2. Organizar la semana

2.3. Estudiar y descansar

Es importante que puedas prever los tiempos de descanso para evitar el agotamiento y desgaste excesivos. Si estás muy cansado, es probable que todo te cueste mucho más y que no sea tan productivo el tiempo que le dedicás al estudio. Además, muchas investigaciones sostienen que dormir lo necesario es un factor central que va a influir en tu desempeño en la universidad y además va a repercutir en tu salud y bienestar general.

Hay personas que se sienten más activas y productivas, y les resulta mejor estudiar por la mañana y, en cambio, otras prefieren estudiar hacia la tarde o la noche. Esto es normal y se relaciona con los biorritmos de cada uno o los “cronotipos del sueño”. A quienes tienen un cronotipo de “madrugador” se los conoce como “alondras” y a los trasnochadores, “búhos”, aunque también hay casos intermedios que no se identifican ni con uno ni con otro de manera clara. Los cronotipos llevan el nombre de aves: la primera con un comportamiento más diurno y la segunda, por el contrario, con un comportamiento más nocturno. Igualmente, seas búho o alondra, es importante que duermas las horas recomendadas.

→¿Te identificás más con un búho o con una alondra? ¿En qué momento del día te resulta más productivo estudiar?

En el Desafío 3, te recomendamos algunas estrategias para evitar las distracciones.

Otra forma de reducir la procrastinación, aumentar la concentración y evitar el agotamiento rápido durante una sesión de estudio es distribuir los tiempos entre el descanso y la realización de una tarea.

La técnica pomodoro es muy efectiva para este propósito y consiste en utilizar un temporizador (por ejemplo, el del celular) para establecer intervalos fijos, llamados “pomodoros”, de 25 minutos en los que te concentrás en la tarea (como leer, subrayar o resolver ejercicios), seguidos de 5 minutos de descanso en los que podés “distraerte” o hacer otra actividad cualquiera (como mirar el celular, consultar algún sitio web, hacer un mate). Luego de cuatro pomodoros (cuatro intervalos de 25 minutos de tarea y 5 minutos de descanso), podés hacer una pausa más larga, por ejemplo de 10 minutos, siempre respetando los intervalos fijos de tiempo dedicados a la tarea y al descanso.

Pomodoro

La técnica de pomodoro es ideal para organizarte. ¡Implementala siempre que puedas!