Poner atención a las explicaciones o a las actividades que proponen los docentes es crucial para entender los temas que se plantean. Ir siguiendo la clase te permite darte cuenta de si hay algo que no estás captando del todo: ese momento es la mejor oportunidad para que les consultes a los profesores tus dudas. A ellos también les sirve que los estudiantes participen para saber cómo van comprendiendo los contenidos.
Además, tal vez a algún compañero se le ocurre algo que vos no habías advertido y eso te ayuda a pensar otras cosas y a entender mejor. Anotate las preguntas y las respuestas, y animate a preguntar que muchas clases se hacen más llevaderas cuando te involucrás en los intercambios y debates.
A muchos estudiantes, sin embargo, les cuesta expresar su voz en público y prefieren mantener silencio durante los intercambios. Tal vez te sientas identificado con esto último, pero es muy importante que estar en silencio en clase no signifique que estés distraído o que no estés participando activamente. De hecho, una estrategia que utiliza casi la totalidad de los universitarios para mantener la atención, ir siguiendo los temas y tratar de integrar la información es tomar apuntes.