
Fuente: Wikipedia
Los avances científicos, técnicos y tecnológicos fueron cruciales en la historia sobre todo, si se observan y comparan los cambios que se originaron a partir de la revolución de los transportes. La comunicación de las noticias fue otro elemento clave: el telégrafo, el teléfono y luego la radio y la televisión fueron revolucionarios. La radio y la televisión se constituyeron en un medio de comunicación de masas a partir del rol central que tuvo Estados Unidos, pionero en la emergencia de una sociedad de consumo. Luego de la primera postguerra, este se posicionó como potencia a nivel mundial motorizando lo que se llama “revolución digital”. Pues esta revolución de la información se potenció con la informática, la electrónica y, más específicamente, con la cibernética; es decir, con los ensayos de copiar por medio de mecanismos físicos y matemáticos las competencias básicas del cerebro, superados luego por la “inteligencia artificial”: toma de decisiones frente a escenarios no programadas.
Hacia fines del siglo XX, sin dudas, la computación y la digitalización se erigieron como transformaciones radicales que incidieron en las relaciones sociales de nuestro presente. Los cambios son incesantes como se observa en la caducidad inmediata de la tecnología en el mercado. En los ochenta y noventa los avances son tan rápidos que se acuñó el concepto de “sociedad red” o “informacional”, lo que se entiende como comunicación social digitalizada a partir del desarrollo de procedimientos en “tiempo real”. Como se ha señalado en diversos estudios, la diferenciación entre las personas radica en el acceso a la información y del operar alrededor de esta, antes que en el placer que generan los bienes de consumo. De aquí, los propietarios de este nuevo capital de la tecnología y de los medios de información desempeñan una dominación transnacional que trasciende a los sistemas democráticos de los estados nacionales.
En este sentido, otro hito que marcó los años de la globalización fue la fusión entre las redes de información y comunicación con el auge de internet, cuya consecuencia más inmediata fue la reconfiguración del tiempo y el espacio, pues las comunicaciones se vieron revolucionadas por la inmediatez con la que podía circular la información a escala planetaria. La red de cables telegráficos inaugurada en el siglo XIX dio paso a los satélites de telecomunicaciones, monopolizados por unas pocas empresas que restringían el acceso a la información, una característica que no finalizó con el neoliberalismo y el conglomerado mediático que se constituyó hacia la década de 1970.
Los orígenes de internet se relacionan con ciertas previsiones militares llevadas a cabo por Estados Unidos en los setenta (ciberward). Por ejemplo, podemos pensar en el rol que ejerció Eva Maria Kiesler y George Antheil ¿Sabías quién es ella?
Más conocida como Hedy Lamarr (Viena, 1914- Florida 2000), fue una famosa actriz de cine e inventora del sistema de comunicaciones denominado “técnica de transmisión en el espectro ensanchado”, en el que se basan todas las tecnologías inalámbricas de que se disponen en la actualidad. Radicada en Estados Unidos, cumplió un papel destacado para este gobierno en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Concentrada en el terreno armamentístico y en la resolución de los problemas de la vulnerabilidad de los torpedos teledirigidos, trabajó en 1942 junto con George Antheil en un sistema secreto de comunicación que posibilitaría guiar por radio los torpedos sin sufrir ninguna interferencia. Dada su complejidad, este sistema no fue usado en esa oportunidad, aunque, años más tarde, durante la crisis de los misiles de Cuba en 1962, el gobierno de Estados Unidos acudió al invento de Lamarr y Antheil para mejorarlo con los avances en electrónica. Si bien este sistema fue pensado como pauta para el uso de torpedos, su potencial lo hacía viable para otros sistemas de transmisión de sonidos y mensajes. En este sentido, se considera que fue el origen de todas las tecnologías inalámbricas de que disponemos en la actualidad, en tanto muchos sistemas orientados a voz y datos, tanto civiles como militares, emplean sistemas de espectro ensanchado como, por ejemplo, la telefonía de tercera generación como el WiFi o el BlueTooth que se basan en el cambio aleatorio de canal.

Hedy Lamarr
George Antheil
Como se señaló, estas técnicas fueron luego aplicadas a la sociedad civil multiplicando de modo vertiginoso la cantidad de usuarios en Estados Unidos y la Unión Europea. El correo electrónico, las páginas web, ahora las redes sociales (Twitter, más tarde X, Facebook e Instagram, entre tantas) y todo tipo de aplicaciones se erigieron como aspectos fundamentales para circular información entre empresas, instituciones públicas e individuos (propicia vínculos familiares, profesionales, asociativos más allá de las distancias físicas). El uso de internet, en los últimos tiempos, con el descenso de costos, dejó de ser un privilegio occidental al tiempo que ejerce un rol central en la integración del mercado mundial y la producción de bienes de consumo.
En los siguientes cuadros conceptuales pueden observar algunos ejemplos sobre los diversos usuarios y usos de internet.


Gresh, Alain (2011) El Atlas de Le Monde Diplomatique III, Un mundo al revés. De la hegemonía occidental al policentrismo, Buenos Aires, Capital Intelectual
Cabe destacar que, estas nuevas formas de comunicación trajeron múltiples problemas vinculados a los derechos sobre los contenidos que se expanden sin fronteras y la regulación de las redes en cuanto a libertad de información, seguridad y cuestiones ligadas a la ética. Asimismo, la cibercriminalidad y el ciberterrorismo llevó a una vigilancia extrema sobre las maneras de comunicación de las personas, por medio de tecnologías de seguimiento (huellas genéticas, videovigilancia, etcétera, escuchas, drones). Más allá de las amenazas de un ataque informático, los terroristas privilegian el uso de internet como medio de propaganda, para reclutar partidarios y conseguir notoriedad.
Un caso que tuvo gran resonancia en el globo y que posibilita analizar la relación entre terrorismo, redes y libertad de expresión, es el atentado que un grupo fundamentalista islámico llevó a cabo contra la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo, luego de la publicación de una serie de caricaturas de Mahoma, el 7 de enero de 2015 en París. Este hecho que terminó con la vida de doce trabajadores se diseminó de inmediato por los medios masivos de comunicación y las redes sociales, lo que suscitó diversos debates entre los que sobresalieron las relaciones complejas entre el humor gráfico, la política y la libertad de expresión.
La solidaridad frente a este atentado se expresó rápidamente. Como forma de repudiar lo ocurrido y enfrentar el temor que se quiso sembrar, la opinión pública salió a las calles, inundó las redes sociales por medio del lenguaje gráfico que se multiplicó de la mano de infinidad de caricaturistas y se impuso la frase “Je suis Charlie” o “Nous sommes tous Charlie” como una clara defensa a la libertad de expresión. A continuación, pueden apreciar algunas de las respuestas gráficas al atentado de Hervé Pinel, Gary Baker, Liniers, Thierry Ermann extraídas de twitter y portadas de Liberation o el mismo Charlie Hebdó .
Si prestan atención a la imagen de Gary Barker titulada “After Delacroix”, hace referencia al célebre cuadro “La libertad guiando al pueblo” (1830) del pintor francés Eugène Delacroix. Claramente la apropiación y resignificación de esta imagen remite a la bandera alzada por la Revolución Francesa y los valores republicanos basados en la “libertad, igualdad y fraternidad”. Asimismo, podría pensarse que alude a los principios declarados por el propio semanario francés, en tanto sostenía en su sitio web:

Fuente: https://racimo.usal.edu.ar/5376/
Gary Barker levanta en su acuarela los lápices en reemplazo de las armas como una forma de lucha pacífico, libre que la distancia de los hechos violentos y brutales acontecidos. En el siguiente link del Museo Louvre de París se puede apreciar la pintura del artista francés.
En correspondencia con este debate vinculado a la libertad de expresión, también es interesante destacar la atracción que genera en el espectador la fusión entre crimen y entretenimiento, aprovechada por los medios de comunicación, que se potenció en este caso, a partir de un aspecto novedoso: la importancia de la participación activa de los usuarios que, apropiándose de las herramientas tecnológicas que ofrecen los teléfonos celulares, captaron y difundieron una gran cantidad de recursos audiovisuales brutales y cruentos. Apropiadas estas imágenes por muchos medios de comunicación, se generó un debate sobre la responsabilidad ética ligada a la publicación de ciertas imágenes polarizando la opinión entre, por un lado, los que en nombre de la libertad de expresión defienden su circulación como estrategia para una toma de conciencia de los crímenes terroristas y, por el otro, los que sostienen que esa acción no hace más que provocar una profunda insensibilización frente a lo ocurrido. Dos posiciones que, sin dudas, deben incitar una reflexión en torno a la importancia de los derechos humanos y los principios democráticos, pues, al igual que otros contenidos, los generados por los internautas también deben contemplar esta dimensión.
Para cerrar y seguir reflexionando, otro gran problema que porta el usos de las tecnologías es que de la mano de una democratización de la información, también se profundizan las desigualdades, como se pudo advertir frente a los problemas educativos y el acceso a internet que se expusieron con la pandemia del COVID-19. A partir de la necesidad de impartir clases en línea se visibilizó la “brecha digital” existente, que se articula con otros componentes que condicionan el acceso a una educación de calidad en línea (la clase social, la etnia, el género, el lugar geográfico y el tipo de institución educativa a la que pertenecen). Juntos, esos factores separan a quienes pueden beneficiarse de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y los que quedan excluidos.
Por último, un problema que comienza a despertar preguntas e investigaciones dentro de la comunidad científica a medida que aparecen las primeras generaciones nativas digitales, es la cuestión del impacto del uso de redes sociales en el desarrollo cognitivo y la salud mental de las personas, en particular los niños y niñas. Especialmente en el marco de las neurociencias, diversas investigaciones muestran que el uso temprano y prolongado de pantallas portables (tablets y celulares) tienen un impacto directo en el desarrollo de la capacidad de autorregulación, incidiendo en problemas de ansiedad, la depresión, la falta de empatía y relación con el entorno. A esto se suma que el uso de redes sociales, especialmente en edades claves para la estructuración de la personalidad como la niñez y la pubertad, implica la difusión y recepción de mensajes relativos a la imagen personal que dan paso a problemáticas como el ciberbulling, el grooming y el aumento de las tasas de suicidios en estas edades. En algunos países como Francia, estas problemáticas han dado paso a la prohibición del uso de celulares en las escuelas.