¿Ilusión o realidad?
3. Multiverso: vivimos en el mejor de los mundos posibles según Leibniz
—————
Leibniz vs. Rick: ¿vivimos en el mejor de los mundos posibles?
Es la noche del baile de secundaria. Morty quiere pedirle a Jessica que sea su pareja. Está perdidamente enamorado de ella, pero sabe que no está a su nivel. Ella encarna el cliché de la chica popular que únicamente sale con deportistas atléticos. Entonces, Morty no tiene mejor idea que pedirle a su abuelo Rick que le elabore una “pócima de amor” para que Jessica caiga rendida a sus pies. La poción funciona al principio, pero pronto todo se sale de control. Al combinarse con el virus de la gripe y un antídoto fallido, la sustancia química se vuelve la causante de un apocalipsis mundial.

Todo el mundo que no comparte información genética con Morty, es decir, todos excepto su familia, se vuelven monstruos horripilantes y violentos. Su apariencia tiene el estilo de los monstruos de las películas del director David Cronenberg. Sin otra salida, Rick toma una decisión drástica: con su pistola de portal interdimensional viaja junto a Morty a un universo paralelo donde nunca sucedió la catástrofe y además sus variantes, el Rick y el Morty de ese universo, han muerto en un accidente. Aquellos ocupan el lugar de estos sin que nadie que se percate del cambio –por lo menos en la primera temporada.
—————
Multiverso: una infinidad de dimensiones paralelas
Así se introduce el multiverso de Rick y Morty. En la serie no existe sólo una, sino múltiples, incluso infinitas dimensiones de la realidad. Cada una de ellas es distinta, porque difiere de las otras al menos en algún aspecto. A veces se trata de un detalle menor, otras todo lo contrario. Por ejemplo, la dimensión x es distinta de y únicamente en el hecho intrascendente de que, un día que los protagonistas van tomar helado, en x piden de vainilla y en y piden de chocolate. Eso es todo. En todas las demás cosas son universos perfectamente idénticos. Pero, como se ve en uno de los canales de la televisión interdimensional de Rick, existe una dimensión donde las personas tiene cuerpo de choclo –momento wtf? o ¿quéeeee?

Aunque quizás nos resulte sorprendente, los universos paralelos no son un invento de la ciencia ficción. Han formado parte de la cosmovisión de antiguas culturas y fueron tempranamente un objeto predilecto de reflexión para los filósofos. En efecto, el filósofo presocrático Anaximandro de Mileto (610 – 546 a.C.) consideraba que había una serie inacabable de mundos que se sucedían en un infinito proceso de sustitución; cuando desaparecía uno, nacía otro nuevo. Ahora bien, entre los pensadores que han elaborado importantes teorías sobre mundos posibles se destacan Gottfried Leibniz (1646-1716) y Saul Kripke (1940-2022). A continuación, abordaremos las ideas del primero y en el siguiente capítulo trataremos la del segundo.
—————
Teodicea: explicar la existencia del mal (Leibniz)
Leibniz nació en Leipzig, actual ciudad de Alemania, y fue una de las mentes brillantes del siglo XVII e inicios del XVIII que contribuyeron en múltiples áreas del conocimiento (filosofía, teología, matemática, lógica, física, etc.). Se disputa con Isaac Newton la invención del cálculo infinitesimal en matemática, una herramienta hoy en día imprescindible para la ciencia y la tecnología. Entre los problemas teológicos que lo desvelaron se destaca la cuestión de por qué Dios había creado un mundo con enfermedades, asesinatos y dolor. La existencia de los males es un hecho que toda persona comprueba muy pronto en su vida. Efectivamente, nos es muy difícil encontrar razones de la muerte de un niño inocente en medio de una guerra, sobre todo si suponemos que esa muerte forma parte de un plan preestablecido por Dios desde la Creación y que Dios es un ser omnisciente, omnipotente y bondadoso. Este tipo de interrogante lanzó a Leibniz a la empresa de elaborar una teodicea, término forma el título de uno de sus libros más célebres, Ensayo de teodicea acerca de la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal (1710).

Gottfried Leibniz
Leibniz sostuvo que los males del mundo están justificados desde el punto de vista de Dios porque constituyen piezas necesarias para armar el mejor de los mundos posibles o el mundo perfecto. Según el filósofo, este mundo perfecto es el mundo efectivamente existente en el cual vivimos. Dicho de otro modo, nuestro mundo no es solamente uno de los infinitos mundos posibles, sino el mejor. Es natural que una mente humana con su intelecto limitado y su tiempo finito de vida esté incapacitada de captar completamente cómo cada acontecimiento, por más mínimo que sea, contribuye a una armonía preestablecida. En cambio, Dios sí puede hacerlo, puesto que Él contempla todos los mundos posibles, es decir, todos los universos que con su ilimitada potestad podría haber creado, con tales y cuales leyes físicas del movimiento, o tales y cuales entidades que poblaran el universo. El Supremo sabe que la ley de gravitación descubierta por Newton es la más simple, la más rica y la más compatible con otras leyes naturales que se podría haber creado. Por ello, le dio existencia.
—————
Dios calcula y crea el mejor de los mundos posibles
Leibniz pensaba que hay muchas cosas posibles, pero no todo lo posible termina siendo real. La posibilidad es una propiedad puramente lógica, una condición necesaria, pero no suficiente para que algo exista. Hay una infinidad de cosas posibles, como la posibilidad de que el fuego en vez de quemar nos congele. Suena raro, aunque no absurdo: es decir, no resulta lógicamente contradictorio. Según el pensador germánico, la ley suprema a la que están sujetos los mundos posibles es el principio racional de no contradicción. Hay posibilidades que no pueden de ninguna manera realizarse simultáneamente, porque son contradictorias entre sí. Por ejemplo, es imposible la postulación de un cuadrado redondo, ya que esa figura geométrica a la vez sería y no sería un cuadrado o un círculo. Dios ha puesto como regla máxima el principio de no contradicción y luego en segundo lugar el criterio de lo mejor. Este criterio determina que la combinación de posibles que se hacen realidad debe generar el máximo de realidad y el máximo de bien. Como un perfecto calculador y matemático, Dios ha elegido traer a la realidad la mejor combinación de elementos posibles, aquellos que son compatibles entre sí y con los recursos más simples generan el máximo resultado.

“El cuarto día de la Creación”, grabado realizado por Julius Schnorr von Carolsfeld
—————
Optimismo versus nihilismo
Como se habrán dado cuenta, Leibniz profesa un evidente y desmedido optimismo. Los males que nos aquejan, ya sean estos metafísicos (ej. ser imperfectos) físicos (ej. contraer enfermedades) o morales (ej. cometer crímenes), son engranajes de un inconmensurable plan en curso que visto ab aeterno –desde la perspectiva de la eternidad– lleva a cabo el mejor de todos los mundos posibles. Está opinión está muy alejada de las ideas de Rick y su nieto, quienes en varios capítulos profesan un nihilismo. El nihilismo es una postura filosófica que sostiene que no existe ningún fundamento objetivo del ser, el conocimiento y la moral. Justamente, el nihilismo está sintéticamente expresado por Morty en el capítulo “Minutos Rixty” cuando le confiesa a su hermana Summer que él no es originario de su dimensión. Sus palabras conclusivas son: “Nadie existe por una razón, ni pertenece a algún lugar. Todos vamos a morir. Ven a ver la tele”.
—————
¿Verdadero o falso?