La sociología es heredera de las tres grandes revoluciones.
- De la Revolución Industrial, porque el desarrollo del capitalismo transformó la organización social: comenzó a perder peso la pertenencia estamental (nobleza/pueblo) y empezó a tomar fuerza la división por clases sociales (burguesía/proletariado). Esta nueva organización generó conflictos económicos expresados en la lucha de clases que atravesó a toda la sociedad.
- De la Revolución francesa, porque planteó la ruptura del viejo orden medieval y la difusión de ideales como igualdad ante la ley, participación política popular y representación democrática. Estos ideales han impulsado luchas sociales ─lo que dio origen al socialismo y al comunismo─, inspiraron revoluciones (independencias latinoamericanas, Revolución rusa) y transformaron el mapa mundial con la caída de imperios y el surgimiento de nuevos países.
- De la Ilustración, porque la explicación natural y social del mundo ya no pudo dejarse en manos de la religión, sino que comenzó a explicarse por medio de la ciencia. Si bien en un inicio se tomó como modelo para explicar el mundo a las ciencias naturales (como la física de Newton), este enfoque resultó insuficiente para comprender los cambios sociales, lo que llevó a la necesidad de una nueva forma de pensar lo social.
Principales hitos de la Sociología
La sociedad cobra, entonces, una nueva forma, y los enfrentamientos recrudecen y se expanden. La nueva sociedad moderna no navega aguas tranquilas. Se ve a sí misma zozobrante y amenazada. Necesita estabilizarse y organizarse. Necesita orden para progresar. Las herramientas para solucionar sus problemas y estabilizar el orden las va a buscar en la ciencia. Pero como la ciencia de la sociedad no existía, había que crearla. Así nace la sociología.