En marco de la Guerra Fría, se agruparon los países de África, Asia y América Latina en lo que se llamó el Tercer Mundo: un conjunto de países que mayoritariamente no se habían industrializado, dependían de las exportaciones de materias primas, eran pobres y buscaban dejar de ser colonias formales o informales. Esta identidad común se había gestado durante la Segunda Guerra Mundial, pues en ese contexto surgió un sentimiento antiimperialista producto de la opresión vivida, que desencadenó la organización de movimientos de liberación nacional y luchas anticolonialistas de distintas intensidades según las características particulares y las figuras sobresalientes de cada país. Para dar dos ejemplos extremos podríamos pensar en el caso de India, en donde se impuso la lucha pacífica liderada por Mahatma Gandhi y en Argelia, colonia francesa, en donde la escalada de violencia fue muy cruenta. Con respecto a este último caso fue notorio el compromiso asumido por los intelectuales como quedó registrado en el célebre prefacio de Jean Paul Sartre para Los condenados de la guerra, de Frantz Fanon (miembro del Frente de Liberación Nacional argelino), publicado en Francia en 1961. Esta obra tuvo una gran repercusión e influencia para los movimientos revolucionarios de los años 1960 y 1970.
Las y los invitamos a leer el siguiente fragmento de Sartre:


Fuente: Jean Paul Sartre, "Prefacio" a Frantz Fanon, Los condenados de la tierra, México, Fondo de Cultura Económica, 1963, p. 20 [original francés 1961]
Lo cierto es que, más allá de las diversas modalidades, el proceso de descolonización fue un hecho. Entre 1947 y 1960 se independizaron casi todas las colonias que los europeos tenían en Asia y África.
Como vimos con el caso Vietnam, y quedó claramente plasmado en el caso argelino, los procesos de descolonización estuvieron atravesados por el clima y las disputas de la Guerra Fría. Así como la intervención norteamericana en Vietnam sucedió al proceso de descolonización respecto de Francia y estuvo motorizada por el temor a la expansión comunista en la región, los movimientos de Liberación Nacional del Tercer Mundo fueron, en muchas ocasiones, apoyados por la Unión Soviética como parte de su competencia con Estados Unidos. Incluso, el desarrollo de la Doctrina de Seguridad Nacional y su principal centro de irradiación (la Escuela de las Américas) contó con la participación de generales del ejército francés que, en el marco de la Guerra de Argelia, habían diseñado estrategias para la llamada guerra contrainsurgente.
En los siguientes mapas pueden observar los procesos de descolonización de Asia y África.