6. La organización como organismo

A diferencia de la visión de la organización como una máquina, Gareth Morgan propone comprenderla como un organismo vivo. Esta perspectiva, cercana a la idea de Scott de las organizaciones como sistemas naturales, nos lleva a preguntarnos: ¿qué significa pensar una organización como un ser vivo?

Se trata de concebirlas como sistemas que dependen de un medio ambiente para poder satisfacer sus necesidades y garantizar su supervivencia. Al igual que ocurre en la biología, las organizaciones se desarrollan en distintos entornos y se adaptan a ellos: algunas, como las burocráticas o administrativas, funcionan mejor en ambientes estables y protegidos, mientras que otras, como las empresas tecnológicas, prosperan en contextos competitivos e inestables.

Oficina con distintas áreas interactuando

Desde esta perspectiva, la supervivencia se convierte en el fin último. Para lograrla, las organizaciones deben contar con estructuras lo suficientemente complejas como para obtener recursos, procesarlos y responder a las condiciones del entorno. Pero además de su estructura formal, también generan estructuras informales y culturas propias, moldeadas por las capacidades, intereses y necesidades de sus miembros.

Así, las organizaciones pueden entenderse como comunidades de individuos que comparten un interés común: que el sistema siga existiendo. Si la organización desaparece, las personas pierden no solo su empleo o sus ingresos, sino también el prestigio, la posición y los vínculos que construyeron dentro de ella.

Esta perspectiva, entonces, es más sociológica, dado que pone el énfasis en las dinámicas sociales y culturales internas, y destaca el papel de las relaciones informales, los valores compartidos y las prácticas colectivas que no siempre coinciden con las reglas oficiales. A diferencia de la metáfora mecanicista (que prioriza la estructura y la disciplina), la mirada orgánica subraya cómo las interacciones humanas y las adaptaciones al entorno resultan claves para comprender la vida y la permanencia de las organizaciones.