En este Bloque estudiaremos el período en que la Argentina se consolida como Estado Nación y se inserta en el mercado económico mundial como país exportador de productos primarios, agro- ganaderos e importador de productos manufacturados.
Se trata por otra parte de un período de estabilidad institucional de más de treinta años en el cual su principal referente, Roca, logró organizar una sucesión ordenada, aunque con un sistema electoral restrictivo, deficiente y fraudulento que excluía a las mayorías de la vida política. Esta estabilidad se prolongó durante más de tres décadas en virtud de que el grupo dirigente conservó de manera exclusiva el poder del estado e impidió la alternancia política al interior del régimen. De allí el nombre de República conservadora.
En ese lapso, el estado nacional afirmó su supremacía frente a los gobiernos provinciales y le puso límites a la influencia de la Iglesia Católica en la vida social. Además, la dinámica política adquirió nuevas formas a partir del surgimiento de nuevos partidos políticos y de sindicatos que incidieron en una serie de reformas políticas y sociales a comienzos del siglo XX. Por otra parte tuvo lugar la expansión territorial -mediante la eliminación de los indígenas que habitaban extensas regiones de Argentina como la Patagonia o el Chaco-, la llegada de inmigrantes y capitales extranjeros.
Estudiar este período histórico es relevante porque el mismo ha dejado marcas que persisten con intensidad en el presente. Gran parte de las discusiones políticas, sociales y económicas aún abiertas, sobre el modelo de país a construir, se vinculan con esa matriz productiva que con algunos cambios, persiste aún.