La última vez que hablamos de los orfebres, los habíamos dejado guardando las monedas de oro de todo el pueblo, y ofreciendo a cambio un papel firmado, en el que figuraba su valor en monedas.
Como consecuencia, las personas comenzaron a intercambiar bienes usando los papelitos del orfebre, ya que era mucho más cómodo que ir hasta la orfebrería, cambiarlos por oro, y comprar los bienes que necesitaban por ese oro.
Supongamos que Juana tenía 600 monedas de oro y José tenía 400.
… Como era incómodo moverlas, y aparte se las podían robar, los 2 decidieron dárselas al orfebre para que las guarde en su depósito.
… El orfebre les dió 600 papeles a Juana y 400 a José (un papel por cada moneda).
… Como los dos tenían las monedas en el mismo lugar, cuando Juana o José querían comprarle algo al otro, le pagaban con los papeles del orfebre.
Así, empezó a pasar el tiempo sin que ninguno de los 2 vaya a buscar sus monedas a la orfebrería...
Hasta que Fernando, que necesitaba plata y sabía que el orfebre tenía un montón de monedas guardadas, fue a pedirle si le prestaba 300 monedas. Le propuso que después de un tiempo, cuando cobre un trabajo que estaba haciendo, se las devolvería, y le pagaría algunas más por el favor que le estaba haciendo...
Ahora, en el pueblo están intercambiando bienes por 1.300 monedas (600 de Juana, 400 de José y 300 de Fernando), ¿pero de donde salieron las 300 monedas nuevas? ¿HAY 300 monedas nuevas?
Este mecanismo hizo que a partir de la Edad Media, comenzara a haber 2 formas de crear dinero: