6. A modo de balance

Luego del recorrido realizado en este último bloque, y también a lo largo del curso, podemos comprender las bases que dieron lugar al proceso de la globalización en términos políticos, sociales, económicos y culturales. Este fenómeno, que se desplegó a partir de los años setenta y se consolidó en los noventa, se presenta como una etapa del capitalismo en la que se profundizaron las desigualdades sociales, a pesar de una mayor riqueza. Como se analizó, es importante tener en cuenta las particularidades que se desencadenaron en distintos países a partir del fin de la Guerra Fría, como el desplazamiento de las industrias al este asiático, así como también el lugar que alcanzó China en este reordenamiento económico. 

En relación con estas deslocalizaciones industriales es importante comprenderlas a la luz de las políticas económicas neoliberales que, como parte de una ideología, propiciaron una mínima intervención de los Estados a favor de  las privatizaciones, la flexibilización laboral, la reducción de los impuestos a los ricos y la disminución del gasto público. 

Asimismo, otro factor a tener en cuenta en este reordenamiento mundial fue, como destacamos, la revolución tecnológica que inauguró la era digital. En relación con este aspecto también fue posible apreciar cómo, de la mano de una democratización de la información, surgen infinidad de problemas vinculados a los derechos humanos y al uso responsable de las redes, la cibercriminalidad y el ciberterrorismo, entre otros.

Entre otras cuestiones, señalamos cómo las desigualdades que afectan a las mujeres se acentuaron en ciertos aspectos con la globalización, lo que conllevó una serie de resistencias que, a su vez, se beneficiaron de la potencialidad de las redes sociales que fomentaron la consolidación de los feminismos a escala planetaria. 

Por último, es importante agregar que en este mundo globalizado se generalizó la explotación de los recursos naturales sin contemplar los cambios climáticos, otro tema que dejamos simplemente enunciado en este balance como apertura para reflexionar y buscar nuevos desafíos de cara a un nuevo modelo económico más equitativo, democrático y sustentable.