Evolución y biodiversidad: el Cenozoico está de moda

4. Atando cabos temporales: macro y microevolución.

Transcripción del audio: "A lo largo de los miles y millones de años que tiene la vida en la Tierra la biodiversidad fue cambiando y sigue haciéndolo. Cambia la composición de especies habitantes de la Tierra pero también cambian las propias especies a lo largo de su historia."

4.A La macroevolución y el reloj más grande del mundo

Con el tiempo aparecen algunas especies y desaparecen otras, cambia la biodiversidad, esto es evolución en tiempos largos y se llama macroevolución. Mencionamos y vimos el fósil Archeopteryx que es ave y dinosaurio a la vez. Vimos la aparición de muchas especies en poco tiempo (radiación), hablamos de las 5 ó 6 extinciones masivas. Mencionamos el origen de la vida hace aproximadamente 4300 Ma. También se mencionó el orígen común de todos los organismos vivos o extintos; como los organismos estamos todos relacionados (aunque algunas especies más y otras menos: los humanos tenemos relación con una ameba, pero más relación con un ratón y aún más con un mono). Todos llevamos ADN en las células. Todos construimos proteínas con los mismos aminoácidos, el mismo código genético y el mismo mecanismo de construcción. Todos somos el resultado de la evolución de un ancestro común a todos los seres vivos y extintos.

Figura 18: El árbol de la vida. La evolución de los organismos vivos a partir de un ancestro común. Fuente: Tree of Life Web Project, https://tolweb.org/tree/

4.2: La microevolución: ¿se mira con microscopio? ¿se mide con microreloj?

Si la macroevolución involucra muchas especies y mucho tiempo entonces ¿la microevolución que sería?  Para responder esta pregunta vamos a usar un ejemplo (aquí les pido un poco de paciencia). Hablaremos del maíz que comemos, del choclo nuestro de cada día.

4.3: Estudio de caso: Metiendo la mano en el plato

Lo que rechaza Drake en la Figura 16 es un maíz, como lo leen. No parece muy apetitoso ni muy saciador: tiene pocos granos y no son carnosos. Creo que para almorzar preferiríamos, al igual que Drake, el choclo bien amarillo, grande y con granos gordos de la imagen de abajo. El choclo que comemos actualmente, como las demás variedades del maíz, derivan del teocinte o teocintle. Esto quiere decir que los maíces comerciales provienen del teocinte. 

Figura 19: Drake eligiendo un maíz comercial en lugar del teocinte. Fuente: Chen, Z., Hu, K., Yin, Y. et al. Identification of a major QTL and genome-wide epistatic interactions for single vs. paired spikelets in a maize-teosinte F2 population. Mol Breeding 42, 9 (2022). https://doi.org/10.1007/s11032-022-01276-x

Las plantas de teocinte, como las de cualquier otra especie, presentan variabilidad (hipervínculo genetica). Las plantas no tienen la misma altura, ni la misma cantidad de hojas, las hojas no son todas iguales, y los llamados “choclos” tampoco. Mirando esa variabilidad, el humano desde hace mucho tiempo, fue separando y seleccionando aquellas plantas con las mazorcas más rendidoras y carnosas pensando en aprovecharlas para consumo. Esas plantas seleccionadas las utilizó para que fuesen padre y madre de la siguiente generación. En esta nueva generación, el humano, vuelve a seleccionar las plantas que más le interesan y las cruza para obtener otra generación más. Este proceso se repite una y otra vez. Se seleccionan diversas características: color, tamaño, resistencia a enfermedades o a condiciones del ambiente, como la sequía o la temperatura. Se seleccionan, generación tras generación, las plantas con las mazorcas más aprovechables para consumo para cruzarlas y así producir la nueva generación. Este proceso se llama domesticación y en el caso del maíz, comenzó hace más de 12.000 años. Mediante la domesticación se obtuvieron muchos de los alimentos que hoy disfrutamos (tomates, paltas, papaya, calabaza, etc)

En Argentina hay alrededor de 51 razas de maíces descriptas.

Figura 20: Maíces del Noreste y del NorOeste Argentino. Fuente: Cámara Hernández, J., Miante Alzogaray, A. M., Bellón, R. y Galmarini, A. J. (2012). Razas de maíz nativas de la Argentina. Buenos Aires, Argentina: Editorial Facultad de Agronomía.

4.D  ¿Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa? la evolución y los choclos 

Si miramos el maíz a lo largo del tiempo podemos observar que las espigas o mazorcas del teocinte antiguo no son iguales a las del maíz que hoy comemos. Los cambios en las espigas fueron acumulándose con las generaciones como resultado de la selección por la mano humana de las características de interés como alimento. Estos cambios en las características de una especie con el paso de las generaciones también se denomina evolución. Esta escala de evolución que ocurre entre generaciones se denomina microevolución. En el caso de que los cambios estén dirigidos por la mano de hombres y mujeres se trata de evolución por selección artificial

Figura 21: A partir de la domesticación del teocinte se generaron diferentes maíces incluyendo las formas actuales. FUENTE: John Doebley / Wikimedia Commons.

La evolución del maíz por selección artificial implica el cambio en las características de la población de maíces de generación en generación por la mano del humano. Es el humano el que selecciona para su reproducción las plantas con las mazorcas más destacadas.

No se necesitan años y años para que ocurra evolución, los cambios entre una generación y la siguiente son suficientes para hablar de evolución. Estos cambios entre generaciones se denominan cambios microevolutivos porque ocurren en tiempos más bien cortos (tiempos generacionales).