Max Weber era alemán. Estudió derecho y luego se dedicó a la historia jurídica y económica europea. Fue profesor en Friburgo y Heidelberg, y participó en debates sobre los métodos de investigación en ciencias sociales, entre la escuela austríaca de economía y la escuela histórica alemana. Los economistas de la escuela austríaca sostenían que solo se podía hacer ciencia si se proponían modelos explicativos generales, como los de las ciencias de la naturaleza. Los historiadores alemanes defendían el estudio de los casos históricos concretos para describirlos y explicarlos en profundidad.
Weber interviene proponiendo una nueva forma de producir conocimiento sobre las relaciones sociales que involucra tanto la comprensión en profundidad como la explicación en general. A esta forma la va a llamar sociología comprensiva. En distintos textos, cuya versión final aparece publicada en 1922, poco después de su muerte, en un volumen titulado Economía y sociedad, va a definir a la sociología comprensiva como la ciencia que busca comprender el sentido o significado que los seres humanos les otorgan a sus acciones para poder explicarlas.

Cubierta del libro Economía y Sociedad
A diferencia de Durkheim, que estudiaba hechos sociales objetivos, el objeto de la sociología comprensiva de Weber es la acción social subjetiva. Para poder investigarla, elaboró el método de los tipos ideales, construcciones teóricas que no existen en la realidad tal cual, pero sirven como modelos para comprender y entender fenómenos reales. Así, defendió un método analítico y comparativo, distinto del positivista, que considera más adecuado para estudiar a los seres humanos y sus motivaciones.
De este modo, Weber señala que las acciones sociales de los seres humanos se pueden comprender al compararlas con cuatro tipos ideales de acción:
| Tipo ideal | Definición | Ejemplo |
| Racional con arreglo a fines | Busca un objetivo concreto mediante el cálculo de los medios adecuados. | Planear la hora de salida para llegar puntual. |
| Racional con arreglo a valores | Se actúa en función de principios éticos o creencias, sin importar las consecuencias prácticas. | Rezar, devolver un objeto perdido, participar en causas solidarias. |
| Tradicional | Motivada por costumbres y hábitos heredados. | Rituales, comidas típicas, vestimentas culturales. |
| Afectiva | Surge de emociones o impulsos del momento. | Discutir tras un incidente, abrazar espontáneamente a alguien querido. |
Desde esta perspectiva, las acciones sociales pueden generar distintos tipos de relaciones sociales. Si se basan en afectos o tradiciones compartidas, generan relaciones comunitarias (ej.: colectividades de migrantes, hinchas de un club deportivo). Si, por el contrario, se basan en intereses racionales (fines o valores), se forman relaciones societarias (ej.: intercambios comerciales, asociaciones, ONG). Ahora bien, cuando el sentido de la relación social es la intención de cada una de las personas participantes de imponer la propia voluntad sobre las demás, lo que tenemos es una relación de lucha. Si una parte logra imponerse pese a la resistencia, se habla de una relación de poder. Y, si mediante el ejercicio del poder se logra obtener obediencia sin que haya resistencia, el poder se convierte en una relación de dominación.
Para Weber, el poder es un concepto que no le alcanza para explicar lo que sucede en la sociedad. Y, por ello, desarrolló el concepto de dominación. En este sentido, el estudio de la dominación social es central ya que constituye la base del orden social a lo largo de la historia. Para sostenerse en el tiempo, la dominación debe ser legítima, es decir, aceptada por los dominados. Weber distingue tres tipos ideales de dominación legítima:
| Dominación tradicional | Se apoya en la costumbre y el respeto a la autoridad heredada (por ejemplo, monarquías, feudalismo, patriarcado familiar). |
| Dominación racional-legal | Se funda en normas legales aceptadas como válidas, típica del Estado moderno y su burocracia. |
| Dominación carismática |
Se sustenta en la creencia en las cualidades extraordinarias de un líder (militar, político, religioso o cultural). Es la más intensa, pero también la más inestable, ya que depende directamente del carisma del líder; suele transformarse en dominación tradicional o legal cuando este desaparece. |
Particularmente, los movimientos carismáticos han sido fuerzas transformadoras a lo largo de la historia que impactaron en los órdenes tradicionales y racional-legales. En este marco, Weber estudió especialmente los movimientos religiosos para explicar el origen de la modernidad occidental, caracterizada por la racionalización (es decir, la tendencia a organizar la acción humana según criterios de eficiencia, cálculo y control) que se refleja tanto en la política (Estado burocrático) como en la economía (capitalismo europeo).

Imagen de una oficina que representa la división de tareas y la documentación formal
La Alemania de Weber vivió intensos procesos de reorganización política, desde la unificación bajo el Imperio Alemán hasta la inestable República de Weimar. En este contexto, Weber centró su análisis en el Estado y el capitalismo, y explicó ambos a partir del proceso de racionalización occidental. Según el autor, este proceso se originó en el judaísmo profético y continuó con el catolicismo y el protestantismo, lo que generó una creciente orientación racional de la conducta. Al desligarse de lo religioso, esta racionalidad se consolidó como un componente central del pensamiento moderno occidental, tanto del espíritu del capitalismo (orientado a una práctica racional constante) como del deber ético de actuar de acuerdo a las normas que legitima el orden burocrático-legal del Estado moderno.