La electronegatividad de un elemento se define como la tendencia relativa de sus átomos para atraer los electrones de otros átomos con los que están enlazados.
En 1939 L. Pauling (1901-1994) estableció una escala arbitraria de electronegatividades, asignando al átomo más electronegativo, el de flúor, el valor 4,0 y, a partir de él, el de todos los demás.
Existen átomos como los no metales (especialmente el nitrógeno, el oxígeno y los halógenos (elementos del grupo 17: F, Cl, Br, I) que tienen una tendencia fuerte a atraer electrones. En cambio, los metales alcalinos y alcalinos térreos tienen bajas electronegatividades.
En el esquema de abajo se puede ver cómo varía la electronegatividad de los elementos de la tabla periódica. En este esquema la electronegatividad de cada elemento figura debajo de su símbolo. En las Tablas impresas el valor de electronegatividad suele figurar en el margen superior derecho dentro del cuadrante de cada Elemento:

La electronegatividad aumenta de izquierda a derecha y es mayor en los primeros períodos que en los últimos.