísticos, informes técnicos, fallos judiciales, datos clínicos, una obra artística).
Por ejemplo:
A partir de una situación de una situación de amenaza a la biodiversidad, identificá los factores que ponen en peligro ese ecosistema y qué medidas podrían tomarse.
Esta consigna te presenta una situación de un ecosistema para que utilices la información que tenés sobre biodiversidad y los factores que pueden amenazarlo. No implica solo reproducir lo que sabés, sino poder identificar la información relevante y articularla con los datos de una situación nueva. Son preguntas en las que hay que “pensar la respuesta”.
Producir algo nuevo combinando elementos: un plan de acción, un proyecto, un modelo, un objeto.
Por ejemplo:
Elaborá un video con una campaña de concientización sobre la importancia de la biodiversidad.
Esta consigna pide que utilices la información que tenés para elaborar un producto, en este caso una campaña de concientización a través de un video. Implica manejar la información, pero además asumir un enfoque, tomar decisiones, elaborar una propuesta.
Formular juicios de valor: evaluar algo utilizando criterios preestablecidos.
Por ejemplo:
Evaluá el impacto que puede tener la instalación de una determinada industria sobre la biodiversidad de la zona.
Esta consigna pide que utilices la información para dar una opinión fundamentada a partir de la información que tenés y los datos de una situación.
Como verás, se trata de tareas muy distintas. Por eso conviene que sepas antes del examen qué tipo de consignas o preguntas incluirá porque eso te servirá para orientar tu estudio. Y también, al momento de la evaluación, es importante que clarifiques la tarea que te plantea cada consigna o pregunta para que puedas focalizar tu respuesta y asegurar que quede resuelta.
4. Prepararte para el examen
Rendir un examen siempre implica trabajo con los materiales para organizar la información y estudio para poder incorporarla, retenerla y luego recuperarla. Pero cada forma de evaluación requiere una forma de preparación específica.
Si se trata de un examen escrito de respuesta abierta tené el material sistematizado para poder recuperar esa información de tu memoria y presentarla vos mismo en una respuesta organizada.
Si se trata de un examen escrito de respuesta cerrada, las preguntas o consignas te darán un marco ya estructurado, pero avanzarán en datos más precisos y discriminaciones más sutiles a las que tenés que prestar atención al estudiar.
En los exámenes orales, tenés que practicar previamente explicar en voz alta los temas con cierta fluidez, porque, a diferencia de los exámenes escritos, no tendrás tanto tiempo para pensar la respuesta. En este caso es particularmente recomendable estudiar con otros compañeros, porque sin darte cuenta estás hablando todo el tiempo de esos temas. Si estudias solo, puede ser de utilidad, explicar un tema o un texto de la bibliografía “mentalmente” o en voz alta luego de haberlo estudiado y sin mirar los apuntes; incluso podés grabarte con el celular.

En los exámenes de desempeño, lo central es el entrenamiento de las habilidades que van a ser evaluadas hasta que puedas manejarlas con presión, velocidad y eficiencia. Si el desempeño se evalúa a través de una producción previa, el esfuerzo tendrás que ponerlo en que tu trabajo se ajuste a todas las pautas que te dieron en la consigna y oralmente en las clases, y en incorporar las correcciones previas que te hayan marcado los docentes.

5. Resolver el examen
Si se trata de exámenes escritos de respuesta abierta:
Leé la pregunta o consigna varias veces. Seguramente quieras identificar en seguida si es un tema que manejás y los materiales de estudio de referencia. Eso está muy bien. Pero detenete también en lo que tenés que hacer sobre ese tema, prestando atención a los verbos de la consigna o lo que plantea la pregunta. Por ejemplo, si te piden que definas conceptos, que expliques la relación entre dos enfoques, que argumentes a favor o en contra de algo, que des un ejemplo y lo justifiques, que analices una situación, etc. El conocimiento que tengas sobre ese tema lo tenés que estructurar de manera de responder la tarea específica que te plantean. Si no, puede suceder que la consigna o pregunta no queden resueltas.
Antes de empezar a escribir, anticipá cómo va a ser la respuesta. Esto es particularmente importante en los exámenes de respuesta extensa.
- Delimitá el alcance de la respuesta: los docentes suelen decir que las respuestas deben ser concisas y los estudiantes infieren que deben ser breves o que solo deben mencionar las cuestiones sin explicarlas; cuando llega la corrección, el docente dice que faltó desarrollo; el estudiante queda molesto porque entiende que le habían dicho otra cosa. Es así, identificá los elementos esenciales para la respuesta y cuáles son secundarios. Lo imprescindible tenés que desarrollarlo en detalle. Lo secundario podés omitirlo o solo mencionarlo. Si tenés dudas, podés preguntarle al docente: “Yo estoy pensando en encarar la respuesta con A, B y C, ¿hace falta que incluya también D?”.
- Planificá mentalmente o en una hoja en borrador el orden en que vas a presentar las ideas. Esto ayuda a que no “te vayas por las ramas” con información irrelevante y que después no te alcance el tiempo, o que falten cosas centrales y que te des cuenta una vez que entregaste el examen.
Redactá la respuesta. En un examen presencial, hay que escribir rápido para llegar a completar la resolución. Pero:
- Sé lo más cuidadoso que puedas en la escritura para que el profesor pueda leerla “de corrido” sin grandes obstáculos. Cuando la letra es poco clara y hay que releer una y otra vez, es difícil para el evaluador mantener en su mente el sentido del texto.
- Respetá los signos de puntuación, el uso de mayúsculas, las reglas de acentuación porque un examen es un documento formal.
- Podés utilizar las abreviaturas convencionales, pero no las que vos ideaste para agilizar la toma de apuntes, porque tu docente no las comprenderá.
- Si borrás o tachás, asegurate de que resulte claro lo que sí va.
Al terminar, volvé a leer la pregunta o consigna, y tu respuesta. Si hay alguna información faltante necesaria, podés poner “una llamada” (un asterisco o un número) y al final agregar lo que querés.
Si se trata de exámenes escritos de respuesta cerrada:
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Leé varias veces la pregunta o consigna. En los exámenes de respuesta cerrada no hay que redactar, solo hay que marcar la respuesta correcta o completar una palabra o símbolo. Pero no te dejes llevar por el impulso de la primera respuesta, o hacelo, pero después volvé a leer todas las palabras del enunciado para entender el problema que plantea y todas las alternativas de respuesta porque a veces las diferencias entre una y otra son mínimas pero relevantes.
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Prestá atención a la mecánica de la respuesta. En los ítems de respuesta cerrada a veces las consignas contienen muchas indicaciones: algunas tienen que ver con lo que hay que responder, pero otras con cómo hacerlo (por ejemplo, que la respuesta la escribas en un casillero determinado, o con tinta para que no se borre, o que la cantidad de decimales a computan en los cálculos, etc.). Esto es importante para que se contabilicen adecuadamente tus respuestas.
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Al terminar, volvé a leer las preguntas o consignas, y tus respuestas. Puede suceder que cambies algunas de las respuestas. Asegurate de que quede claro a quien evalúa cuál es la respuesta que debe considerar para la corrección. Si las respuestas se debían escribir en un cuadro al final o al principio del examen, asegurate de plasmar los cambios allí.

Si se trata de exámenes orales y de actuación:
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Preparate para la situación. La situación de interacción directa con el evaluador suele ser motivo de ansiedad en las primeras experiencias. Por eso es importante que practiques previamente explicar a otro lo que querés decir (puede ser un otro real o imaginado, o podés grabarte con el celular y luego escucharte).
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Manejá la situación. Podés pedirle apoyo al evaluador: hacer una pausa para pensar, para reorganizar tu respuesta o hacerte un esquema de la exposición; o pedir que te reformulen la pregunta si no estás seguro de entenderla… Si sentís que los nervios te están jugando una mala pasada, pensá qué te puede ayudar a resolverlo y no dudes en pedirlo.