5. La dimensión económica de la dictadura

Las Fuerzas Armadas y los grupos económicos que apoyaron el golpe de Estado sostenían un diagnóstico: la inestabilidad política y el origen de los conflictos sociales en la Argentina obedecían al intervencionismo estatal, que desde la década de 1930, y sobre todo a partir de 1945, había otorgado un creciente protagonismo y fortalecimiento al movimiento obrero organizado. 

Al igual que en los países capitalistas centrales, en la década de 1970 algunos sectores de la burguesía argentina y los grupos económicos multinacionales habían comenzado a discutir el modelo de economía y Estado existente. Las doctrinas liberales volvieron a ganar influencia y adoptaron la forma de un nuevo liberalismo que hacía hincapié en la libertad de acción de las empresas mientras se combinaba con un autoritarismo político sin precedentes en el país. Este neoliberalismo cuestionaba que el Estado se hiciera cargo de la salud y la educación, la legislación laboral protectora del empleo y los salarios y, en consecuencia, objetaba el poder de los sindicatos y la capacidad del Estado para regular la economía. Proclamaban que debía dejarse actuar libremente a la competencia y acabar con las restricciones a las importaciones y que ello permitiría que subsistieran sólo las empresas “eficientes” aunque esto favoreciera una mayor concentración de la riqueza.

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¿Qué ideas transmiten sobre la política económica? ¿Qué características tiene el modelo? ¿Quiénes ganan y quienes pierden según esta publicidad?

Estas intenciones no podrían realizarse sin desatar una feroz represión contra las organizaciones de los trabajadores y otros sectores sociales como anticipamos en la introducción.  Ello creó las condiciones para que los sectores más poderosos de la burguesía argentina pudieran instrumentar su proyecto para lo cual colaboraron activamente con unas Fuerzas Armadas, por ejemplo, en varias empresas funcionaron centros clandestinos de detención.

El gobierno de facto al tiempo que desplegaba con toda violencia su aparato represivo, encomendó el Ministerio de Economía a José A. Martínez de Hoz. Con el apoyo de los sectores empresariales más poderosos y los organismos de crédito internacionales se propuso producir una profunda transformación:

  • reducir drásticamente la intervención del Estado en la economía,
  • facilitar la iniciativa de las grandes empresas,
  • y abrir la economía al mundo permitiendo las importaciones de todo tipo. 

Estos cambios modificaron la fisonomía de la sociedad y fueron posible por la intensidad de la represión contra el movimiento obrero, la paralización de la actividad sindical y la anulación de muchas conquistas sociales.  

¿Cuáles fueron las principales medidas en materia económica?

  • Se congelaron los salarios.

  • Se abandonaron las políticas de control de los precios y de las medidas proteccionistas.

  • Se otorgó una amplia libertad para el ingreso de créditos desde el exterior y para la transferencia de divisas al extranjero.

  • Se autorizó la entrada masiva de productos importados.

  • Se liberó la tasa de interés.

  • Se autorizó la instalación de una gran cantidad de bancos y otras entidades financieras.