Ahora bien, después de todo lo que vimos sobre la sociología, surge una pregunta clave: ¿para qué sirve estudiar la sociedad?
Para responder a esta pregunta, debemos reconocer que hay distintas formas de definir a la sociología. Algunas de ellas la consideran una ciencia de la sociedad, con el mismo estatus que las ciencias de la naturaleza, aunque con distintos métodos. Otras definiciones la presentan como una forma de reflexión sobre la vida social y una búsqueda por interpretarla que no tienen que ser necesariamente científicas.

Para algunas perspectivas, la sociología solo debe describir la realidad social que observa. Para otras, la sociología tiene como misión realizar una crítica de los aspectos negativos de la sociedad y proponer alternativas a ellos.
Algunas investigaciones de la sociología usan métodos llamados “cuantitativos”, es decir, recurren a las estadísticas o a encuestas de opinión y luego analizan esos datos, como las encuestas sobre intención de voto que se hacen siempre en época de elecciones o los estudios de mercado que encargan las empresas antes de lanzar un nuevo producto, etcétera. Otras aplican técnicas llamadas “cualitativas”, que tienen la forma de entrevistas en profundidad y observaciones directas (se denominan “observaciones participantes”), entre otras, para obtener la información que buscan acerca de los problemas que resultan de interés. Muchos de los estudios sociológicos más importantes se han hecho con estos métodos, para estudiar, por ejemplo, las relaciones entre pacientes y cuidadores en los hospitales psiquiátricos o las formas en que se vinculan las personas jóvenes en los barrios populares, o la vida de las personas con problemas de adicción, etc.
En todos los casos, al finalizar las investigaciones o los estudios, se elaboran informes para dar a conocer los resultados y aumentar, de este modo, el conocimiento que tenemos de la sociedad en que vivimos. También hay propuestas que se preocupan por elaborar conceptos abstractos que permitan definir de forma teórica los fenómenos sociales; otras se interesan por analizar los procesos históricos concretos para comprender cómo los fenómenos sociales surgen, cambian o desaparecen a lo largo del tiempo.
Como podemos ver, dentro de la propia sociología existen posturas contrapuestas acerca de lo que la sociología es, lo que debe hacer, qué debe estudiar, cómo debe hacerlo y para qué debe hacerlo.
Pero hay algo en que todas estas definiciones, perspectivas, métodos y teorías coinciden: los humanos somos seres sociales. En este sentido, si retomamos lo trabajado, podemos llegar a una definición de la sociología que sea clara para todo el mundo:
"La sociología es el estudio de la vida social, de sus condiciones, características y desarrollo, así como de sus problemas y las posibles alternativas a ellos".

Personas en sociedad
En definitiva, aunque la sociología adopte distintas perspectivas, métodos y enfoques, su objetivo común es ayudarnos a comprender cómo vivimos juntos, cómo se organizan las sociedades y cómo podemos pensar soluciones a los problemas que surgen en la vida social. En pocas palabras, la sociología nos enseña a comprender la vida en sociedad y a actuar para transformarla.