Metabolismo: comer papas fritas es una necesidad energética, no solo un antojo

5. Somos más que un estómago: los seres vivos como un todo

Transcripción del audio: "Volvamos a las y los amigas y amigos del bar, que estaban tomando una cerveza helada y tenían ganas de pedir papas fritas. Ahora ustedes ya saben que tooooodas esas personas incorporan oxígeno y descartan dióxido de carbono, y que ambos gases están involucrados en la respiración celular. También saben que si la mesa en la que están reunidas y reunidos está bajo la copa de un palo borracho (que es un árbol nativo pero que además díganme si no es ideal para estar en la vereda de un bar), ese árbol además de hacer respiración celular también está haciendo fotosíntesis. Entonces…¿el árbol podría utilizar para hacer fotosíntesis moléculas de CO2 generadas por la respiración celular de les amigues? SI."

Figura 12: la fotosíntesis y la respiración funcionando en un árbol y una persona. Las flechas de color rosa indican movimiento de O2, y las flechas de color lila indican movimiento de CO2. Noten cómo el O2 producido en la fotosíntesis del árbol podría ser inspirado por la persona y utilizado en su respiración celular.

Esto, además de ser increíble, resalta hasta qué punto, en la naturaleza, los organismos estamos entrelazados, integrados, conectados: literalmente lo que para uno es un desecho (el CO2 de la respiración de la persona), para otro es material indispensable (ese mismo CO2 para la fotosíntesis del árbol). Entender estas conexiones nos permite apreciar y defender la integridad de los sistemas naturales, porque además… nosotras/os también pertenecemos a estos sistemas, y dependemos de otros organismos para vivir. ¿Quién, si no, nos aportará la glucosa, el combustible para todo lo que hacemos? ¿y el oxígeno? Así como no podemos pensarnos únicamente como un estómago, porque sólo no completaría la digestión, no podemos concebirnos fuera de los ecosistemas, del ambiente. ¿Importa entonces lo que comemos, el tipo de alimentación que elegimos? Si, claro, como les contamos previamente, la producción de nuestros alimentos tiene un impacto ambiental alto, y nuestras decisiones tienen el potencial de modificar ese impacto.