El sistema de tipo de cambio fijo es el opuesto al de flotación libre. En este caso, el Estado determina cuál es el tipo de cambio de la moneda del país con respecto a otra moneda.
Al establecer un tipo de cambio fijo, el Estado busca que todos los bienes que compramos en el exterior mantengan su precio en el país. Por eso, como vimos en el capítulo anterior, suele usarse como una politica de shock, para reducir rápidamente la inflación.
En Argentina tenemos un antecedente muy cercano en el que se aplicó este régimen de tipo de cambio:
Pero, ¿es tan sencillo como decir “1 peso vale 1 dólar”? ¿Todas las personas que actuamos en la economía lo vamos a creer tan fácilmente?
Si creemos que ese tipo de cambio es muy barato, vamos a salir a comprar dólares y, si nadie nos lo vende a ese precio, el tipo de cambio va a subir…
Para que un régimen de tipo de cambio fijo funcione, tienen que ocurrir 2 cosas…
La gran ventaja que tiene este régimen es que le da mucha previsibilidad a la economía. Si $1 es 1 US$, entonces no van a subir los precios de las manzanas, porque vamos a ir a comprarlas a Estados Unidos y no se las van a vender a nadie…
Pero tiene 2 grandes desventajas: