Cuentas Nacionales y Política Fiscal

3. La Política Fiscal

3.3. El déficit fiscal

Si un mes gastamos más dinero del que ganamos con nuestro trabajo, vamos a necesitar encontrar otras formas para conseguirlo.

Probablemente en ese caso usemos nuestra tarjeta de crédito, o vayamos al banco a pedir un préstamo, o le pidamos a algún familiar que nos ayude.

Con las cuentas del Estado pasa exáctamente lo mismo: Si el Estado gasta más dinero que el que cobra por impuestos, deberá endeudarse (pedir prestado).

Llamamos déficit fiscal a la situación en que los gastos del Estado son mayores a sus ingresos.

Quizás se nos rompe la heladera y en ese caso, podemos pedir un préstamo para cambiarla. Los próximos meses tendremos que ajustar nuestros gastos, para poder pagar el préstamo, pero como la heladera la cambiamos una vez en muchos años, es un esfuerzo que podemos pensar en hacer.

¿Pero qué pasaría si todos los meses gastamos más dinero del que ganamos porque vamos a trabajar todos los días en taxi? El primer mes pediríamos un préstamo para pagar la diferencia, pero el segundo mes tendríamos que pedir un préstamo mayor para pagar nuestros viajes en taxi, y también para pagar parte del primer préstamo, y así sucesivamente. Cada vez nos endeudaríamos más y el problema sería mayor.

Como nos puede pasar a nosotros, muchas veces es necesario que el Estado tenga déficit, quizás porque la economía está atravesando un período de crisis y es necesario aumentar el consumo, o quizás porque resulta muy necesario construir una nueva represa hidroeléctrica.

Pero si la situación de déficit se sostiene en el tiempo, eso va a generar que la deuda aumente mucho más de lo deseado y se comience a generar un nuevo problema.

Por eso, generalmente decimos que el Estado debería endeudarse para poder pagar inversiones, es decir, un gasto puntual que no se repita.