Tras el inicio de la Gran Guerra, como la llamaron sus contemporáneos, en general, había consenso en que su duración sería relativamente breve. No obstante, se extendió hasta 1918 y tuvo un saldo de víctimas fatales impensado para sus contemporáneos. Era una guerra novedosa en muchos sentidos, si tenemos en cuenta el grado de violencia que se evidencia en el número de soldados muertos y sobrevivientes mutilados, y sobre todo, de bajas civiles.
A lo largo de los años, la guerra se dirimió en dos frentes de batalla, el occidental y el oriental. En el frente occidental, se estableció el sistema de trincheras que se convirtió en una maquinaria mortífera nunca antes vista. Las trincheras eran grandes surcos construidos por los soldados para defenderse de los ataques del adversario. De esta manera, se establecían líneas paralelas de fortificaciones subterráneas, formadas en general por medio de una hilera de sacos de arena, desde las cuales millones de soldados se enfrentaban y vivían en condiciones infrahumanas.
Las y los invitamos a ver el trailer del documental "Jamás llegarán a viejos" de Peter Jackson, 2018, donde se pueden apreciar imágenes originales del conflicto bélico (concretamente, de soldados británicos), y las condiciones de vida en las trincheras. Estas filmaciones están conservadas en el archivo del Museo Imperial de la Guerra (Londres) y fueron remasterizadas para el film.
¿Sabías que el artista alemán Otto Dix peleó en la Primera Guerra Mundial y realizó una serie de grabados y pinturas con el objetivo de denunciar las atrocidades de la guerra? Dix es uno de los representantes de la corriente vanguardista conocida como “Nueva Objetividad”; obras como La trinchera y La Guerra expresan la tragedia y el desgarro sufrido por los soldados en el frente occidental. Como veremos en el segundo bloque, en los años treinta, bajo el nazismo, estas y otras obras serán censuradas y clasificadas como “arte degenerado”.
En 1917, dos acontecimientos cambiaron el curso de la guerra. En primer lugar, la Revolución Rusa produjo la caída del régimen zarista, como veremos con más detenimiento en el apartado siguiente. Dicha situación dejaba un vacío en el frente oriental, en detrimento de Francia e Inglaterra. No obstante, en segundo lugar, el ingreso a la guerra Estados Unidos, en dicho año, que redundó en un enorme aporte para la Triple Entente de soldados y recursos bélicos, que inclinó la balanza, y determinó la derrota de Alemania y Austro-Hungría en la guerra, con importantes consecuencias que veremos en el siguiente bloque.
La guerra implicó un quiebre con respecto al mundo previo, a la confianza en el crecimiento económico, el progreso y los valores liberales. Fue una guerra novedosa en muchos sentidos, si tenemos en cuenta el grado de violencia que se evidencia en el número de soldados muertos y sobrevivientes mutilados, y sobre todo, de bajas civiles. En el siguiente gráfico podemos apreciar una comparación de las pérdidas humanas que sufrieron las distintas naciones beligerantes.

Fuente: Atlas de historia crítica y comparada. Una visión heterodoxa desde la Revolución Industrial hasta hoy, Benoít Bréville y Dominique Vidal (comp.), Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Capital Intelectual, 2016