3. Las elecciones de 1946

La oposición a Perón se aglutinó en la “Unión Democrática”. Radicales, socialistas, comunistas y demócrata-progresistas se unieron tras la fórmula presidencial integrada por los radicales José Pascual Tamborini y Enrique Mosca, que contó con el apoyo de la juventud universitaria, de sindicalistas opuestos a Perón, de entidades profesionales, de importantes diarios, de la Sociedad Rural Argentina y de la Bolsa de Comercio. Era una coalición que expresaba a los grupos y sectores sociales más prósperos del país y con el lema “Por la libertad y contra el fascismo”, consiguió importantes adhesiones dentro y fuera del país. Un ejemplo de ello es la actuación del embajador de los Estados Unidos, Spruille Braden, quien intervino abiertamente en la campaña electoral para impedir el triunfo de Perón. La reacción del gobierno argentino hizo que el presidente norteamericano desplazara a Braden, pero continuó combatiendo el avance de lo que consideraba una “dictadura fascista”. 

El 24 de febrero de 1946, Perón ganó las elecciones en comicios reñidos: entre 2.734.386 votos emitidos recibió 1.527.231, unos 300.000 sufragios más que la fórmula opositora. 

Una vez que Perón accede al poder por la vía de las elecciones pone en marcha una serie de políticas cuyos destinatarios privilegiados son las clases populares.