El flujo de efectivo

4. Desafío 3: Toma de decisiones


A principios del mes siguiente, Sami tiene que pagar cuentas y no le alcanza el dinero.

En concreto, le faltan $ 40.000 para afrontar compromisos inmediatos, como el pago del alquiler del puesto de la próxima feria y la compra de materiales para seguir produciendo.

Ante esta situación, Sami debe decidir rápidamente qué hacer para mantener su emprendimiento funcionando sin problemas.

Se le ocurrieron las siguientes alternativas:

-        Reducir los plazos de cobranza de parte de las ventas a crédito.

-        Negociar un nuevo plazo de pago con sus proveedores.

-        Solicitar un préstamo pequeño para cubrir el bache momentáneo.

-        Reducir o postergar algunos gastos no urgentes.

Pero tiene que analizar cuál le conviene.

Para entender esta falta de efectivo a pesar de las ganancias, es necesario dar cuenta de cómo se relacionan los distintos informes contables: el estado de resultados, el balance general y el flujo de efectivo.

  • El estado de resultados muestra si la persona, empresa o emprendimiento obtuvo ganancias o pérdidas durante un período, comparando ingresos y gastos.
  • El balance general presenta lo que la persona, empresa o emprendimiento tiene (activos), debe (pasivos) y posee porque les pertenece a sus dueños (patrimonio). Refleja su posición financiera en un momento determinado.
  • El estado de flujo de efectivo indica cómo se movió realmente el dinero: cuánto ingresó y cuánto salió. Permite ver la liquidez disponible.

Estas tres miradas se complementan. Al analizarlas en conjunto, se puede obtener un panorama completo sobre la situación financiera y tomar mejores decisiones respecto del manejo del dinero.

Puede suceder que una empresa muestre ganancias en el estado de resultados y tenga un balance sólido, pero si su flujo de efectivo es negativo, puede enfrentar dificultades para pagar deudas o sostener su actividad diaria.

A su vez, el flujo de efectivo influye directamente sobre el balance, ya que el efectivo forma parte del activo corriente, es decir, de los recursos que se espera utilizar o transformar en dinero en el corto plazo.

Por ejemplo, cuando ingresa efectivo (por cobros o préstamos), por un lado, aumenta el activo; y, por otro lado, cuando se usa efectivo (para pagar deudas o comprar materiales), disminuye el activo disponible y puede modificarse también el pasivo (deudas u obligaciones) o el patrimonio neto. 

Por su parte, el estado de resultados muestra la rentabilidad económica del período registrando los ingresos y gastos devengados, sin importar si ya fueron cobrados o pagados. Por eso, en los resultados, las ventas a crédito figuran como ingresos, aunque todavía no se haya recibido el dinero. En cambio, el flujo de efectivo refleja los movimientos reales de caja: muestra lo que efectivamente entró o salió.

Así, puede haber una ganancia contable sin efectivo disponible (si la mayoría de las ventas fueron a crédito) o una entrada de efectivo sin ganancia (por ejemplo, al recibir un préstamo, ya que no es un ingreso real, sino que representa una fuente de financiamiento). 

En definitiva, el flujo de efectivo permite verificar si los resultados contables se traducen en dinero disponible y cómo esos movimientos impactan en el balance. Esto ayuda a anticipar problemas financieros y a tomar decisiones más seguras sobre la gestión del dinero.

Por eso, el análisis conjunto de los tres informes contables permite planificar mejor: ajustar plazos de cobro y pago, buscar financiamiento o reorganizar gastos de modo de garantizar que siempre haya efectivo suficiente para sostener la actividad.

Observá los tres informes de Sami de este mes e identificá por qué, a pesar de tener ganancias, no tiene suficiente efectivo:

  1. Estado de resultados: ganancia del mes $ 120.000
  2. Flujo de efectivo: saldo negativo de $ 40.000
  3. Balance: activos totales $ 500.000 (de los cuales $ 150.000 son cuentas por cobrar).

Analicemos en este caso por qué se puede tener “ganancia contable” y, al mismo tiempo, “falta de dinero en efectivo disponible” o, más bien, “falta de liquidez”. 

La falta de $ 40.000 en efectivo responde a que muchas de las ganancias registradas en el estado de resultados se refieren a ingresos pendientes, es decir, a cuentas por cobrar (ya que, como vimos, este informe no considera si ya se han cobrado los ingresos).

Asimismo, el balance muestra un total de activos de $ 500.000, pero no olvidemos que estos se refieren tanto al dinero efectivo como a los recursos disponibles. Por ende, si bien el número de activos es alto, parte de estos son sus bienes (que se pueden convertir en dinero si los vendiera), y parte del efectivo que ingresó pudo haber sido destinado a comprar materiales.

Frente a la falta de $ 40.000 para afrontar compromisos inmediatos, Sami tiene distintas alternativas según el aporte de los informes contables (flujo de efectivo, balance y estado de resultados):

Lo de abajo son cuadros que se dan vuelta o pops up.

A)      Reducir los plazos de cobranzas de parte de las ventas a crédito.

B)      Negociar un nuevo plazo de pago con sus proveedores.

C)      Solicitar un préstamo pequeño para cubrir el bache momentáneo.

D)      Reducir o postergar algunos gastos no urgentes.

En la alternativa A (cobrar en efectivo parte de las ventas a crédito al reducir los plazos de cobranzas), el flujo de efectivo muestra que entra dinero rápido y mejora la liquidez (disponibilidad de efectivo), lo que ayuda a cubrir los $ 40.000 que faltan. El balance general permite ver si Sami tiene suficientes cuentas por cobrar para adelantar los plazos de cobros y cómo cambiarían sus activos (menos cuentas por cobrar y más efectivo). El estado de resultados no cambia porque esas ventas ya estaban registradas como ingresos; lo único que mejora es el dinero disponible. En suma, los tres informes contables permiten ver que esta opción mejora la liquidez sin generar deuda, sin afectar la rentabilidad y utilizando recursos propios del emprendimiento.

En la alternativa B (negociar un nuevo plazo de pago con los proveedores), el flujo de efectivo muestra que Sami evita pagar ahora, por lo que no sale dinero y logra mantener la liquidez del mes. No entra efectivo nuevo, pero gana tiempo. El balance general permite ver cuánto debe y si puede mantener esa deuda un poco más sin generar problemas. El estado de resultados no cambia porque los gastos ya estaban registrados, pero ayuda a revisar si los costos del emprendimiento están bien organizados o si son demasiado altos. En conclusión, los tres informes muestran que esta opción mejora la situación del mes al aplazar pagos, pero no soluciona la falta de dinero disponible, sino que solo retrasa el problema.

En la alternativa C (pedir un pequeño préstamo), el flujo de efectivo muestra que entra dinero de inmediato, lo que permite cubrir los $ 40.000 que faltan. Pero también ayuda a ver que después habrá salidas de dinero por las cuotas e intereses. El balance general refleja que aumentaría el pasivo (las deudas) y permite evaluar si el emprendimiento puede asumir ese nuevo compromiso sin ponerse en riesgo. El estado de resultados sirve para calcular los intereses que más adelante se registrarán como gastos y ver si aun así Sami podría seguir teniendo ganancias. En suma, los tres informes contables muestran que esta opción genera liquidez rápida, pero a costa de aumentar deudas e intereses.

En la alternativa D (reducir o postergar gastos no urgentes), el flujo de efectivo muestra que al gastar menos o aplazar pagos, se frenan las salidas de dinero y mejora la liquidez por un tiempo. El balance general indica que, si se postergan pagos, aumenta el pasivo; y si simplemente se reducen gastos, se conserva más efectivo. El estado de resultados muestra que bajar gastos reduce los costos del mes y puede aumentar la ganancia, pero también permite analizar si esos gastos eran realmente no urgentes o si podrían afectar la producción o las ventas. En conclusión, los tres informes muestran que esta opción ayuda a cuidar el dinero, pero no siempre resuelve por sí sola la falta de efectivo.

¿Qué opción le recomendarías tomar a Sami para afrontar el problema de su falta de efectivo en lo inmediato?

A)      Reducir los plazos de cobranzas de parte de las ventas a crédito.

B)      Negociar un nuevo plazo de pago con sus proveedores.

C)      Solicitar un préstamo pequeño para cubrir el bache momentáneo.

D)      Reducir o postergar algunos gastos no urgentes.

La alternativa más conveniente para el emprendimiento de Sami es la A: reducir los plazos de cobranzas de parte de las ventas a crédito. Esta opción mejora rápidamente la liquidez, no genera deudas y no afecta el funcionamiento del proyecto. Además, depende solo de su propia actividad sin pedir ayuda externa. Al cobrar antes, convierte ingresos ya ganados en dinero disponible. En resumen, esta alternativa permite tener el efectivo necesario usando recursos propios, algo clave para que un emprendimiento pequeño pueda seguir creciendo de manera segura.

En comparación, la alternativa B no aporta efectivo nuevo, solo aplaza pagos; la C genera el dinero necesario, pero implica endeudarse y pagar intereses; y la D ayuda a cuidar el dinero, pero no siempre alcanza para cubrir el faltante. Por todo esto, la alternativa A resulta la opción más adecuada para resolver el problema de liquidez de Sami.

En conclusión, los tres informes contables (el balance general, el estado de resultados y el flujo de efectivo) ofrecen una mirada complementaria sobre la situación financiera de un emprendimiento. Cada uno cumple una función distinta, pero juntos permiten comprender de forma integral cómo se genera, se utiliza y se mantiene el dinero en la actividad económica. Comprender esta interrelación no solo ayuda a analizar si un proyecto es rentable, solvente y líquido, sino también a anticipar problemas y tomar decisiones más responsables y seguras. Así, la contabilidad se convierte en una herramienta práctica para planificar, organizar y sostener un emprendimiento o proyecto, y permite que las decisiones se basen en información clara y confiable.