La etapa imperialista y el camino hacia la Gran Guerra

2. Introducción

El proceso de industrialización abordado en el primer y segundo bloque continuó expandiéndose, aunque adquirió nuevas características que reestructuraron y modificaron el orden económico y social mundial tal y como se conocía en la Primera Revolución Industrial. Estos cambios, que se sitúan hacia finales del siglo XIX, estuvieron atravesados por una coyuntura de particular importancia, la primera crisis del sistema capitalista conocida como la crisis de 1873. Esa crisis y posterior depresión económica, cuyos efectos se prolongan hasta mediados de la década de 1890, dieron lugar a una serie de respuestas (migraciones transatlánticas, medidas proteccionistas, el surgimiento de la gestión científica del trabajo, el fenómeno imperialista) que modificaron el rumbo del sistema capitalista y lo llevaron hacia su triunfo. A su vez, estas transformaciones conllevaron la expansión de los mercados a nivel mundial, la competitividad entre potencias industriales y la consolidación de la empresa y estructura productiva moderna. En este bloque abordaremos estos y otros problemas, considerando tanto el rol del Estado como del movimiento obrero. Estudiar este período histórico reviste una particular importancia porque nos invita a reflexionar sobre los fundamentos del mundo contemporáneo. Fueron años de una crisis y posterior expansión del capitalismo como sistema mundial, motorizadas por la idea del “progreso” material y moral que, años más tarde, entrarían en contradicción ante la Primera Guerra Mundial. De aquí, estudiar las últimas décadas del siglo XIX posibilitan comenzar a desentrañar algunas de las principales causas de la Gran Guerra, entre otros temas y problemas, que serán analizados en el curso de Historia Mundial del siglo XX. ¡Comencemos!