2. Conocer el régimen de evaluación
Lo primero es averiguar cómo es el régimen de evaluación de la materia. Hay dos situaciones distintas.
- Materias “con examen final” obligatorio: tenés que aprobar las evaluaciones parciales para aprobar solo la cursada y luego rendir el examen final para aprobar la materia. En general, las materias de duración cuatrimestral tienen dos evaluaciones parciales y el piso mínimo de aprobación es de 4 puntos.
- Materias “con promoción directa”: si obtenés una nota alta en las evaluaciones parciales, ya aprobás la materia y no tenés que rendir examen final. Esta nota mínima para “promocionar” la materia, según los casos, puede ser 7 puntos en cada uno de los exámenes o un promedio de 7 puntos entre ambos. (Por ejemplo, 6 y 8 puntos, o 5 y 9, que dan un promedio de 7 puntos.) En cambio, si aprobás las evaluaciones parciales, pero no alcanzás el piso mínimo para la promoción directa, tenés que rendir obligatoriamente un examen final para aprobar la materia, igual que en el primer caso.
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Si se da la situación de que no aprobás alguna de las evaluaciones parciales o de que no hayas podido asistir a la toma de examen (por enfermedad u otras razones), en general hay una instancia de “recuperatorio”, es decir, otra fecha para rendir un examen similar a aquel que no aprobaste o en el que estuviste ausente.
Para rendir el examen final, tenés más de una oportunidad y distintas fechas.
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El régimen de evaluación puede ser diferente en cada universidad y, dentro de una misma universidad, puede variar en cada materia. La información sobre la forma de evaluación seguramente figura en el programa.
Te mostramos a continuación un ejemplo del régimen de evaluación de una asignatura de la carrera de Geografía de la UBA. En este caso, el régimen de evaluación corresponde a la promoción directa y puede realizarse cumplimentando algunas de las dos opciones que ofrece.
