4. Referentes teóricos

4.1. Los precursores

Entre los precursores de las ciencias sociales modernas encontramos a Maquiavelo, quien en el Renacimiento reflexionó sobre la relación entre gobierno y sociedad. Más tarde, los pensadores contractualistas como Hobbes, Locke, Montesquieu y Rousseau se enfocaron en el problema del orden social y en el surgimiento de los Estados modernos a través de la idea de “contrato social”, es decir, el acuerdo entre gobernantes y gobernados que legitima la autoridad política. Con ellos, los temas de la organización social dejaron de explicarse como algo divino o inmutable, y comenzaron a pensarse en términos de representación política y soberanía popular. De este modo, fue tomando forma lo que hoy conocemos como ciencia política.

Imágenes de Maquiavelo (escultura de Lorenzo Bartolini [1843]), Hobbes (detalle del retrato de Wright [1669-1670], Locke (retrato de Kneller [1697]) y Rousseau (retrato de Ramsay [1766]), respectivamente

La segunda forma de pensar los asuntos sociales se dio con el surgimiento de la economía política. Sus principales exponentes fueron William Petty, Adam Smith y David Ricardo, quienes se ocuparon de temas como el desarrollo equilibrado de las sociedades, el intercambio, la circulación del dinero y la producción, especialmente tras la Revolución Industrial. Estas reflexiones aparecieron al mismo tiempo que los grandes cambios políticos y económicos en Europa, como una manera de explicarlos y también de proponer soluciones.

Imágenes de Adam Smith (retrato de Alexander Muirhead basado en un medallón del escultor James Tassie [1902] y David Ricardo (retrato de Thomas Philips [1821]), respectivamente

Los cambios de la época no fueron solo políticos y económicos, sino también sociales. La vida tradicional desaparecía: la población migraba del campo a la ciudad, las ciudades crecían con rapidez y, al mismo tiempo, aumentaban la pobreza, el hacinamiento, las enfermedades y los conflictos. Los campesinos se transformaban en trabajadores asalariados y obreros industriales, que empezaron a organizarse en sindicatos y partidos para defender sus derechos frente a empresarios y al Estado. Estas luchas sociales marcaron el clima de toda la época.