2. Estar en clase

2.4. La atención y las distracciones

Vivimos en un mundo en el que estamos permanentemente expuestos a estímulos que captan nuestra atención, sobre todo, por el uso del celular presente en cualquier ámbito de nuestras vidas, casi como una extensión de nuestro cuerpo mismo. En las plataformas digitales, las redes sociales y los medios de comunicación, nuestra atención es comercializada (con likes, vistas, seguidores) y sus contenidos son cada vez más convocantes y llamativos. 

¿Cuántas horas de pantalla marca tu celular?  

Tiempo de pantalla

Un fenómeno que experimentamos constantemente y está en pleno crecimiento en estos tiempos se relaciona con la necesidad permanente de chequear nuestras notificaciones y las actualizaciones de las redes sociales, de estar en el minuto a minuto de lo que está sucediendo en nuestro entorno. A muchos nos afecta, de manera más o menos consciente, lo que se conoce como “fomo” (fear of missing out), es decir, la necesidad de estar chequeando de manera permanente el celular para obtener las actualizaciones de todo lo que sucede, y sufrimos una sensación, a veces, agobiante de no querer “quedar afuera” de lo que pasa. 

Nuestra atención tiende a estar dividida entre muchas tareas o muchas pantallas al mismo tiempo. Tenemos varias “pestañas” abiertas y concentrarnos en una sola requiere que hagamos un gran esfuerzo.

Así que si te cuesta concentrarte y te distraés con facilidad, no es un problema tuyo solamente, sino que nos afecta, en mayor o menor medida, a todos. 

Notificaciones

Pero el tiempo y la concentración que requiere el estudio son muy particulares. Prestar atención en clase, participar activamente, comprender un tema precisan que podamos sostener nuestra concentración durante períodos más largos de los que estamos acostumbrados en nuestra vida diaria, incluso más que el tiempo que te requería el estudio en la secundaria. 

Además, la vida universitaria supone una mayor autonomía y mucho menor control por parte de los profesores en relación con cómo te organizás y cómo estás siguiendo las clases. Esto lleva a que también tengas que desarrollar estrategias propias para lograr focalizarte durante el tiempo que necesites dedicarle al estudio, que, además, no es el mismo tiempo para todos.

Una buena estrategia, aunque te cueste hacerlo, es apagar el celular o ponerlo en modo avión durante la clase ya que, aunque lo pongas en silencio, probablemente tengas la necesidad de chequear las notificaciones.

Modo avión

Te recomendamos lo mismo si estás cursando a distancia. Dejar el celular en una habitación diferente a la que estás estudiando te va a ayudar a concentrarte. 

Es cierto que a mucha gente le facilita tomar notas en el celular o en la computadora, pero tenés que poner en la balanza si tener estos dispositivos disponibles no te distrae demasiado.

Si te cuesta dejar el celular, pero no querés apagarlo, podés desactivar las notificaciones, usar las funcionalidades que vienen con el celular o bajarte alguna app para bloquear las aplicaciones que te distraen por el tiempo que dure la clase.