El Dinero y sus efectos

4. El tipo de cambio

4.6. Flotación “sucia” o administrada

Como vimos, las 2 opciones anteriores tienen sus ventajas y desventajas. Y también ambas opciones son muy riesgosas. Por ese motivo, la gran mayoría de los países opta por un tercer sistema que no sea tan drástico.

El régimen de flotación “sucia” o administrada consiste en que el Banco Central determina un nivel “deseable” en el que debería moverse el tipo de cambio.

Si el tipo de cambio sube por encima de ese nivel, el Banco Central va a intervenir vendiendo dólares. Recuerden que, si sube el tipo de cambio, es porque hay más demanda que oferta (más personas comprando que vendiendo). Entonces, para poder equilibrar el precio, el Banco Central va a aumentar la oferta vendiendo dólares.

Por el contrario, si el tipo de cambio baja más de lo deseado, el Banco Central intervendrá comprando dólares, para aumentar la demanda.

Mientras el tipo de cambio se encuentre dentro de los niveles deseables, su valor se modificará libremente, por oferta y demanda (es decir que “flotará”).

Este sistema comparte las ventajas de los 2 sistemas anteriores y busca disminuir sus desventajas.

Por un lado le ofrece un cierto grado de previsibilidad a la economía, sin necesidad de contar con un nivel de reservas tan elevado como en el tipo de cambio fijo.

Por otro lado permite que, ante desequilibrios en los precios, el tipo de cambio permita ajustar estas diferencias, sin que se afecte tanto a la producción.

Desde el año 2001, este es el sistema que se utiliza en nuestro país, con zonas de intervención más o menos acotadas, dependiendo de los períodos, y en algunos períodos, complementado con medidas más "drásticas" como la determinación de cantidades máximas que se pueden comprar (lo que conocemos como "cepo").