
Una tarde de sábado, después de vender remeras en la feria, Sami se sentó a contar el dinero que había recibido: billetes sueltos y un par de transferencias anotadas en el celular.
Al principio sonrió: parecía que había vendido bastante. Pero al rato apareció la duda:

De golpe, Sami se dio cuenta de que no bastaba con mirar el dinero en la mano; también había que pensar en todo lo que aún debía pagar. Entonces, lo que parecía una ganancia, tal vez no lo era tanto.
Para empezar a ordenar su emprendimiento, Sami necesita identificar:
- Lo que tiene, es decir, los recursos, y
- Lo que tienen que pagar, es decir, las obligaciones.
Pero, estrictamente hablando, ¿qué son los recursos y las obligaciones?
Los son todos los elementos que tenemos a disposición y que podemos usar o controlar. Por medio de ellos, podemos resolver una necesidad o realizar una acción. Además, los recursos tienen el potencial de producir beneficios, ya que sirven para satisfacer necesidades de las personas o para obtener dinero en el futuro.
Por ejemplo:
- las máquinas y herramientas que utiliza una empresa para producir
- el dinero ahorrado de una persona
Los recursos pueden tener valor de cambio o valor de uso:
Las obligaciones son los compromisos o deudas que una persona o una empresa asume y que deberá cumplir en algún momento. Implican entregar dinero, bienes o realizar un servicio. Estas deudas pueden ser con proveedores, bancos, empleados u otras personas. En resumen, las obligaciones son todo aquello que se debe pagar o cumplir en un tiempo determinado.
Por ejemplo:
- Una persona que pide un préstamo tiene la obligación de devolverlo con intereses.
- Una empresa que compra mercadería a pagar a 60 días tiene la obligación de pagarla en ese lapso.
Estos ejemplos nos muestran claramente la diferencia entre lo que se posee y lo que se debe.
Identificá qué elementos de la lista de abajo son recursos con los que Sami cuenta y cuáles son obligaciones. Arrastrá y soltá según corresponda.