Al igual que nosotros necesitamos un trabajo, el Estado necesita ingresos para poder realizar sus gastos.
Como el Estado tiene el objetivo de brindarle servicios a toda la sociedad en su conjunto, y fundamentalmente a aquellos sectores más relegados, generalmente no cobra por los servicios que presta.
Pensemos por ejemplo el caso de las escuelas o los hospitales. En esos casos, el Estado brinda los servicios de Educación y Salud porque beneficia a toda la sociedad en su conjunto que todos sus habitantes estén más sanos, o mejor educados. Y en muchos casos, quienes más necesitan que el Estado les brinde estos servicios, son aquellos que menos posibilidades de pagarlos tienen.
Entonces,
El Estado obtiene recursos de todos los habitantes de un país, a través de los impuestos.
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Los impuestos son tributos que pagamos los habitantes de un país para permitir el funcionamiento del Estado |
El monto que pagamos de impuestos no está relacionado con el beneficio que obtengamos de los servicios del Estado, sino con nuestra capacidad para contribuir con toda la sociedad.
En otras palabras, no pagan más impuestos quienes vayan al hospital o a la escuela, sino quienes tengan más ingresos.
Hay distintas formas de “manifestar” nuestra capacidad, y a partir de estas formas se determinan los impuestos:
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El monto y el tipo de impuestos que cobre el Estado tendrá consecuencias en la actividad económica. |
Por ejemplo, aumentar el IVA, tendrá como consecuencia que las personas consuman menos. O, en algunos casos, aumentar el impuesto a las ganancias puede generar que menos empresas quieran producir en el país.